Especial: ACTIVIDAD PARANORMAL

December 25, 2009

Poster - ACTIVIDAD PARANORMALRodada en consonancia con la actual cultura del DVD, ACTIVIDAD PARANORMAL está constituida por horas y horas de material cinematográfico encontrado y transformado en material de consumo comercial gracias a la tecnología del fast forward.

Las cintas originales se encuentran actualmente registradas como pruebas en el Departamento de Policía de San Diego.

Un rodaje relámpago que se convierte en una odisea
Para el guionista y director Peli, el terror está en casa. Literalmente. Como en su casa ubicada en un suburbio de San Diego, donde, en 2006, se fotografió ACTIVIDAD PARANORMAL en tan solo siete días con un equipo de tres personas en el que estaban los coproductores Toni Talylor, la novia de Peli por aquel entonces, y Amir Zbeda, que hoy en día sigue siendo el mejor amigo del director.

Peli, cuyo nombre significa “maravilla” o “asombro” en hebreo, nació en Israel y dejó el colegio a los dieciséis años para crear su propia compañía de software. Tres años más tarde, él y Zbeda emigraron a EE.UU., donde Peli diseñó programas de animación y videojuegos, viviendo en pequeños departamentos rentados, hasta que conoció a Taylor y la pareja decidió asentarse.

Los recuerdos de Peli de aquella búsqueda de un primer hogar están teñidos de la inquietud originada por lo que, desde entonces, se ha convertido en un conocido mal: el boom inmobiliario en el sur de California. Fue en aquel entorno de lucha encarnizada donde Peli y Taylor hicieron sus primeras ofertas para varias casas, siendo ignorados en todas las ocasiones.

“Así que cuando apareció esta casa, actuamos rápido, ofrecimos el precio que pedían y cerramos el trato enseguida”, recuerda.

“Era la primera vez que vivía en una casa. Hasta entonces sólo había rentado departamentos pequeños. Y pronto aprendí que, sobre todo en las zonas residenciales tranquilas, se oye hasta el ruido más pequeño, especialmente por la noche”.

“La casa, o más bien el terreno de alrededor, estaba en construcción. Las cosas se caían de las repisas en mitad de la noche. No digo que hubiera un fantasma o algo así, porque los incidentes, o como se quiera llamarlos, ocurrían con meses de intervalo”.

Por otro lado, Taylor recuerda que, al igual que Katie en la película, ella se había sentido “poseída” durante años, mucho antes de conocer a Peli. “Me gusta pensar que sirvió de inspiración para la película”, dice.

También comenta que ella quería hacer reformas en la casa inmediatamente al mudarse, mientras que Peli quería esperar. Y vaya si esperaron.

Durante los dos años siguientes, aquellos ruidos nocturnos, aunque intermitentes, prosiguieron. “Como me gusta la tecnología, pensé que estaría muy bien instalar cámaras de vídeo para averiguar lo que pasaba”, dice Peli con una sonrisa. “Si las cámaras captaban algo bueno, pensé que con ello se podría hacer una película bastante interesante. Y con El proyecto de la bruja de Blair se había demostrado que si una película que aparentemente se había hecho con material encontrado está bien hecha, puede tener muy buena respuesta del público”.

Esta no es la primera vez que Peli menciona esa película, de la que es un auténtico fan y en la que se ha inspirado para hacer ACTIVIDAD PARANORMAL.

Cuando terminó el guión, Peli se puso finalmente de acuerdo con Taylor: era hora de hacer esas reformas en la casa. La pareja puso un nuevo suelo de madera, colgó algunos cuadros en las paredes y cambió su dormitorio. Taylor y Zbeda incluso construyeron una güija que juega un papel fundamental en la historia.

Hoy, Taylor, es asesora de telecomunicaciones a través de su propia empresa, la cual dirige, cuenta que se sintió “un poco resentida” por el hecho de que las obras se hicieran más por la película de su novio que por su deseo de crear un hogar. Pero también recalca que ella era –y sigue siendo– una gran admiradora de la película y de la carrera de Oren.

Más o menos en la época en la que instalaron el nuevo suelo de madera, Peli hizo un casting en San Diego, pero le decepcionó que la mayoría de los actores que se presentaron fueran de Los Ángeles. A continuación, realizó un casting maratónico en Hollywood al que se presentaron 150 candidatos, entre los que Peli descubrió a Katie Featherston y Micah Sloat.

“Fueron de los pocos actores que vimos que enseguida se metieron en el personaje cuando les hicimos la pregunta estándar que era: ‘Dime por qué piensas que tu casa está encantada’”.

“Después, cuando juntamos a Katie y Micah, resultaban totalmente convincentes como pareja que llevaba junta años”, dice Peli. “Contaban anécdotas de sus vacaciones y decían que la madre de Katie no aprobaba que vivieran juntos. Llegaron con unos antecedentes muy elaborados de sus personajes. En ese momento fue cuando le di luz verde a la película en mi cabeza, porque no iba a hacerla a menos que encontrara actores que la sacaran adelante”.

El objetivo último de Peli para esa semana de rodaje era lograr unas secuencias que resultaran “muy orgánicas, no quería que los actores se preocuparan de la iluminación o del ángulo de la cámara ni nada parecido. Al mismo tiempo, no quería que no salieran bien. Todo radicaba en la actuación y en no distraer a los actores con cuestiones técnicas”.

Una gran excepción fue la larga toma estática en la que Micah instala la cámara sobre un tripie en su habitación. “Había trabajado en esa toma durante meses”, explica Peli. “Había probado todo tipo de iluminación; tenía que ser natural, así que acabé utilizando las luces que Toni usaba para fotografiar sus trabajos de joyería (Katie en la película trabaja con cuentas). Después, en la fase de posproducción utilicé filtros hasta que funcionó. Apenas debía verse lo que pasaba en ese dormitorio pero sí tenía que haber un poco de luz para que el público viera algo”.

Sloat tenía que captar la acción fuera del dormitorio de su personaje. Y por casualidad, el actor había trabajado como camarógrafo en la cadena de televisión de su instituto.

“Encuadraba bien los planos–a veces demasiado bien– y tenía que pedirle que cerrara el objetivo y que sólo apuntara y rodara”, recuerda Peli riendo.

Aunque Peli notaba que Micah y Katie apenas necesitaban ser dirigidos, estableció algunas reglas: podían improvisar pero no utilizar el nombre del otro sin necesidad y no debían exponerse de forma forzada.

Peli aplicó normas similares al diseño de la producción y del sonido. “Como ocurre con El proyecto de la bruja de Blair y Open Water, quería que en la película apenas hubiera sangre. Esas son las películas de terror que me gustan; no hay que llevarlas al límite. También quería que los efectos sonoros fueran sutiles. Establecimos el ruido de fondo del dormitorio y luego metimos un ruido sordo de baja frecuencia, que es en realidad todo lo que se necesita. El hecho de que en la película haya muchas escenas completamente silenciosas obliga al público a estar callado y atento a cada detalle. El silencio no hace sino enfatizar ese ruidito en la pared que no tendría por qué existir”.

Según Peli, la producción fue tan sigilosa, que los vecinos nunca supieron que él estaba rodando una película. Ni nadie. “La única razón por la que les dije a mis padres que estaba haciendo una película es porque nos visitaron cuando estábamos preparando la casa. Cuando decido hacer algo, no me gusta hablar de ello”, explica Peli, “porque cuando hablo, acabo no haciéndolo. Así que cierro la boca y lo hago”.

Después de tan sólo siete días de rodaje, asistido por Taylor y Zbeda que aportaron desde ideas para la historia y parte de la ejecución de las escenas peligrosas, Peli estaba listo para cargar el material en el software de edición Sony Vegas en la PC de su casa.

Pero el proceso de edición se reveló tan difícil para Peli como fácil había sido la producción. No tenía confianza en sí mismo y tardó mucho en lograr un corte que le fuera satisfactorio.

“Cuando estaba editando la escena en la que la puerta se cierra de golpe”, recuerda, “un día me decía a mí mismo que era maravilloso y que ya podía dejar mi otro trabajo, pero al día siguiente lo miraba y me parecía que era una tontería y que nadie iba a querer comprarlo”.

Presentó ACTIVIDAD PARANORMAL a “cuatro o cinco festivales” que seleccionó en la guía Ultimate Film Festival Survival Guide de Chris Gore y sólo fue aceptada en uno, Screamfest, un festival moderno y pequeño para películas de terror caseras y de culto que tiene lugar en octubre de cada año en el legendario Teatro Chino de Hollywood Boulevard.

Peli reconoce ahora que no estaba suficientemente preparado para el estreno público de su película en 2007, y se sintió “aterrado” cuando la fundadora del Screamfest, Rachel Belofsky, “le obligó” a enviar un DVD de su película a Steve Barton, director de la conocida página web Dread Central. Al final, la cosa resultó bien: Barton y otra gente de la página web fueron los primeros en elogiar Paranormal Activity, y no sólo en su presentación en el Screamfest, sino durante el siguiente año y medio en el que Peli luchó para que se estrenara.

“Ver ACTIVIDAD PARANORMAL con un público que pagó su entrada, que se tapaba los ojos y reaccionaba con todo el cuerpo es una experiencia que nunca olvidaré”, recuerda Peli. “Esa primera proyección fue muy emocionante”, añade Toni Taylor. “Me sorprendió cómo la gente se reía de Micah”.

Después de esa primera proyección, Peli recuerda que se le acercaba todo tipo de gente, hombres y mujeres de 20, 30 y 40 años, diciéndole que les había costado dormir por la noche, a veces durante varias noches. “Al principio no sabía si lo decían sólo por amabilidad, pero me lo siguieron diciendo durante bastante tiempo”., dice.

“Pronto fue evidente que la gente acogía favorablemente la película”, prosigue Peli. “Escribían incesantemente en el blog de nuestra modesta página web para preguntar cómo podían ver la película. Y yo no tenía respuesta”.

“Era surrealista”, comenta Peli. “Había visto muchas películas en cines llenos a rebosar y nunca había visto una reacción como esa. Empecé a pensar en ACTIVIDAD PARANORMAL en términos comerciales. Soy muy terco, y cuando tengo una idea hay forma de disuadirme”.

Los elogios recibidos a raíz del Screamfest, ayudaron a Peli a encontrar agente en la CAA1; ayudaron a la película a hacerse un hueco en el festival Slamdance en enero de 2008 y atrajeron la atención de Steven Schneider, un teórico convertido en productor, licenciado en Filosofía en Harvard y en Estudios Cinematográficos por la NYU, cuyos numerosos libros sobre el género de terror le llevaron de Nueva York a Hollywood en 2003. Era sólo cuestión de tiempo antes de que las agencias y estudios recurrieran a CAA1: Creative Artist Agency, una de las más importantes agencias de representantes de actores y deportistas de EE.UU.

Schneider buscando proyectos como el de Peli, susceptibles de ser adquiridos o para inversión.

Schneider recuerda que, literalmente, sacó el DVD de ACTIVIDAD PARANORMAL “de una pila de proyectos recibidos” y lo vio solo aquella noche en casa. “Recuerdo que pensé que el director le pide al público que sienta lo que esta pareja está sintiendo”, dijo Schneider recientemente al ser cuestionado por sus primeras impresiones de la película. “Pero lo que de verdad me enganchó fue la escena de la primera noche, después de que Micah pusiera la cámara en el tripie. Hemos visto muchas películas de terror en las que la cámara es sostenida en la mano y va girando, por lo que ese plano estático casi parecía subversivo. Me di cuenta de que el director tenía intuición para crear suspenso. Poco a poco, la película me fue absorbiendo, mi miedo fue en aumento, y la forma tan clínica de rodar de Oren, junto con el trabajo naturalista de Katie y Micah, me afectó mucho. No pude dormir”.

“Una de mis principales labores como productor”, dice Schneider, “es encontrar material nuevo y eficaz del género. Cuando aparece algo como ACTIVIDAD PARANORMAL y básicamente funciona, el sentimiento de descubrimiento es estupendo”.

Schneider compartió ese sentimiento estupendo con el productor Jason Blum, con quien tuvo un proyecto en común cuando trabajaba en la Paramount. A partir de ahí, todo cambió, tanto para Peli como para Blum.

