Entrevista: La directora Kathryn Bigelow en la ZONA DE MIEDO

February 13, 2010

Kathryn Bigelow, directora de ZONA DE MIEDO, en una breve entrevista sobre su filme nominado en 9 categorías a los Premios de la Academia. ZONA DE MIEDO se estrena el próximo 18 de febrero.

¿Es su película belicista o antibelicista?
La verdad, creo que solo un loco creería que esta película se muestra partidaria de las guerras.

¿No cree que al menos defienda la presencia y el trabajo de EEUU en Irak?
Más bien creo que muestra el horror de la guerra y su futilidad. Lo que pasa es que a menudo se nos condiciona a creer que el cine antibelicista solo puede ser aquel que incluya un personaje que grita proclamas como «¡Odio esta guerra!». Yo, en cambio, odio esas proclamas y también esas películas.

¿Por qué decidió centrarse en el cuerpo de artificieros?
Las bombas son un elemento central de esta guerra, la táctica clave de la insurgencia. El éxito o el fracaso en un conflicto dependen de la habilidad de los artificieros. Son personas no solo extraordinariamente valientes y heroicas, también muy inteligentes. Deben tomar decisiones de las que depende la vida de mucha gente en cuestión de segundos, y no hay margen para el error. Y suelen pagar un precio muy alto por esa valentía. Creo que existe un tipo de perfil psicológico proclive a una ocupación como ésta.

¿Es por eso, tal vez, que inicia la película con la cita «La guerra es una droga»?
A diferencia de los combatientes que lucharon en Vietnam, los soldados que han ido a Irak son todos voluntarios: ¿Por qué escogieron estar ahí? Para muchos es tan solo un empleo, otros serán patriotas, pero, en mi país, las campañas de promoción de alistamiento enfatizan el componente divertido del ejército. Hay un enfoque psicológico muy interesante de estas promociones según el cual la guerra es excitante, por lo que mucha gente desarrolla una necesidad de conflicto, una adicción o atracción al combate, a la guerra.

¿Y qué placer obtendrían de ella?
La guerra responde a un deseo genéticamente codificado de reafirmar nuestra humanidad. No hay una mejor forma de llevar a cabo esa evaluación. Todas las neuronas que controlan nuestro instinto de supervivencia se activan a la hora de pasar por una experiencia como ésa.

En la película se asoman rostros de renombre como Guy Pearce o Ralph Fiennes, pero los actores principales son poco conocidos, ¿por qué?
Porque si Tom Cruise, por ejemplo, interpreta a un soldado, el público sabe perfectamente que no va a morir, y yo quería dejar claro que, a lo largo del relato todo es posible, todo es una amenaza, no hay certezas. Eso ayuda al espectador a entender lo que significa estar en el medio del conflicto actualmente. Eso es importante, porque en mi país apenas se ofrece información sobre la guerra, especialmente acerca de los soldados americanos muertos. Que esos soldados fueran voluntarios hace que la falta de información sea aun más perversa.

Fuente: Eurofilms Perú

Entrevista: Philippe Claudel, director de HACE MUCHO QUE TE QUIERO

December 18, 2009

HACE MUCHO QUE TE QUIERO es una historia sobre los secretos y el distanciamiento en torno a la relación entre dos hermanas que deben reconstruir lazos emocionales para empezar una nueva vida juntas. Hay amores que son para siempre y hay secretos que son para toda la vida.

Ha publicado novelas de mucho éxito y ha sido galardonado con numerosos premios literarios. ¿Por qué quiso hacer una película después de tantos libros?
Da igual que procedan de las palabras, del cine o de la pintura (pinté mucho en una época de mi vida) las imágenes siempre me han interesado. Me gusta profundizar en la visión del mundo mediante imágenes; me permiten iluminarlo, hacerle preguntas, incluso reflejarlo. Siempre he sido un loco del cine. Estudié Literatura e Historia en la Universidad de Nancy a principios de los años ochenta y realicé varios cortos con mis compañeros. Siempre estábamos delante o detrás de la cámara, todos éramos guionistas, operadores, actores y montadores. Ya escribía mucho en aquella época, pero sentía un gran deseo de crear y mostrar imágenes. El cine regresó a mi vida con Yves Angelo, al que conocí en 1999, cuando publiqué mi primera novela, Meuse l’oubli. Me pidió que trabajara con él. Nuestra primera colaboración fue el guión de Sur le bout des doigts, que dirigió en 2002. Luego, diversos productores me pidieron guiones, pero nunca se produjeron. Más tarde llegó la gran aventura de Almas grises, que Yves se empeñó en rodar. Me involucró en la búsqueda de decorados, en las pruebas de actores, lo que me despertó el deseo de controlar mi creación hasta el final. Pero hacer cine es muy complicado, hace falta mucha energía, tiempo y dinero. Es mucho más agotador que escribir. Puedo escribir una novela cuando quiero, dejarla un tiempo y seguir en otro momento. Pero cuando empieza la maquinaria del cine, no se puede parar. Por eso es necesario, al menos en mi caso, tener un tema en el que creer realmente.

¿Supo desde un principio que no sería una novela?
Desde luego, lo tenía muy claro. Cuando empiezo a tener ideas para una historia, enseguida sé si será para una película o una novela. No sabría decirle por qué, pero nunca