Entrevista: Philippe Claudel, director de HACE MUCHO QUE TE QUIERO

December 18, 2009

HACE MUCHO QUE TE QUIERO es una historia sobre los secretos y el distanciamiento en torno a la relación entre dos hermanas que deben reconstruir lazos emocionales para empezar una nueva vida juntas. Hay amores que son para siempre y hay secretos que son para toda la vida.

Ha publicado novelas de mucho éxito y ha sido galardonado con numerosos premios literarios. ¿Por qué quiso hacer una película después de tantos libros?
Da igual que procedan de las palabras, del cine o de la pintura (pinté mucho en una época de mi vida) las imágenes siempre me han interesado. Me gusta profundizar en la visión del mundo mediante imágenes; me permiten iluminarlo, hacerle preguntas, incluso reflejarlo. Siempre he sido un loco del cine. Estudié Literatura e Historia en la Universidad de Nancy a principios de los años ochenta y realicé varios cortos con mis compañeros. Siempre estábamos delante o detrás de la cámara, todos éramos guionistas, operadores, actores y montadores. Ya escribía mucho en aquella época, pero sentía un gran deseo de crear y mostrar imágenes. El cine regresó a mi vida con Yves Angelo, al que conocí en 1999, cuando publiqué mi primera novela, Meuse l’oubli. Me pidió que trabajara con él. Nuestra primera colaboración fue el guión de Sur le bout des doigts, que dirigió en 2002. Luego, diversos productores me pidieron guiones, pero nunca se produjeron. Más tarde llegó la gran aventura de Almas grises, que Yves se empeñó en rodar. Me involucró en la búsqueda de decorados, en las pruebas de actores, lo que me despertó el deseo de controlar mi creación hasta el final. Pero hacer cine es muy complicado, hace falta mucha energía, tiempo y dinero. Es mucho más agotador que escribir. Puedo escribir una novela cuando quiero, dejarla un tiempo y seguir en otro momento. Pero cuando empieza la maquinaria del cine, no se puede parar. Por eso es necesario, al menos en mi caso, tener un tema en el que creer realmente.

¿Supo desde un principio que no sería una novela?
Desde luego, lo tenía muy claro. Cuando empiezo a tener ideas para una historia, enseguida sé si será para una película o una novela. No sabría decirle por qué, pero nunca tuve la menor duda. A veces me han pedido convertir en novela un guión mío que no se haya producido, pero siempre me he negado, no sería capaz. Al igual que cuando escribo una novela, he intentado que esta película conmueva a personas muy diferentes. Siempre me han gustado las novelas y las películas que no se limitan a un solo tipo de lectores o de público. No quería encerrarme en un género. Prefiero estar más cerca de la diversidad de la vida. Quiero rodar a las personas viviendo esas naderías de la existencia que acaban siendo grandes alegrías, o cuando se callan y se hacen daño, o cuando son capaces de superar lo que podría destruirlas.

¿Cuál fue el punto de partida de esta película?
La historia me permitió cristalizar elementos dispersos, como la reclusión y los secretos. Me fascinan las vidas secretas que convierten a los conocidos en desconocidos. La reclusión es un tema familiar para mí; di clases en una cárcel durante once años. También quería que los personajes centrales fueran mujeres, algo que no he hecho en ninguna novela. Me encantan las mujeres, me fascina su fuerza, su capacidad de recuperación, de renacer, de apoyarnos y aguantar la vida miserable de los hombres. Tengo la impresión de que los hombres se rinden muy deprisa, pero no las mujeres. Imaginé la historia de Juliette y Léa, dos hermanas que no han hablado en 15 años. Lo apunté en una libreta y me fui a Laponia. Allí, en invierno, las noches son larguísimas, solo hay dos horas de luz. Fue un momento mágico para escribir. De hecho, la primera versión es casi idéntica al guión de rodaje. Nunca me había pasado. Todo estaba en su sitio. No podía dejar que otra persona rodara ese guión, estaba hecho para mí. Visualicé todas las escenas.

¿Pensó siempre en la actriz Kristin Scott Thomas?
No, no inmediatamente. Al menos no mientras escribía el guión. Es verdad que tenía a Elsa en mente para encarnar a Léa. La conocía y me apetecía trabajar con ella. Siempre me ha gustado esa mezcla de alegría y de fragilidad. Me conmueve. En cuanto a Kristin, es una actriz formidable. Creo que el cine francés no le ha dado bastantes oportunidades, por eso le mandé el guión. Le gustó mucho y tuvo el valor y la inteligencia de meterse de lleno en el papel de Juliette. Cuando hablamos por primera vez, le dije que no debía estar guapísima al principio. Sé lo fácil que es desmoronarse en la cárcel. Los presos acaban con el mismo color que las paredes. Las paredes se convierten en ropa, piel, alma. Es muy difícil conservar la fuerza y la luz interior. Me pareció vital dejarlo patente en Juliette. Tuve mucho cuidado con el resto del reparto. Quería actores que no estuvieran gastados por el cine o por la fama, pero que fueran grandes talentos capaces de transmitir realismo a sus personajes.

Tres de los actores con papeles importantes, Laurent Grévill, Serge Hazanavicius y Frédéric Pierrot, no son grandes estrellas.
Laurent Grévill es Michel. Quería a un actor con un encanto secreto, no era necesario que fuera “guapo”, alguien que hubiera sido un marginado, como Juliette. Los dos, poco a poco, empiezan a reconstruir algo. El único gesto de ternura entre ambos es cuando Juliette le pone la mano en el hombro al salir del museo. Es el primer guiño cómplice. El rostro de Laurent está marcado por las heridas y las promesas de la vida.

De todos los amigos de Léa, es el primero en adivinar el secreto de Juliette.
Porque conoció a una mujer como ella cuando enseñaba en la cárcel. Las almas perdidas se reconocen. Por ejemplo, el personaje del capitán Fauré, interpretado por Frédéric Pierrot, es el doble de Juliette. Por cierto, todas las mujeres del equipo de posproducción se enamoraron de él, es una persona maravillosa. Es uno de los personajes que más me conmueve. Todos los personajes de la película ayudan a Juliette a regresar a este lado de la vida, a la luz, a recuperar la confianza.

¿Y Luc, el marido de Léa, interpretado por Serge Hazanavicius?
Reacciona ante Juliette como lo haría mucha gente. Incluso puede parecer desagradable al principio, pero hay que ponerse en su lugar. De pronto, su mujer le pide que acepte en su hogar a una cuñada a la que no ha visto nunca y que ha estado 15 años en la cárcel. Al principio es difícil saber si es desagradable por naturaleza o si es la actitud que adopta con Juliette. Quería transmitir la idea de “familia feliz” con Luc, Léa y sus dos hijas. En principio, todo va bien entre la pareja. Tienen dos niñas adorables, una bonita y cómoda casa. El padre de Luc también vive con ellos, un hombre mayor que no habla y con una permanente sonrisa en los labios. Son la familia ideal, pero poco a poco nos damos cuenta de que no todo va tan bien, y con la llegada de Juliette se forma otra pareja, la de las dos hermanas, en detrimento de la pareja real. Léa solo se preocupa por la hermana que le arrebataron de pequeña. El encarcelamiento de Juliette y los tabúes familiares destruyeron la adolescencia de Léa, marcándola para siempre.

La película está construida mediante ligeros toques…
Es una historia impresionista, tal como está escrito el guión. El montaje fue bastante simple. Solo fue necesario reajustar y reducir un poco, cortar aquí y allá, suprimir algunas escenas que habrían sido redundantes. El rostro de Kristin Scott Thomas es impresionante. Es capaz de expresar mucho sin pronunciar una palabra y sin perder ese aire misterioso, secreto. Kristin tiene mucho talento. En algunas ocasiones probamos con diferentes maneras de abordar la escena, lo que me permitió disponer de matices muy variados en la sala de montaje. Elsa también está maravillosa. Su torpeza, su falsa alegría, la sonrisa que siempre está a punto de ahogarse bajo un torrente de lágrimas. Jugué con los encuadres. Por ejemplo, al principio uso muchos primeros planos de la cara de Juliette, encerrándola, encarcelándola. Los planos son cada vez más abiertos a medida que se reintegra en el mundo. Del mismo modo, la cámara que rodó a Juliette apenas tiene movilidad, mientras que filmé a los otros personajes con mucho más movimiento.

Transformó a los actores físicamente.

Me parece importante que Juliette lleve los años de cárcel tatuados en la cara, y que Léa tenga el rostro y la silueta de una adolescente que rehusó crecer. Las dos actrices aceptaron esta transformación, lo que les obligó a rodar gran parte de la película sin maquillaje, desnudas.

¿Cómo explica el acento inglés de Kristin Scott Thomas? Su hermana no tiene acento.
Kristin me preguntó si su acento no me molestaba. Le contesté que cuando Romy Schneider trabajaba en las películas de Sautet, a nadie le preocupaba su acento, y que no solía haber una explicación en el guión. Creo que el acento de Kristin me ayudó a reescribir una escena, el encuentro con su madre, interpretada por la actriz irlandesa Claire Johnston, que tiene lugar en una residencia de ancianos. Su madre tiene Alzheimer, y cuando recuerda cosas, pasa de un idioma a otro.

Explora los lazos familiares, la complicidad entre hermanas.
Intento contestar a una pregunta: ¿Puede recrearse una unión después de una separación tan prolongada? Sobre todo porque estaban muy unidas entonces y ahora no queda nada. ¿Podrán volver a comunicarse? Y aunque una de las dos lo desee, ¿comparte la otra este deseo? No hay nada tan fuerte como la unión entre dos hermanas, a pesar de que la vida y las circunstancias lo hayan hecho todo para romperla. El público descubre al mismo tiempo en las dos hermanas la profundidad de su relación, y la tristeza que les produjo esta larga separación. Más aún, las dos protagonistas apenas llevan ventaja al espectador, que debe colocarse al lado de ellas y no delante de la pantalla, como observador.

También toca el tema de la adopción, ya que las dos niñas nacieron en Vietnam y son adoptadas.
Sí, el tema del secreto está muy presente en toda la película. En este caso, se trata del enigma del origen de las niñas. También quería preguntar qué es una familia, cómo se construye. Escogí a dos niñas con una marcada diferencia de edad para reflejar los años que separan a Juliette de Léa. Rodar con Lise Segur, la mayor, fue muy fácil. Se sentía cómoda delante de la cámara. Pero Lily-Rose, la más pequeña, fue un auténtico quebradero de cabeza. Es una preciosidad, pero un auténtico diablo que solía hacer exactamente lo contrario de lo que le pedía.

La madre de las dos hermanas tiene Alzheimer; el padre de Luc no puede hablar porque ha tenido una hemorragia cerebral. ¿Quería volver a tocar el tema del aislamiento?
No quise hacer un inventario exhaustivo del aislamiento, pero es un tema que me preocupa mucho. La película toca diferentes modalidades del tema: la cárcel y sus consecuencias; la vejez y la enfermedad de Alzheimer; la soledad del divorciado, con el capitán Fauré; el encierro del duelo, ilustrado por el personaje de Michel; los secretos que no se cuentan y que acaban por apresar a la persona. E incluso la adolescencia, ya que Léa no creció y se quedó, en cierto modo, atrapada en su adolescencia.

Su obsesión por el aislamiento surgió cuando empezó a conocer las cárceles.
No tengo la pretensión de afirmar que conozco las cárceles. Pero durante diez años fui varias veces a la semana a una cárcel para dar clases, lo que cambió profundamente mi modo de ser y de ver la vida. Era profesor en un buen instituto y me gustaba lo que hacía, no tenía problemas. Pero pensé que debía ir a sitios donde no va mucha gente, donde pudiera ser más útil. También di clases a niños enfermos hospitalizados. Más tarde enseñé en un instituto especial para niños discapacitados físicos. De hecho, algunos de mis antiguos alumnos salen en la película. Me parece que tenemos el deber de entrar en los guetos para agrietarlos un poco e intentar incluirlos en nuestro mundo.

Queda patente a lo largo de la película que está pendiente de los detalles más pequeños, de los toques realistas, de las anécdotas llenas de humor.
No solo fui muy riguroso con la ubicación de la historia y de los personajes, sino también de los decorados, el vestuario, el maquillaje, la peluquería. Le pedí a Kristin que se sometiera a una transformación física. Al principio no lleva maquillaje. Jugamos con su corte de pelo, sus accesorios, los ínfimos detalles que pudieran hacerla más creíble. Cuando sale de la cárcel, lleva un abrigo que corresponde a su vida anterior. Le va grande porque ha adelgazado mucho, es muy pesado, está pasado de moda. Tiene la piel grisácea, sus cabellos no brillan, se come las uñas y no deja de fumar, pero Kristin no fuma en la vida real. Insistí mucho para que fumara de verdad, no bastaba con fingirlo. Escogí unos cigarrillos muy fuertes, nada actuales, como el abrigo. Quería que tanto el asco como la adicción fueran perceptibles. Hice lo mismo con Elsa, que siempre viste muy bien, con elegancia, a la moda. Pero escogí ropa que nunca se pondría en la vida real. Recorté fotos en los catálogos de La Redoute, H&M, Monoprix para que la diseñadora de vestuario entendiera la ropa de los personajes. He visto demasiadas películas en las que los decorados de diseño de casas modestas no coincidían con el nivel de vida de sus habitantes, o donde la gente normal se viste de Prada. Siempre le decía a Elsa: “No olvides que Léa no lleva tacones”. Puede parecer un detalle, pero ayuda a meterse en el personaje. Le dije cuánto gana una profesora como Léa y un investigador como Luc, su marido. No se compran ropa cara. Lo mismo pasó con los demás personajes.

La casa es un auténtico hogar, está llena de libros.
La historia debía transcurrir en una ciudad de provincias, no podía imaginarla en otro lugar. Me parecía indispensable que la mayoría del rodaje transcurriera en Nancy. Gran parte de la credibilidad del guión dependía de eso. Al igual que para el vestuario, no se dejó ningún detalle de la casa al azar. Coloqué los libros que me gustan en las estanterías y en las mesillas de noche. El padre de Luc y Juliette tienen un punto en común, Sylvie, de Nerval, que Juliette leyó una y otra vez en la cárcel. También di mucha importancia a los colores, pasando del gris oscuro a un gris mucho más suave, de la oscuridad a la luz. Hablé mucho con Jérôme Alméras, el director de fotografía. Había que volver poco a poco hacia la vida. También trabajamos el sonido en esta misma dirección. Todos los elementos debían acompañar el renacimiento del personaje. También puse mucha atención en los cuerpos, en la forma en que se mueven, en cómo Juliette recupera el suyo nadando en la piscina con su hermana. Reencontrar su cuerpo, mostrarlo de nuevo, sentir el agua en la piel.

¿Se concentró mucho en el rodaje para que no se le escapara nada?
Sí. Sabía exactamente lo que quería, y debía conseguirlo sin ser demasiado rígido. Gran parte de la belleza del cine nace del trabajo en equipo. Todo fue muy bien a pesar de la dificultad de interpretación de los personajes, que requería mucha concentración, entrega y tensión. Además, fui bastante exigente. En dos meses de convivencia, hubo algunos momentos más difíciles que otros, aunque muy pocos. A pesar de que no soy una persona difícil, sé que habría podido convertirme en alguien terrible si hubiera notado reticencias. Sabía que nunca podría hacer otra película igual, y cada noche, al cortar, quería haber conseguido las imágenes que tenía en la cabeza. Y así fue. No hubo un solo día que pensara: “Vaya, hoy no ha salido bien”. Fue una enorme satisfacción.

¿Cómo dirigió a las actrices?
Hicimos dos lecturas conjuntas. Luego, con Elsa todo fue muy fácil. Bastaba con tranquilizarla, abrazarla como lo haría un hermano mayor. Creo que el contacto físico nos daba fuerzas a los dos, intercambiábamos energías. Con Kristin, la relación fue más intelectual, más cerebral, pero no menos intensa. Antes de rodar una escena, pensábamos en voz alta acerca de cómo iba a reaccionar esa mujer, en lo que pensaba. Kristin y Elsa hicieron muchas sugerencias que a menudo me parecían útiles, y que en otros casos descarté.

¿Rodaron en orden cronológico?
Fue totalmente imposible por imposiciones presupuestarias. Únicamente la escena final, que se rodó en último lugar porque quería la violencia, la rotura, la emoción de Kristin producidas por los sentimientos que por fin consigue expulsar. Quería captar la belleza destrozada y a la vez apaciguada de esas dos mujeres.

Lloran por primera vez…
En varias ocasiones durante el rodaje tuve que contener las lágrimas de Elsa. Su personaje podría llorar fácilmente; las lágrimas siempre están a punto de brotar. Con Kristin era todo lo contrario. Su personaje no debe llorar hasta el final. Durante su vida, Juliette ha demostrado una fuerza tremenda, pero sus lágrimas se han fosilizado durante los 15 años de cárcel. Solo muestra su dolor al final, después de recuperar la confianza, la vida y la esperanza, cuando su corazón vuelve a latir.

¿Que haya un buen ambiente de rodaje depende en gran parte del equipo técnico?
Desde luego. Por suerte, he trabajado con personas a las que quería o que aprendí a querer. Los productores Yves Marmion y Brigitte Maccioni confiaron en mí desde el principio y siempre me apoyaron. En cuanto al equipo técnico, ya conocía a varios personalmente y estaba al corriente del talento de los otros. Luego pude descubrir sus cualidades humanas. La maquilladora Gill Robillant, el estilista Patrick Renault y la diseñadora de vestuario Jacqueline Bouchant se adaptaron a mi obsesión por los detalles; el director de fotografía Jérôme Alméras es un buen amigo y un cómplice sin par; el ingeniero de sonido Pierre Lenoir es un gran profesional. El director artístico Samuel Deshors me comprendió inmediatamente y supo aportar el toque de comodidad y calor a la casa familiar. Julien Zidi, en el siempre delicado puesto de primer ayudante de dirección, estuvo maravilloso, al igual que los demás. El equipo de posproducción no se quedó atrás. La montadora Virginie Bruant conoce mi universo y supo aceptar mis manías, mi presencia y mi perfeccionismo. No quería dejarme llevar por las costumbres, las normas o la moda. Me gustó en especial la mezcla de generaciones en un equipo formado por técnicos con mucha experiencia y otros que empiezan a trabajar. Además contraté a diez becarios, estudiantes de la Escuela de Cine de la Universidad de Nancy. Fue un rodaje lleno de complicidad durante el que nos reímos a menudo.

¿Qué puede decirnos de la música? Es muy importante, impone su ritmo a la película. Incluso el título es musical, ya que es una estrofa de una vieja canción francesa.
Quería una música original, sin piano, con guitarra acústica y guitarra eléctrica. Jean-Louis Aubert, un artista al que admiro desde hace tiempo y gran amigo mío, ha compuesto una partitura de tono poético, una especie de música mental que acompaña la evolución del personaje de Juliette. Le invité a venir al rodaje y allí mismo, entre dos tomas, cantó la canción de Barbara “Quand reviendras-tu?”. Fue mágico, conmovedor y supe que sería la canción que acompañaría a los créditos de salida. Luego, Jean-Louis compuso una hora de música en la que mezcla variaciones del tema “Alter Ego”, una canción suya que me gusta mucho, con composiciones originales y “Je t’attends”, una canción inédita que yo conocía. Además, jugó con la canción “A la claire fontaine”, que forma parte del patrimonio cultural francés.

¿Está satisfecho con el resultado, con la película?
Gracias a todas las mujeres y hombres que han trabajado conmigo, he conseguido lo que tenía en mente: contar una historia fuerte y sensible, basada en una puesta en escena muy controlada, rigurosa y sobria, que no aburra al espectador y le haga reflexionar. Una historia seria de la vida cotidiana, optimista a pesar de un punto de partida trágico; una historia sincera, de la vida, que guía a los personajes principales hacia la luz, el renacimiento, el amor y la comprensión. Espero que esta película ayude a los que la vean a acercarse a los demás, a aceptarlos tal como son, sin juzgarlos, y a ayudarlos cuando lo necesiten. Espero haber hecho una película de amor, llena de humanidad y cuya emoción perviva tiempo en el corazón del espectador.

Especial: LUNA NUEVA

October 29, 2009

Con más de la misma pasión, acción y suspenso que hicieron a CREPÚSCULO un gran éxito, LUNA NUEVA es la cautivadora continuación del fenomenal éxito taquillero.

Basada en la exitosa serie de novelas de Stephenie Meyer que llegaron a #1 en la lista del New York Times de series literarias más vendidas (durante más de 52 semanas a la fecha, y contando), con más de 5.5 millones de ejemplares impresos, Crepúsculo es un fenómeno cultural con una dedicada base de admiradores que esperan con ansiedad el estreno del filme. Existen más de 100 páginas web dedicadas exclusivamente a Crepúsculo y ha sido seleccionado como Recomendación del Editor del New York Times, Mejor Libro del Año de acuerdo a Publishers Weekly, Mejor Libro de la Década hasta hoy según el portal Amazon, figura en la Lista de recomendaciones de la revista juvenil Teen People, se incluye en la Lista de Los Diez Mejores Libros para Adultos Jóvenes de The American Library Association, así como en la Lista de Diez Mejores Libros para Lectores Reticentes, y ha sido traducido a más de 20 idiomas.

Cómo se hizo

CREPÚSCULO, el primer filme basado en la exitosa serie de novelas Crepúsculo de la autora Stephenie Meyer, fue estrenado en noviembre de 2008 a una audiencia que lo esperaba con ansias. Fue un éxito instantáneo, algo nada fácil tomando en cuenta que la película fue escrutada a morir por los millones de apasionados aficionados quienes estaban ansiosos por ver como se les hacía justicia en pantalla a sus héroes y heroínas. La adaptación cinematográfica del improbable romance entre una sensitiva chica de preparatoria y un vampiro con más de un siglo de edad recaudó más de 70 millones de dólares el fin de semana de su estreno, consiguiendo eventualmente ganancias de más de 350 millones de dólares en todo el mundo. El éxito dio lugar a la creación en el cine del siguiente capítulo de la exitosa serie, LUNA NUEVA.

Wyck Godfrey, productor de ambos filmes, fue inflexible respecto a que LUNA NUEVA no fuera percibida como una simple secuela. Al igual que el libro que la inspiró, el filme lleva la problemática relación entre Bella Swan y Edward Cullen a un nivel más intenso y peligroso, revelando a su vez un conflicto que atormentará a Bella conforme la historia se desenvuelve: la antigua rivalidad entre la tribu Quileute y los vampiros, representada en la rivalidad entre el mejor amigo de Bella, Jacob Black, y su amado, Edward.

“El reto fue simplemente no repetir lo que la primera cinta otorgó,” dice Godfrey. “Mientras progresa la historia, el mundo comienza a abrirse. Los personajes deben evolucionar y presentar un nuevo mundo a nivel visual. Estamos llegando a nuevas profundidades de la vida de Bella al mismo tiempo que su mundo comienza a expandirse. Ella comienza a descubrir nuevas cosas sobre los habitantes de Forks, principalmente los Quileutes, y Jacob en especial. El descubrimiento de que Jacob y sus amigos se convierten en lobos es grande.

“Bella se da cuenta de que se encuentra viviendo en lo que parece ser un mundo de fantasía, donde los vampiros y los hombres lobo son reales,” él dice. “Justo cuando ha hecho un amigo que la hace sentirse viva de nuevo después de la desaparición de Edward, ella descubre que él también es muy diferente. Y ya que la única razón por la que estos hombres lobo existen es por la existencia de los vampiros, Jacob no existiría como hombre lobo si no fuera por Edward. Éste es el conflicto principal entre Jacob y Edward, y Bella se encuentra atrapada entre los dos como humana.”

El éxito del director Chris Weitz en adaptar libros a la pantalla grande, como en el caso de UN GRAN CHICO y LA BRÚJULA DORADA, lo hizo una elección obvia para este proyecto, según Godfrey. “Chris tiene una historia de crear filmes fantásticos con efectos complejos así como íntimos estudios de personajes, además de que trabaja muy bien con actores jóvenes. Pero fue su apreciación de los libros y personajes de Stephenie Meyer lo que finalmente lo hicieron el director perfecto para LUNA NUEVA.

“Fue vital para nosotros el honrar la creación de Stephenie así como los fanáticos que adoran la serie Crepúsculo,” añade Godfrey. “Lo que no queríamos hacer era tratar de reinventar los libros. Chris se enamoró de los libros y supo como darle vida a la historia, siempre basándose en la realidad. Esto fue esencial. A pesar de que estamos lidiando con criaturas fantásticas, la historia debe sentirse de nuestro mundo en todo momento.”

Aunque al principio Weitz no estaba familiarizado con las novelas, en muy poco tiempo se hizo fan. “Leí los libros,” cuenta el director. “Después, fui a ver el primer filme con una audiencia, y me quedé perplejo con la extraordinaria y profunda reacción emocional que presencié. Cuando veo un filme, busco un intenso sentimiento que me sumerja en el universo del filme, y esta fue una oportunidad perfecta para sentir eso. Fue bastante distinto a lo que he hecho en el pasado, pero mis experiencias pasadas me sirvieron muchísimo en el proyecto.”
Weitz llegó a la conclusión que su responsabilidad principal era serle fiel a los libros. “Trabajé muy, muy duro en asegurarme que todos los elementos fueran correctos en ese sentido,” él dice. “El primer filme fue todo un fenómeno. Los libros fueron unos fenómenos. Mi mayor responsabilidad fue respetar el amor que los aficionados sienten hacia los libros, y el cual transfirieron al filme. No había ninguna necesidad de reinventar el mundo. En esta ocasión vamos a lugares distintos, pero conservamos el respeto absoluto a los fanáticos.”

El director consultó frecuentemente a la autora, incluso sobre temas insignificantes, de acuerdo a Meyer. “Él estaba interesado hasta en las cosas más pequeñas, como ¿puede esta persona usar zapatos?” ella cuenta. “Corroboró todos los detalles. Quería hacerlo tal como en el libro, y se portó de una manera muy, muy cool al respecto.”

El tener a la autora disponible fue invaluable para Weitz. “Con EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, nadie podía preguntarle a Tolkien lo que tenía en mente originalmente,” dice el director. “Yo podía mandarle correos electrónicos a Stephenie y hacerle preguntas prácticas como, ‘¿Los poderes de Jasper realmente funcionan en Bella?’ así como preguntas metafísicas de mayor relevancia. Me permitió cerciorarme de que en todos los puntos mantuviera consistencia con los libros.”

Meyer apreció la diligencia de Weitz, diciendo, “Él realmente te escucha. Es muy callado y al mismo tiempo es muy claro lo que está buscando. Sentí que mi material estaba en buenas manos.”

Para Meyer, escribir Luna Nueva fue una experiencia completamente diferente de cuando escribió el primer libro. “Fue probablemente el libro más difícil que he escrito ya que fue la primera vez que estaba segura que la gente iba a leer lo que estaba escribiendo. Cuando escribí Crepúsculo, lo hice para mí misma. De pronto, sentí que había gente mirando sobre mi hombro mientras escribía. Me dio un gran pánico escénico.

Luna Nueva fue un libro tan distinto y no era necesariamente lo que los fanáticos esperaban,” ella continúa. “El primer libro era sobre el amor verdadero. La consecuencia natural de éste, especialmente cuando eres tan joven, es que vas a acabar con el corazón roto, y entre más quieras a alguien más duro será perderlo.

“Edward piensa que está protegiendo a Bella al terminar con la relación,” explica Meyer. “Él no se espera el tormento y la angustia de la separación, lo cual es una experiencia universal con la cual cualquier hombre o mujer de la audiencia se puede identificar. Al final, los dos han aprendido mucho acerca de lo importantes que son el uno para el otro. Bella madura mucho, y Edward debe aceptar que no lo sabe todo.”
Otro tema central de la historia es la amistad que florece entre Bella y Jacob Black, un hombre lobo y enemigo natural de los vampiros. “El peligro es mucho mayor,” dice Weitz. “Ahora no sólo es Bella la que está en peligro, sino también la existencia de Edward. En términos del mundo de la historia, conocemos nuevos lugares y rincones de la mitología, y conforme la mitología se expande, también se expande el filme.

“Claro, estamos contando una historia de vampiros y hombre lobo y lo sobrenatural,” prosigue el director. “Pero más allá, trata de sentimientos tan básicos como el amor, el deseo, la necesidad, la pérdida, el cariño y la amistad. Habla acerca del peligro en el que pones a tu corazón cuando te enamoras. Como Bella dice en Crepúsculo, ella no le teme a Edward porque es un vampiro, ella le teme porque está tan enamorada de él. Y en esta ocasión existe una especie de triángulo amoroso que se desarrolla en este filme, con el cual creo que muchos se identificarán y encontrarán difícil de resistir.”

Meyer dice que ella está más emocionada con la nueva dirección que toma la saga en este episodio que la que tenía el primero. “Crepúsculo nos dio pie a llegar a este increíble momento, fue como un gran trampolín,” ella dice. “Ahora estamos brincando a un nuevo nivel. Los miembros del elenco ya se conocen, conocen a sus personajes y están muy emocionados de estar de regreso. Este libro fue más emocional en muchos aspectos, y es mucho más profundo. Además, tenemos a todos los personajes nuevos. Va a ser tan divertido. Realmente me emociona el poder ver a la manada de lobos interactuar, y por supuesto, el Volturi va a ser sensacional.”

Pero finalmente, los fanáticos siguen siendo los que la motivan, dice la autora. “Estas son personas ficticias que inventé,” ella se maravilla. “Y a los fanáticos realmente les importa lo que les sucede. ¿Qué pasará a continuación? ¿Qué hacen ellos un viernes por la noche? Y, ¿a dónde iría Bella a hacerse las uñas? Adoran cada pequeño detalle. El tener a tanta gente obsesionada con tus personajes es un enorme halago.”

Especial: CUATRO VIDAS, UN DESTINO

September 10, 2009

Poster - CUATRO VIDAS, UN DESTINOLa vida se puede reducir a cuatro emociones. El placer, la felicidad, el dolor y el amor. CUATRO VIDAS, UN DESTINO se centra en cuatro personajes interconectados entre sí que representan a cada una de estas emociones. Un cruel gánster y su ayudante que es vidente, un amargado oficinista, una estrella del pop y un médico enamorado de la mujer de su amigo, configuran esta telaraña de emociones que darán lugar a desenlaces inesperados.

Dirige Jieho Lee (Nueva York, 1973) tras el corto A NURSERY TALE (1999). Lee es un coreano-americano que se licenció con doble especialización, en cine y literatura (Facultad de Filosofía y Letras) por la Wesleyan University (Middletown, Connecticut), para ir en pos de su educación cinematográfica en la Universidad de Nueva York y en el extranjero, en Jerusalén. Tras licenciarse, Lee comenzó como montador en una empresa pequeña de Nueva York, y tras seis meses comenzó a dirigir anuncios de venta al por menor para clientes como Tommy Hilfiger, Ralph Lauren, y Victoria’s Secret, entre otros. Su siguiente proyecto fue el mediometraje en 35 mm (30 minutos), A Nursery Tale (1999), que se proyectó en 2002 en el Festival de cine de Sundance. Lee prosiguió con la obtención de un Máster en administración de negocios por la Harvard Business School de Cambridge, Massachussets. Luego, el director se trasladó a Seúl, Corea, donde tuvo ocupación estable dirigiendo videos musicales así como producciones comerciales para los mercados coreano y asiático; contándose entre sus logros dos vídeos musicales top ten emitidos por Star TV Channel V de Asia, y una candidatura al mejor vídeo musical del canal musical de televisión MNET, de Corea. Lee volvió a instalarse en Los Ángeles para llevar a cabo éste, su primer proyecto de largometraje.

Está protagonizada por Kevin Bacon (SENTENCIADO A MORIR, RÍO MÍSTICO, EL HOMBRE SIN SOMBRE, Julie Delpy (ANTES DEL ATARDECER, UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN PARÍS), Brendan Fraser (CORAZÓN DE TINTA, VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA 3D, LA MOMIA 3 LA TUMBA DEL EMPERADOR DRAGÓN), Andy García (AHORA SON 13) y Sarah Michelle Gellar (VISIONES MORTALES, SCOOBY DOO, SÉ LO QUE HICIERON EL VERANO PASADO).

Les acompaña en el reparto Forest Whitaker (REYES DE LA CALLE, EL ÚLTIMO REY DE ESCOCIA).

El guión es del propio director en colaboración con Bob DeRosa, quienes estuvieron trabajando en el mismo a lo largo de seis años y se basa en un proverbio asiático que clasifica la vida en cuatro emociones: felicidad, tristeza, placer y amor. La película se compone de cuatro segmentos, cada uno de ellos centrándose en un personaje que representa una de esas emociones.

La cinta es el resultado de un largo trayecto que ha requerido dos años. El guión, escrito por Bob DeRosa y el coguionista y director Jieho Lee, era uno de los favoritos entre los más destacados talentos de Hollywood, sin embargo, los estudios lo consideraban un proyecto muy arriesgado, tanto más si además quien iba a dirigirlo era un director debutante.

El director de fotografía es Walt Lloyd y la banda sonora está compuesta por Marcelo Zarvos (EL BUEN PASTOR, HOLLYWOODLAND).

Especial: DIARIO DE UNA NINFÓMANA

September 10, 2009

Poster - DIARIO DE UNA NINFÓMANAEl filme DIARIO DE UNA NINFÓMANA está inspirado en la vida de Valérie Tasso y en una obra literaria que ya es todo un best-seller. Las intensas vivencias sexuales de una mujer francesa, nos mostrarán su evolución vital donde la libertad de sus actos la llevarán a enfrentarse a un sinfín de situaciones y personajes de lo más maquiavélicos.

DIARIO DE UNA NINFÓMANA es una producción de Canónigo Films y Filmax Entertainment, dirigida por Christian Molina basada en el best seller homónino de Valérie Tasso. Reúne a un conocido elenco internacional que incluye a Belén Fabra, Leonardo Sbaraglia, Angela Molina y Geraldine Chaplin, entre otros.

Los actores
Belén Fabra es una actriz catalana nacida el 3 de noviembre de 1977 en Tortosa (Tarragona), España. Desde su juventud tenía claro que quería dedicarse a la interpretación, obteniendo pequeños papeles en numerosas obras de teatro. El éxito le llegaría tras el reconocimiento de la crítica por su papel en “Plataforma”, obra teatral de Calixto Bieito basada en la novela de Houellebecq del mismo nombre, que obtuvo un total de 11 nominaciones en los Premios Max de Teatro de 2008. El salto al cine de la actriz catalana se produce en 2007, realizando papeles secundarios en PACTAR CON EL GATO y CANCIONES DE AMOR EN LOLITA’S CLUB. En 2008 obtiene su primer papel principal en la gran pantalla en DIARIO DE UNA NINFÓMANA.

Leonardo Sbaraglia es un actor argentino, nacido el 30 de junio de 1970 en Buenos Aires. Estudió teatro y debutó en el cine en su país natal a los 16 años. Leonardo es hombre de teatro; entre otros títulos participó en: “La Soledad de los Campos de Algodón” y “Closer”. Su éxito en el cine español empezó con PLATA QUEMADA de Marcelo Piñeyro, por su extraordinaria interpretación como El Nene (con Eduardo Noriega como Ángel).

Ángela Molina, hija del cantante y actor Antonio Molina, nació el 3 de octubre de 1955 en Madrid, dentro de una familia muy relacionada con el teatro porque además de la vinculación artística de su padre, sus hermanos Miguel, Paola y Mónica son también actores. Estudió ballet, danza española y arte dramático en la Escuela Superior de Madrid. Su debut cinematográfico se produjo en la película NO MATARÁS (1974), cuando sólo contaba 19 años. Sin embargo, será en 1977 cuando se produzca su éxito definitivo en el cine cuando fue elegida por Luis Buñuel para ser la protagonista de la película ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO. A partir de entonces se da inicio a una impresionante carrera cinematográfica por la que han pasado directores tan conocidos como Manuel Gutiérrez Aragón, José Luis Borau, Jaime de Armiñán, Jaime Chavarri, Bigas Luna, Ricardo Franco o Pedro Almodóvar. Su talento y su versatilidad le ha abierto las puertas del cine internacional y de este modo ha participado en películas realizadas en Italia, Alemania y Francia. Ángela Molina combina a la perfección un temperamento vivo y enigmático con un aspecto dulce y suave. Entre sus interpretaciones destacan LA SABINA, DEMONIOS EN EL JARDÍN o CARNE TRÉMULA. Probó también suerte en el mundo de la canción pero no tuvo demasiado éxito. Una anécdota destacable en su carrera fue su negativa de seguir protagonizando LAS EDADES DE LULÚ de Bigas Luna por considerar que habría escenas demasiado eróticas. Se le han otorgado dos premios en el Festival de cine de San Sebastián, Nueva Delhi y un David de Donatello lo que viene a confirmar la consolidación de una de las carreras cinematográficas más sólidas.

Geraldine Chaplin es la mayor de los ocho hijos del matrimonio formado por Charles Chaplin y Oona ONeill nació el 31 de julio de 1944, en Santa Mónica, EE.UU. y se trasladó a Suiza en 1952, poco después de haber trabajado junto a su padre en Candilejas. Estudió danza en Londres y llegó a ser bailarina de gran éxito. En 1963 protagoniza su primera película, LOS MIL DÍAS DE ANA BOLENA, con la que inicia una dilatada carrera cinematográfica. Recientemente le ha sido otorgada la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Especial: THE READER

August 27, 2009

Poster - THE READERTHE READER: UNA PASIÓN SECRETA cuenta la historia de Michael Berg, un muchacho adolescente en la Alemania de la segunda postguerra cuyo despertar sexual se produce con el apasionado idilio que mantiene con una misteriosa mujer que le dobla la edad y que esconde un vergonzoso pasado además de un profundo secreto personal. A medida que la curiosidad cede al incómodo sentimiento de culpa experimentado por aquellos cuya mayoría de edad se produjo después del Holocausto, la esencia de la película se nos va revelando, en opinión de su director, y en última instancia, como una historia sobre “la verdad y la reconciliación”.

THE READER: UNA PASIÓN SECRETA está protagonizada por Ralph Fiennes, David Kross y Kate Winslet, y dirigida por Stephen Daldry (director nominado al Oscar por LAS HORAS). El guión es una adaptación de David Hare de la galardonada novela homónima de Bernhard Schlink. The Reader de Schlink se ha traducido a 40 idiomas y ha sido la primera novela alemana en alcanzar el número uno en la lista de éxitos de ventas de The New York Times.

¿Cómo vive uno a la sombra del crimen más atroz de la historia contemporánea? ¿Puede una generación aceptar los pecados imperdonables de sus mayores? ¿O algunos legados son demasiado sobrecogedores para comprenderlos, demasiado malvados para aceptarlos, demasiado terribles para llegar nunca a reponerse de ellos?

De la novela a la película
La absorbente historia de THE READER: UNA PASIÓN SECRETA toca, en muchos sentidos, los temas de la profunda fuerza transformadora de las palabras y del analfabetismo. Tal es así que parece apropiado que el origen de la película sea un libro de un lírica sencilla pero emocionalmente devastador, —”una novela formalmente hermosa y perturbadora y, finalmente, moralmente devastadora”, según Los Angeles Times.

Este trabajo semi-autobiográfico del profesor de derecho y escritor de novelas de misterio, el berlinés Bernhard Schlink, se publicó en 1955 y posteriormente fue traducido a 40 idiomas. Fue la primera novela alemana en ocupar el primer puesto en la lista de éxitos de ventas de The New York Times y suscitó un interés generalizado en 1999 cuando Oprah Winfrey eligió el título para su popular club de lectura. “¿Quién habría imaginado que un libro de tan solo 218 páginas podría despertar tantas emociones?” comentó Winfrey, que además apuntó que había sido el libro más leído de todas sus selecciones entre el público masculino antes de que se discutiera en su programa.

“Es una historia sobre lo que nosotros llamamos ’segunda generación’”, dice Schlink, refiriéndose a “aquellos afortunados que nacieron más tarde”, a los niños de los años de la posguerra. “Tuvimos una infancia ingenua—hasta que, en un momento dado, nos dimos cuenta de lo que nuestros padres, pastores y maestros habían hecho. Cuando amas a alguien que ha participado en algo terrible, se produce un conflicto…” En Alemania, el movimiento que intentó comprender la Guerra llegó a necesitar incluso de su propio término sicológico—Vergangenheitsbewältigung –es decir “la lucha por aceptar el pasado”. La importancia de la novela es tal a la hora de entender la historia de un país que ha sido utilizada como libro de texto en las escuelas alemanas.

Harvey Weinstein y Miramax Films adquirieron los derechos de The Reader en 1996. A instancias de Weinstein, Anthony Minghella y su socio de producción, Sydney Pollack, se embarcaron en el proyecto, y en un principio, Minghella escribiría el guión y dirigiría la película. Pero el dramaturgo Sir David Hare, que más adelante sería nominado a los Oscar por su adaptación al cine de LAS HORAS, también había leído el libro de Schlink y ansiaba ocuparse de la adaptación. Dado que Minghella acababa de arrasar en la ceremonia de los Oscar con EL PACIENTE INGLÉS y que el director estaba rumiando varios proyectos de gran importancia, Hare intentó convencerle para que le cediera la adaptación de The Reader, pero Minghella se mantuvo firme en su propósito de realizar él mismo el guión.

Casi una década después, y todavía sin un guión, Daldry —que había estudiado alemán de niño y vivido en Berlín—le comentó a Minghella la posibilidad de dirigir The Reader. Minghella se dio cuenta de que aún pasaría algún tiempo para que él se pudiera ocupar personalmente de la producción y accedió a la propuesta de Daldry con la condición de que fuera el próximo proyecto del director y de que él y Pollack permanecieran a bordo como productores. En cuanto al guión, Daldry pensó inmediatamente en Hare. “Hemos hecho juntos LAS HORAS, de manera que esta es la segunda película difícil y enormemente ambiciosa que hacemos juntos”, dice Hare. “Tenemos un vínculo muy profundo, es un poco como la relación entre soldados que han combatido juntos en una guerra –conocemos las virtudes y los defectos de cada uno”.

La película se aparta de la novela de Schlink, que se desarrolla cronológicamente en tres distintos segmentos, mientras que la versión cinematográfica de The Reader “salta en el tiempo”, en palabras de Hare, mediante una estructura que transporta al espectador al interior de la vida del personaje principal en varios momentos diferentes de su vida, durante la década de 1950, durante la década de los noventa y una vez más, al pasado. Hare es un dramaturgo y director de grandísimo talento que huye de la obediencia a la tradición y lucha por rebelarse en sus trabajos originales, de manera que planeó un enfoque excitante y novedoso de su adaptación sin recurrir a “las consabidas y monótonas voces en off” que a menudo acompañan a las narrativas en primera persona.

“Cuando voy al cine, me aburro de muerte con películas cuya estructura y personajes puedo predecir en cuanto entro en el cine”, afirma el escritor, añadiendo que estaba dispuesto a liberar a THE READER: UNA PASIÓN SECRETA de la tradición establecida por las anteriores películas de la posguerra mundial cuya trama giraba entorno a los campos de concentración, las angustias de la posguerra y la complicidad individual en los crímenes cometidos por el estado. “A mí solo me interesan las cosas que no pertenecen a ningún género” afirma y añade “esto, ciertamente, no es lo que podría llamarse una película sobre el Holocausto”.

“Se han hecho 252 películas sobre el Holocausto”, dice Daldry, “y espero que se hagan por lo menos el doble más”. Pero THE READER: UNA PASIÓN SECRETA es otra cosa y la llama “una pieza atípica” que sobrepasa las expectativas. Yendo a contracorriente de las historias de supervivientes previas, un personaje que aparece al final de la película, una superviviente de los campos, es representada como ejemplo de moral y fuerza intelectual y no como una víctima debilitada.

Pese a que Hare, Daldry, Minghella y Pollack entendían el valor de la innovación y experimentación cinematográfica, siempre se mantuvieron fieles a un aspecto del proyecto—respetar y honrar a las víctimas de los crímenes de guerra del nazismo. Los artífices acordaron que el término “perdón” no se mencionaría jamás –la película, de hecho, evita cualquier alusión al tema de la redención o del perdón pero, en cambio, trata el verdadero problema de cómo puede una nueva generación aceptar su negro pasado.

Con este fin, el guionista y el director viajaron a Alemania con el escritor, Schlink, para discutir el tema de la culpa en las generaciones de la posguerra y la polémica que su novela suscitó. “El libro es de una enorme importancia histórica en Alemania”, dice Daldry. “Es la única novela que lidia con el problema de cómo continuamos viviendo después de lo que hemos hecho”.

“Produjo los elogios más extraordinarios y los ataques más violentos” añade Hare. “Intentar explorar y comprender los crímenes de los Nazis es un asunto peligroso y explosivo –uno puede sin querer cruzar una línea que no quería cruzar”.

Decidido a explicar “cómo los hijos de una generación criminal vivieron las consecuencias” de los delitos de sus padres, Daldry se negó a hacer concesiones. “La película aborda los crímenes de Guerra frontalmente”, comenta el director, que se cuidó mucho de no describir a los guardias de los campos de concentración como ogros horrendos o extravagantes villanos sino, más bien, como trabajadores normales y vecinos del lugar. “Expone a gente ordinaria que comete estos crímenes –la banalidad del mal”.

Al contrario de lo que sucede con muchos guionistas, cuya aportación termina cuando entregan la versión final de su guión, Daldry invitó una vez más a Hare a participar en el proceso de filmación, como había hecho antes con LAS HORAS.

“Stephen me permite colaborar desde el principio del rodaje hasta el final de la edición” dice el dramaturgo. “No quiere trabajar con gente que no se comprometa a ese nivel. En ese sentido, se parece más a la manera de trabajar del teatro. Es el director más concienzudo con quien he trabajado nunca –nada pasa por la lente por casualidad”.

En cuanto al escritor de la obra original, Schlink, también participó de una manera impensable –incluso apareció de extra en la escena de una terraza de un bar en el que los infortunados amantes, Hanna y Michael, almuerzan durante una excursión en bicicleta. Ahí pudo comprobar la obsesión de Daldry por cuidar la exactitud y la veracidad hasta último y más mínimo detalle, ya fuera en relación a un accesorio o a una rápida mirada de uno de los actores. “Stephen tiene una gran sensibilidad para las cosas más pequeñas y sutiles y eso es algo que admiro enormemente”.

La elección del reparto en THE READER: UNA PASIÓN SECRETA
Desde el comienzo, el novelista Schlink había imaginado a la actriz Kate Winslet en el papel principal de Hanna Schmitz, un conductora de tranvía de 36 años que mantiene un romance ilícito con un adolescente que se revela más tarde como antigua guardia de un campo de concentración, que además, oculta otro terrible secreto. “Kate Winslet fue siempre mi primera elección”, dice Schlink. “Es una mujer sensual, directa, exactamente como Hanna”.

Winslet explica “Leo con relativa lentitud pero no pude dejarlo y me lo terminé en un día” recuerda. En ese momento, sin embargo, Winslet tenía solo 27años y se sentía demasiado joven para interpretar ese papel. Cuando el director Daldry volvió a hablar con ella a principios de 2007, la actriz había madurado lo suficiente para poder abordar un papel con grandes exigencias físicas, ya que el personaje debe envejecer y pasar de ser una mujer fuerte y sexual de treinta y tantos años a una mujer desaliñada de casi setenta.

Para Winslet, trabajar con Daldry fue muy emocionante y describe su “relación de colaboración” casi como si “fuéramos de la misma tribu”. La actriz añade, “tiene una energía imparable y un amor profundísimo por la historia. Además, tiene una idea muy clara de cómo quiere que se cuente la historia, le encanta compartir las ideas de los demás y descubrir qué es lo mejor para la escena”.

Para el papel de Michael Berg, el joven cuya vida se ve marcada para siempre por su relación con Hanna, Daldry seleccionó a dos actores para cubrir la dramática evolución de treinta años por la que pasa el personaje: David Kross, un actor relativamente desconocido y el veterano Ralph Fiennes.

The Reader representa la tercera película del actor alemán Kross y su primer papel en inglés, un idioma que perfeccionó durante el rodaje. Daldry estaba empeñado en encontrar un joven alemán para el papel de Michael y Kross tuvo que hacer varias audiciones para convencer al director de que era la elección perfecta para el personaje. Inicialmente, la madre de Kross pensó que el trabajo interferiría con los estudios de su hijo, pero le dejó aceptar el papel con la promesa de que tendría buenas notas a final de curso. Kross estudió con ahínco, aprobó todo con muy buenas notas y finalmente consiguió el papel.

Kross trabajó hasta siete horas diarias con el profesor de dicción William Conacher no solo para aprender el diálogo de su personaje, sino también para poder leer a Horacio en latín, a Safo en griego, y otros libros que recita en la película. “El reto para mí, como profesor de dicción, era encontrar la manera de que un actor alemán hablara en inglés como si fuera su lengua materna y luego encontrar el modo de encajar a Kate Winslet y Ralph Fiennes”, recuerda Conacher.

Dado que el guión describe la relación sexual entre Hanna y Michael, el calendario de rodaje tuvo que estructurarse de manera que las escenas de dormitorio se rodaran cuando Kross, que en el momento del casting tenía 15 años, hubiera cumplido ya los dieciocho años.

La diferencia de edad entre la madura Hanna y el joven Michael era uno de los aspectos más controvertidos de la novela, sin embargo, la historia no funcionaría de otra manera. “Hanna y Michael tienen 36 y 15 años respectivamente, de manera que pertenecen de verdad a dos generaciones”, explica Daldry. “Una diferencia de edad menor cambiaría todo eso”.

Efectivamente, durante el debate televisado de The Reader sobre su club del libro, Oprah Winfrey directamente abordó el tema de la diferencia de edad entre los personajes y su importancia para la historia. “En muchos libros que leo y que considero parte del panorama literario, pasan cosas horrendas, pero no reniego de ellos ni los aplaudo porque no esté de acuerdo con sus historias” Winfrey dijo. “Te puede encantar el libro sin que te guste la relación que hay entre ellos. No estoy aprobando su conducta… ¿Por qué no puede ser el niño mayor? Bueno, sería una historia completamente diferente”.

Fiennes interpreta al Michael Berg adulto que, después de muchos años aún sigue intentando aceptar el idilio de su niñez. El actor se sintió desde el principio atraído por THE READER: UNA PASIÓN SECRETA ya que el guión baraja problemas emocionales complejos. “Las cuestiones que trata sobre la culpa, los juicios de valor, la responsabilidad, el amor y la sexualidad son bastante complicadas, pero al final es una historia muy humana”, dice el actor. “A menudo, un buen guión de cine se distingue por su aparente sencillez, pero las escenas simples incluyen cosas enormes. La belleza de este guión es que, en frases que parecen conversaciones ordinarias, el trasfondo está lleno de significados y lecturas”.

Los tres actores rara vez coincidieron, ya que Kross y Fiennes interpretaban al mismo personaje en tiempos diferentes y Fiennes y Winslet compartían solo una escena.

Winslet opina que Kross era “perfecto” para el papel del joven que madura ante nuestros ojos. “David es extraordinariamente parecido a Michael Berg –es una persona muy seria, increíblemente profesional y sensible. Está dispuesto a probar cosas y quiere aprender y mejorar”. Fiennes también alabó al actor que interpreta una versión más joven de su personaje. “No nos parecemos mucho físicamente, pero tengo entendido que tenemos cualidades similares como actores, así que, puedo ver por qué Stephen nos ha emparejado” explica Fiennes. “Es muy natural, es inteligente y despierto, tiene un sentido del humor discreto que parece flotar bajo la superficie”.

Ambos actores disfrutaron muchísimo trabajando con Winslet también. “La verdad es que no sabía nada de ella”, admite Kross, que solo había visto a la actriz en TITANIC antes de THE READER: UNA PASIÓN SECRETA. Pero “trabajar con ella no es que estuviera bien, es que estuvo genial”, y añade que, al igual que él, Winslet empezó con la interpretación cuando era bastante joven. “Es muy jovial y muy experimentada”. Fiennes coincide en que “Kate es una actriz fantástica. Todo su trabajo es redondo y rico. Aporta su inteligencia y plantea cuestiones y preguntas. Es magnífica”.

Los papeles secundarios y las intervenciones menores, aunque vitales para la producción, estuvieron a cargo de los mayores talentos que ha producido el cine alemán. “Uno de los elencos más grandes de actores alemanes de los últimos tiempos”, dice Daldry orgulloso. Los cinéfilos probablemente reconocerán a Bruno Ganz (EL CIELO SOBRE BERLÍN) en el papel del profesor de derecho de Michael, Rohl, y a Mattias Habich (MEMORIAS DE ÁFRICA, EL HUNDIMIENTO) como el padre de Michael. Otros actores alemanes de primera incluyen a Susanne Lothar, en el papel de la madre de Michael, Karoline Herfurth, como la novia de universidad de Michael, Alexandra Maria Lara, como Iliana, la joven sobreviviente del Holocausto, Volker Bruch, un compañero de universidad, y Burghart Klaussner, uno de los jueces de los crímenes de guerra. También aparecen en la película Martin Brambach, Marie Gruber, Margarita Broich, Carmen-Maja Antoni y Hannah Herzsprung.

Especial: HÉROES

August 27, 2009

Poster - HÉROESLa premisa de HÉROES, un mundo en el que gente corriente capaz de realizar actos asombrosos se ve convertida en conejillo de indias y controlada por una agencia secreta gubernamental, despertó la curiosidad del director Paul McGuigan y lo impulsó a buscar más información sobre el tema en Internet. “Escribí ‘experimentos con poderes psíquicos’”, comenta McGuigan. “Me aparecieron cosas increíbles. Es 1949 y la Guerra Fría está a punto de empezar. La gente empieza a experimentar con lo que puede hacer el cerebro”.

McGuigan descubrió que, en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la idea de usar a psíquicos para obtener información empezó a cobrar fuerza en ciertos círculos del gobierno de EE. UU. y la Unión Soviética.

“Pensándolo bien”, explica Glenn Williamson, productor de HÉROES y presidente de Back Lot Pictures, “contar con alguien que puede ver realmente el futuro o manipular los pensamientos de otros sería un magnífico recurso de contraespionaje”.

“La película parte básicamente de esos experimentos reales”, observa Williamson. “Los expedientes siguen siendo completamente confidenciales, así que ignoro cuánto llegaremos a saber de lo que sucedió realmente. La parte más oscura fue durante la Alemania nazi, pero, más recientemente, durante la Guerra Fría, tanto los servicios de inteligencia norteamericanos como los soviéticos realizaron experimentos con gente que parecía poseer estos dones”.

En HÉROES, una siniestra agencia gubernamental da caza a personas con habilidades especiales con el propósito de utilizar esos poderes para beneficio propio. “La División es la organización encargada de vigilar a las personas con dones paranormales”, explica Williamson. “Pero han ido un paso más allá y tratan de controlarlos y manipularlos”.

Los cineastas consideran que los hechos reales en los que se basa la historia de la película la distingue de otros filmes que giran en torno a los superhéroes. “Queríamos contar una historia fantástica de manera que pareciera muy real”, comenta McGuigan. “Me gustaba la idea de dar vida a todo ese mundo de personas con poderes extraordinarios”.

“Pero la película no trata de poderes sobrenaturales”, prosigue. “Trata de poderes naturales, cosas que la gente podría hacer de verdad. Por ejemplo, hay casos documentados de personas que hacen lo que se conoce como ‘visión remota’. Podían sobrevolar, digamos, la embajada americana, con estas personas y ellas podían percibir la distribución del edificio y hasta sabían decir para qué se usaba cada cuarto”.

Sabiendo eso, resultaba esencial para McGuigan que los personajes parecieran gente real en un mundo real. “Quería que la gente pudiera conectar emocionalmente. Hay muchos efectos espectaculares pero, para mí, eso no es más que una pequeña parte. Es una película de acción, pero se centra mucho más en los personajes de lo que suelen hacerlo las películas de acción”.
Williamson agrega: “Hay una historia de verdad que gira en torno a Nick y cómo le dio la espalda al mundo. Cassie es el personaje que logra sacarlo de esa actitud y se convierte en una relación humana real. Es muy amena, pero a la vez está llena de auténtica conexión humana, que creo que es lo que tienen las mejores películas. Está llena de situaciones inesperadas y verdadero dramatismo”.

Una de las decisiones que tomó McGuigan y que contribuye a convertir a los personajes en el eje de la película fue el uso moderado de efectos infográficos. “No quería rodarla entera ante una pantalla verde o azul”, comenta. “Quería hacerlo de verdad, a través de la cámara. Se puede aprender mucho de los grandes cineastas de antes. No contaban con la ventaja de la infografía. Tenían que usar la imaginación. Al final, lo único que hicimos sobre fondo verde fueron las escenas de gente conduciendo, porque el tráfico de Hong Kong no se mueve mucho”.

Chris Evans, que interpreta a Nick Gant, un telequinético que se oculta en Hong Kong, encontró fascinante la premisa argumental. “Cuando lo leí por primera vez, me pareció muy creíble”, comenta. “Paul y yo le dimos muchas vueltas cada día en busca de un nivel de realidad para la película. No dejaba de recordarme que tenía que haber intriga y que está bien hacer que los espectadores se dejen llevar por nosotros”.

Los cineastas han creado un mundo muy similar al nuestro, pero con algunas reglas propias. “Hay muchos momentos estupendos en la película en los que no estás seguro de qué está pasando”, en opinión de Williamson. “El personaje de Dakota Fanning puede ver imágenes del futuro. Sus imágenes son fundamentales para lo que está sucediendo, pero no son nada claras y pueden no ser muy fiables, como los recuerdos”.

“Esa idea nos ayudó a mostrar los límites de lo que la gente puede y no puede hacer”, comenta el productor. “Una razón por la que vamos al cine es porque nos traslada a un mundo diferente del nuestro, ya sea completamente fantástico o una realidad ligeramente modificada. Queremos que el mundo de HÉROES sea nuestro mundo, pero con un estilo visual más marcado. De modo que sea nuestro mundo, pero no del todo”.

Dakota Fanning, la joven estrella de la película, considera HÉROES un filme de acción, pero también comenta: “Es una auténtica historia personal. Espero que la gente la encuentre muy divertida. Está llena de acción, con un ritmo muy ágil y la parte visual es increíble”.

Evans, su coprotagonista, agrega: “No estamos transmitiendo ningún mensaje profundo. Es una película de puro entretenimiento, como muchas de mis películas favoritas. Tiene un gran guión, gran acción y grandes personajes, así que ofrece diversión completa”.

HÉROES y villanos
Movers: Nick Gant (Chris Evans), “mover” de segunda generación, puede trasladar objetos de un lugar a otro con la mente. Desde dados a armas o el cuerpo de un enemigo, un “mover” puede manipular a distancia el mundo físico según le convenga.

Watchers: Un “watcher” posee la capacidad de ver el futuro. Algunos, como Cassie Holmes (Dakota Fanning), son capaces de realizar dibujos muy detallados de sus visiones. El problema de los “watchers” es que el futuro puede cambiar en cualquier momento por sucesos que pueden parece insignificantes pero que obligan a seguir comprobando el futuro continuamente para asegurarse de que sus visiones anteriores se sigan cumpliendo.

Pushers: Mucho más avanzados que los simples telépatas que se comunican mentalmente, un “pusher” puede implantar ideas con tanta fuerza en la mente de un sujeto que le resulte imposible distinguirlas de sus pensamientos o recuerdos reales. Tanto Kira (Camilla Belle) como Carver (Djimon Honsou) son “pushers”, los sujetos con dones psíquicos más temidos y peligrosos.

Stitches: Un sanador psíquico como Stowe (Maggie Siff) puede imponer las manos a una persona y curar sus heridas pero, cuidado, haz enfadar a un “stitch” y puede devolver todas sus heridas al paciente.

Sniffs: Como sabuesos humanos, los “sniffs” pueden rastrear a su presa mediante su olor, aunque no dispongan más que de un cepillo de dientes de hace diez años para localizarlo. La División suele hacer uso de los “sniffs” para dar caza a sus objetivos, por lo que son muy temidos entre sus congéneres paranormales.

Shadows: Los “shadows” como Pinky Stein (Nate Mooney) pueden usar la mente para esconder cualquier cosa, desde un psíquico renegado a un rascacielos entero, de los “sniffs”. Pero solamente pueden ocultar temporalmente objetos o personas de los “watchers”.

Bleeders: Los “bleeders” como los chicos Pop poseen la capacidad de hacer añicos cristales y vasos sanguíneos con el sonido de su voz.

Shifts: A una persona con esta habilidad nunca le falta dinero. Un “shift” como Hook (Cliff Curtis) puede transformar el aspecto de cualquier objeto a voluntad. Pero hay una pega: el efecto no dura mucho.

Wipers: Un “wiper” puede borrar cualquier recuerdo con solo imponer las manos a un sujeto. Nick y Kira recurren a un “wiper” chino local para quitarse de encima a los “watchers”, que pueden predecir actos futuros basados en intenciones.

Especial: PRESAGIO

June 18, 2009

Poster - PRESAGIOEn PRESAGIO, un padre viudo intenta desesperadamente proteger a su hijo de las predicciones escritas hace medio siglo por una alumna de primaria en un mensaje cifrado y evitar así un terrible desastre global. Desde que supieron de la idea del guionista Ryne Douglas Pearson (Mercury Rising), los socios productores Jason Blumenthal y Todd Black sabían que tenían entre sus manos una historia inolvidable. “Tardamos ocho años en desarrollar el guión”, recuerda Blumenthal. “Lo compramos como una presentación original. A Ryne se le ocurrió la idea de una cápsula del tiempo, enterrada en los años cincuenta y desenterrada hoy en día, con una serie de predicciones que se han hecho realidad. En cuanto leímos la propuesta, sabíamos que se trataba de una historia muy especial”. Durante los últimos cinco años, estos dos socios han trabajando estrechamente con Alex Proyas, el aclamado director de Yo, Robot, para desarrollar la idea y convertirla en un largometraje. “Al trabajar con una presentación verbal o pitch nunca se sabe cómo va a quedar el guión final”, comenta Blumenthal. “La historia ha variado un poco, pero no hemos tocado demasiado los temas principales. La noción de la cápsula del tiempo y las predicciones nos parecía muy interesante. Es una idea única que hemos utilizado para desarrollar algo diferente. Estamos tan emocionados hoy como hace ocho años y verlo por fin materializado después de tanto esfuerzo nos da muchísima satisfacción”. Proyas fue elegido como director para PRESAGIO debido a su particular estilo de dirección, algo que ha afinado desde su rompedora película de 1994 El Cuervo. “Dimos en el clavo con Alex”, dice Blumenthal. “Su visión cinematográfica sobrepasó cualquier expectativa que hubiéramos podido concebir sobre el papel. Ha combinado ideas científicas, espirituales y filosóficas para dar forma a un guión redondo”. Según Blumenthal, durante los ochos años que han trabajado en la película, han ocurrido cosas que han variado algunos de los aspectos más importantes de la película. En un principio le intrigaba el concepto de la cápsula del tiempo: “Recuerdo que se hablaba de ellas cuando era pequeño. Me parecían algo sacado de una película de ciencia-ficción, y cuando me enteré de que luego se abrían muchos años después me enganché totalmente. Cuando busco ideas para llevar al cine, suelo recurrir a elementos hacia los que siento un vínculo emocional, y eso me ocurrió con el tema que presentamos en este filme”.

Durante el desarrollo del largo, la vida de Blumenthal dio un cambio radical. “Hace ocho años no era padre. Ahora tengo dos hijos pequeños. En el fondo, la película se ha convertido en una historia sobre un padre y su hijo. La familia es un elemento esencial tanto para mí como para otros miembros del equipo”.

PRESAGIO es un thriller psicológico trepidante con efectos especiales que impactarán a los espectadores”, comenta. “Pero va mucho más allá. La película lanza una pregunta universal: ¿Qué no harías por proteger a tu hijo? ¿Serías capaz de sacrificarlo todo? Es una idea muy intensa”.

“La película es como una montaña rusa de emociones. Llena de sorpresa y de giros inesperados. Seguro que da pie a muchos debates, porque los espectadores van a querer comentar algunos de los conceptos que se presentan en el filme. No creo que puedan dejar de pensar en ellos al salir de la sala del cine. Para mí, esas son las mejores historias”.

Para Proyas, la clave residía en encontrar un equilibro entre la acción trepidante y los efectos especiales de un thriller de altos vuelos y combinarlo con todas las emociones por las que pasan los personajes durante la película.

“Yo me enfrento a cada proyecto como si fuera una superproducción”, dice. “Yo, Robot requirió de gran destreza técnica, pero cada película tiene su propio nivel de complejidad. Lo mejor de PRESAGIO es que tiene un fondo de emociones y de interacción humana. Es una historia bastante real que trata cosas que podrían pasar. Todos los hechos que presentamos podrían acabar ocurriendo”.

Para el actor Nicolas Cage, que interpreta al profesor John Koestler, este guión le recuerda a un clásico atemporal. “Me recordó a uno de los capítulos de la serie de Rod Serling “Twilight Zone (La dimensión desconocida)” porque es una historia sobrecogedora y potente”, comenta. “Es un thriller de misterio y ciencia ficción, pero también presenta algunos momentos tremendamente dramáticos e intensos”.

Rose Byrne da vida a Diana, y coincide en pensar que es difícil etiquetar a PRESAGIO en un sólo género, una cualidad que ve como uno de los puntos fuertes de la película. “La trama teje una historia muy inteligente, y el concepto de la cápsula del tiempo es fascinante. Va mucho más allá de ser un thriller o una película de terror o de ciencia ficción. Es una combinación perfecta de todas esas cosas”.

“Esta película podría incluso llegar a cambiar lo que piensa la gente”, apunta Cage. “Recuerdo haber visto El síndrome de China de niño y gracias a ella comprendí que la energía nuclear era algo bastante peligroso, algo que había que respetar. Con esta película queremos llamar la atención y hacer que la gente se fije en asuntos sobre los que todos podemos hacer algo de una manera u otra“.

“La gente se plantea el fin del mundo”, apunta. “De hecho, podríamos cargarnos la tierra nosotros mismos. Pero la cuestión es, ¿qué debemos hacer con esa responsabilidad?”.

“Al público siempre le atraen las películas apocalípticas debido a los problemas medioambientales que azotan nuestro mundo”, comenta Byrne. “El ser humano siempre ha sentido curiosidad por saber cuánto vivirá en este mundo”, añade. “La gente lleva siglos intentando responder a esa gran pregunta. Ya sean mayas o musulmanes o hindúes, todos tienen una explicación sobre qué va a ocurrir”.

Los realizadores esperan que PRESAGIO sea una película que dé pie a debates que continúen más allá de la sala de cine. “La gente va al cine para ver una superproducción, para divertirse, para ver algo que no hayan visto nunca”, apunta Blumenthal. “Y creo les damos todo eso y más en este filme”.

“Espero que el público sienta la necesidad de llegar a sus propias conclusiones”, añade. “La película tiene un final cerrado, pero sin duda dará lugar a grandes debates. Me encanta pensar que la película no se acaba con los créditos, sino que sigue en la mente de los espectadores al irse a casa. Quiero pensar que van a seguir charlando sobre ella en el metro, en el coche o de copas. Quiero que la gente hable sobre el filme, que se pregunten “¿Qué hubiera hecho yo en ese caso?”. Seguro que los espectadores van a querer hablar sobre la película después de verla. Por eso sabía que era el tipo de película que quería hacer”.

Especial: UP: UNA AVENTURA DE ALTURA

June 11, 2009

Poster - UPEn su última comedia-fantasía UP: UNA AVENTURA DE ALTURA, del director nominado a los premios de la Academia® Pete Docter (Monsters, Inc.); Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios hacen remontar vuelo a los espectadores en una de las aventuras más divertidas de todos los tiempos. Presentada en Disney Digital 3-D, UP: UNA AVENTURA DE ALTURA narra las aventuras de Carl Fredricksen, un vendedor de globos de 78 años de edad, quien finalmente consigue realizar el sueño de su vida al atar miles de globos a su casa y salir volando rumbo a la remotas tierras de Sudamérica. Sin embargo, apenas iniciado el viaje descubre que, sin quererlo, ha sumado a la travesía a quien se convertirá en su peor pesadilla: un súper optimista guía explorador de 8 años llamado Russell. El viaje de ambos a un mundo perdido, donde encontrarán las más extrañas, exóticas y sorprendentes criaturas, está colmado de risa, emoción y la más imaginativa aventura.

Acerca de la producción
“Estoy tan orgulloso de que UP: UNA AVENTURA DE ALTURA sea la décima película de Pixar”, señala John Lasseter, el productor ejecutivo y director creativo de Walt Disney y Pixar Animation Studios. “Creo que es el film más gracioso que hemos realizado y, también, uno de las más hermosos. Carl Fredricksen, el personaje principal, es un verdadero héroe. Posee 78 años de edad, vuela por el mundo en una máquina que él mismo diseñó, y no pierde ni un solo día la costumbre de comer a las 3:30 de la tarde. Es el héroe de una película de acción más improbable que puedas imaginar. Alguien que descubre que las grandes aventuras de la vida se componen de esas pequeñas cosas que nos suceden a diario. Russell, por otra parte, es uno de los personajes más atractivos y encantadores que hayamos creamos. Junto con Carl, ambos dan una especie de nueva luz a la pantalla”.

La película está dirigida por el veterano de Pixar Pete Docter, quien se incorporó en 1990, siendo así el tercer animador en unirse al estudio. Junto con Lasseter y Andrew Stanton, Docter desarrolló la historia y los personajes de Toy Story, el primer largometraje animado de Pixar, en el que también se desempeñó como supervisor de animación. Además, participó como guionista gráfico en A Bug’s Life y desarrolló el concepto de la historia original de Toy Story 2. Docter debutó como director de la película Monsters, Inc., que fue nominada al Premio de la Academia® a la Mejor Película de Animación. Una de las fuerzas creadoras más importantes de Pixar Animation Studios, Docter fue nominado al Mejor Guión Original por el desarrollo de la historia de la película de Disney•Pixar, ganadora de un Oscar, WALL•E.

“Para mí, una película valiosa es aquella que logra que, al regresar a tu casa, aún estés pensando en ella”, señala Docter. “Te vas del cine y continúas pensando en ella, y no sólo al día siguiente, sino al año siguiente. Pero para que una historia te conmueva de esa manera, debe contener verdadera emoción y, de algún modo, tener cierto eco con nuestra propia vida. De forma tal que, aunque los protagonistas sean monstruos o insectos, uno de todos modos se identifica con ellos y comprende lo que les sucede. Es importante poseer ese fundamento de verdad y un vínculo emocional con los personajes”.

“Además del humor, debe poseer emoción”, apunta Lasseter. “Walt Disney siempre dijo: ‘Por cada risa, debería haber una lágrima’. Y yo creo en eso”. Los cineastas sintieron mucha emoción en su última aventura, al explorar el amor que se tenían Carl y su esposa, y la amistad que nace entre Carl y Russell. De hecho, Carl descubre que la verdadera aventura de la vida no se halla en el viaje o en las grandes hazañas, sino en nuestra relación cotidiana con nuestros amigos y familia”.

La producción ejecutiva de UP: UNA AVENTURA DE ALTURA estuvo a cargo de los galardonados con los premios de la Academia® -y pioneros de Pixar- Lasseter (el director de Toy Story, A Bug’s Life, Toy Story 2 y Cars) y Stanton (el director de Finding Nemo, WALL•E). Otro veterano de Pixar, Jonas Rivera, realizó la producción. Bob Peterson co-dirigió la película y, junto con Pete Docter, escribió el guión, a partir de una idea de Docter, Peterson y Tom McCarthy (The Station Agent, The Visitor).

El compositor nominado a los premios Oscar® Michael Giacchino (Ratatouille, The Incredibles) aportó su talento musical para crear la evocativa banda sonora que realza la emoción, el humor y el espirítu de aventura.

En la versión estadounidense, el legendario actor, Ed Asner, acreedor de numerosos premios Emmy®, presta su voz al vendedor de globos devenido aventurero, Carl Fredricksen. A los nueve años, Jordan Nagai hace su debut actoral interpretando la voz del decidido y siempre dispuesto joven explorador, Russell. El aclamado ganador de los premios Emmy, Christopher Plummer, dota de profundidad y textura a la voz de Charles Muntz, un deslucido héroe obsesionado por recobrar su buen nombre. John Ratzenberger, el “amuleto de la suerte” de Pixar (el único actor que prestó su voz para todos los largometrajes del estudio) da vida a un capataz de la construcción llamado Tom, que intenta alentar a Carl para que venda su casa. El reparto vocal que incluye a Bob Peterson, Delroy Lindo y Jerome Ranft, da vida a los perros de Muntz.
Up, una aventura de altura, es el décimo largometraje animado de Disney•Pixar, que ha obtenido una racha de éxitos sin precedentes sobre las nueve películas animadas anteriores [WALL•E, Ratatouille, Cars, The Incredibles, Finding Nemo, Monsters, Inc., Toy Story 2, A Bug’s Life y Toy Story]. Pixar ahora posee nueve de las 25 películas animadas más taquilleras de todos los tiempos en Estados Unidos, y las nueve han ocupado el número uno de la taquilla en su fin de semana de estreno. WALL•E, Ratatouille, The Incredibles y Finding Nemo obtuvieron, además, el premio de la Academia® a la Mejor Película Animada, categoría que se introdujo en 2001.

Docter señala que aprendió mucho a lo largo de estas diez películas de Pixar. “Sin embargo, con el tiempo, no se vuelve cada vez más sencillo”, explica. “La historia siempre conspira para engañarnos y hacernos creer que poseemos la solución correcta. Sólo luego de trabajar —y trabajar y trabajar la historia— logras un buen producto”.

“Aún tenemos mucho que aprender”, continúa. “Pero nos permitimos cometer errores. Como siempre dice Ed Catmull: ‘Si no cometes errores, no estás tomando los riesgos suficientes’. Espero que no lleguemos nunca a considerarnos expertos, pues con cada película siempre se aprende algo nuevo”.

Especial: EL TRANSPORTADOR 3

June 11, 2009

Poster - EL TRANSPORTADOR 3¿Frank Martin jubilado? ¡Inconcebible! No se lo creen ni sus incondicionales ni los mafiosos que le persiguen y quieren meterle de nuevo en el ruedo, tanto si quiere como si no. Los tipos como Johnson (Robert Knepper) no se andan con chiquitas. Así, Frank Martin se ve obligado a aceptar el encargo… a no ser que quiera volar por los aires con la pulsera explosiva que lleva alrededor de la muñeca que se accionará si se aleja más de veinte metros de su preciado coche. Ése es motivo suficiente para poner rumbo a Odessa para entregar un cargamento misterioso y aguantar a una misteriosa compañera de viaje: la joven y libre Valentina. “La principal diferencia que conlleva esta tercera entrega es el verdadero peligro al que se enfrenta Frank”, apunta el director Olivier Megaton. “Por primera vez en su carrera, Frank se enfrenta a un digno adversario. También se enamora por primera vez, y al bajar las defensas se pone todavía más en peligro. Cuando no tenía ataduras, Frank era como una máquina pero ahora que se ha enamorado es mucho más vulnerable. Se permite expresar sus sentimientos y, por encima de todo, se niega a dejar a Valentina en la estacada para salvarse a sí mismo. Hay mucho en juego, y así se añade otra capa al personaje, le hemos dado otra vuelta de tuerca. En este cara a cara triangular se combinan todos los elementos de una magnífica película de acción”. Corey Yuen, que trabajó con Jet Li y Jackie Chan antes de coreografiar Arma letal 4, X-Men, Transporter 1 & 2 y El beso del dragón, ha coordinado las secuencias de lucha. Según Olivier Megaton su inspiración fue “alejarse de las típicas escenas de las típicas películas de acción cabecera. Siempre intento hacer algo nuevo e inventar las escenas que voy a rodar de principio a fin. Quería llevar la saga un paso más allá. Por ejemplo, en la escena del taller de Otto, aunque Jason Statham pelea con todas las herramientas que tiene a su disposición, el estilo de combate no se parece nada a las peleas de Jackie Chan”.

Esa escena en particular, en la que el actor se envuelto en una impresionante pelea a pecho descubierto, también le permitió a Olivier Megaton mostrar los musculazos de Jason Statham, que se sometió a un estricto régimen antes del rodaje. “El año pasado se dedicó a ponerse en forma para lograr ese cuerpo escultural. Se nota mucho que ha perdido peso, incluso en la cara y eso le da un aire más duro y carismático. Por supuesto hemos intentado sacar provecho de su complexión atlética. Para la escena del striptease queríamos que Valentina viera que Frank era algo más que un matón. Además de ser un gran luchador que tiene un cuerpo de escándalo, y eso es lo primero que le llama la atención. Con esas cachas atraeremos también al público femenino”.

Otra de las escenas que harán las delicias de los espectadores es la batalla final entre Frank y Johnson, el explosivo desenlace de la partida de ajedrez que se desarrolla durante todo el filme. “Quería que en esta pelea, Frank tuviera un rival digno”, comenta Robert Knepper. “El público debía sentir que Frank podía morir en esta pelea, porque esta batalla es como un enfrentamiento entre dos gladiadores. Cuando me enteré que Corey Yuan sería el encargado de la coreografía en seguida supe que los combates se centrarían en algo más que la fuerza bruta. Sabía que sería como una especie de reto mental con unos toques de filosofía oriental. Estudié Tai Chi hace unos años y recuerdo que la técnica se basaba en la imaginería animal, así que utilicé la imagen de la mantis religiosa, visualicé como camina y luego se lanza al ataque. Casi toda la pelea la hago yo, pero no conseguí hacer uno de los golpes así que para esas escenas Corey prefirió utilizar un doble. Rodamos la escena en dos días y fue agotador, pero también fue muy estimulante porque eché mano de una increíble reserva de energía que no sabía que tenía para poder hacerlo una y otra vez. Era como ser un atleta que compite en los Juegos Olímpicos”.

Tras el enorme éxito de las dos primeras entregas de Transporter –más de 1,5 millones de entradas vendidas en Francia y más de 50 millones de dólares recaudados en las taquillas de todo el mundo– la tercera parte tenía llevar las escenas de acción un paso más allá. “En Transporter 1 y 2, a excepción de alguna escena específica, las secuencias de acción duraban unos 30 o 40 segundos. Desde entonces, películas como la Trilogía de Bourne o Domino de Tony Scott le han dado una vuelta de tuerca a la acción. Aunque nosotros trabajamos con un presupuesto mucho menor, tuvimos que seguir la estela de esos filmes y demostrar que éramos capaces de seguirles el ritmo. ¡Si bien no teníamos 75 millones de euros, lo compensamos con un millón de ideas!” (Olivier Megaton).

Con un exigente planning de rodaje que se desarrolló del 18 de febrero al 9 de julio de 2008, en TRANSPORTER 3 acompañamos a Frank Martin en un filme lleno de escenas de acción que combinan especialistas, persecuciones y combates a todo gas.

La principal arma con la que contaron para poder ceñirse al planning y al presupuesto fue el preciso y meticuloso storyboard preparado por Jonathan Delerue (Hitman, Frontera(s)). “Dada la cantidad de escenas de acción que rodamos para la película, no podíamos perder tiempo en el plató, con lo que todos tenían que saber qué estábamos haciendo en qué momento. Al final todo lo que sale en la película se había diseñado en el storyboard original”. (Olivier Megaton).

Para las escenas de especialista contaron con otro profesional: Rémi Julienne, que ha trabajado en seis películas de James Bond, en casi todos los filmes de Belmondo y, recientemente, en El Código Da Vinci. Según el director, “Contamos con Rémi para intentar innovar e impactar a los espectadores mostrándoles algo que no habían visto y que Rémi no hubiera hecho en ninguna de sus anteriores películas. Todas las persecuciones de coches se han rodado a velocidad real, sin maquetas, para captar la sensación de velocidad e inercia de un coche que trompea sin parar”. Al contrario que en la mayoría de las películas de acción modernas, no se ha abusado del 3D, y casi todas las escenas de acción se realizaron en el plató. “De ahí surgieron las nuevas ideas. ¿Cómo saltar con un coche a un tren sin destrozarlo? ¿Cómo deslizarse por el lateral de un camión? Cada día nos enfrentábamos a un nuevo reto y la mayoría de las soluciones se nos ocurrieron sobre la marcha. Por eso el rodaje fue tan emocionante y divertido”.

Casi todas las persecuciones se han estructurado como sinfonías de acción, de ahí la enorme cantidad de guardabarros retorcidos, los vuelos de alto riesgo en helicóptero e incluso la utilización de un quad especial para recorrer las calles de Marsella a todo gas.

Al igual que en las dos primeras entregas de la saga, TRANSPORTER 3 vuelve a reunir a Frank (Jason Statham) con Tarconi (François Berléand). El único actor francés del reparto no esconde la alegría que le produce trabajar de nuevo con su homólogo británico – “Nos abrazamos cada vez que nos reencontramos” – ni el estrés que le causa el papel bilingüe. “Los primeros días son muy duros porque domino muy poco el idioma y no se actúa igual en inglés que en francés. No se acentúan las mismas palabras, así que tengo que trabajar con un técnico que me ayuda con el acento. Es de las pocas veces que me pongo verdaderamente nervioso en el plató”.

Le acompañan dos caras nuevas que trabajan por primera vez en Transporter: el malo, interpretado por Robert Knepper, el archiconocido T-Bag de la serie de televisión Prison Break, a quien vimos recientemente en la gran pantalla en Hitman. “Lo que más impresiona de Robert Knepper”, dice Olivier Megaton, “además de su evidente carisma, es que tiene una manera muy precisa de hablar y de moverse. Cuando se tiene la suerte de contar con un actor de tanto calibre, todos y cada uno de los detalles cobran gran relevancia. Combinó multitud de gestos y particularidades para crear un personaje que fuera tremendamente desconcertante. Le puse “Última llamada” para que se hiciera una idea de lo que buscaba, y le dije que se centrara específicamente en la voz de Kiefer Sutherland cuando le susurra a Colin Farrell. Frente a un actor tan increíble, Jason sabía que iba a tener que dar un paso más en sus dotes interpretativas. Recuerdo el primer día de rodaje, cuando se encontraron cara a cara por primera vez. Jason percibió en seguida que Knepper había subido las apuestas y aceptó el reto”.

Ciertamente, para prepararse para el papel –tanto mental como físicamente– Robert Knepper no dejó nada en manos del azar. “Lo que me interesa es la complejidad del personaje. Hace años, en clase de interpretación, tuve un profesor buenísimo llamado Bill Esper que me decía, “No se interpreta a un médico haciendo de médico, no se interpreta a un malo haciendo de malo, hay que interpretar a un malo como si fuera uno de los buenos. Has de ser plenamente consciente de que estás haciendo lo correcto. Si no crees en lo que estás haciendo, si te parece mal la forma de obrar de tu personaje, no serás capaz de vivir con él. Ese tipo de gente siempre encuentra la forma de justificar sus acciones”. Los tipos como Johnson no tienen dilemas morales. Todo lo contrario, de hecho. Creo que Johnson tiene una extraña concepción del patriotismo y cree firmemente que –al limpiar los trapos sucios de su gobierno– está contribuyendo al bien de su país y del mundo en general. Me imaginé que había crecido en un aburrido barrio de las afueras en un típico pueblo estadounidense y sabía que había algo dentro de él que no iba a durar mucho en un pueblo tan pequeño. Seguramente haya estudiado en Harvard o Yale porque es un tipo bastante erudito y sofisticado. Cuando rodé “Hitman” pensaba en Putin, y para Johnson trabajé con la imagen de un diplomático al que el gobierno estadounidense hubiera enviado a Irak, me lo imaginé bajando del avión con pinta de empresario distinguido, como Johnson en la película, con su traje caro, con esa ropa tan elegante, como si fuera candidato a Presidente. Así veo a Johnson en la película. Es muy elegante. Sin duda preferiría estar en una tertulia sobre un libro del siglo XVIII antes que sacar una pistola y cargarse a alguien”.

Natalya Rudakova, Sasha, añade un toque de feminidad a este mundo tan masculino. Luc Besson se fijó un día en ella cuando cruzaba la calle en Nueva York y debuta en el cine en Transporter 3. “Iba caminando por la calle y me crucé con Luc que me propuso dar unas clases de interpretación y vi que no se me daba mal. Luego fui a mi primer casting y me enfrenté a una cámara por primera vez. Me temblaba el cuerpo entero”. A Olivier Megaton le cautivó su frescura, que ha querido trasladar a la gran pantalla para transmitir la espontaneidad del personaje de Sasha, Valentina. El director dice Valentina que es “todo lo contrario a Frank, siempre tan sereno. Ella vive al día. Trabajar con una debutante se parece un poco a dirigir a un niño, lo más importante es la frescura que añaden al rodaje”. “Valentina está enamorada de la vida”, añade Sasha. “Está loca, como toda joven de su edad. Al ser el único personaje femenino de la película, le añade espontaneidad y un toque picante. Es un volcán en erupción. Sin ella sería bastante aburrido, ¿verdad?”

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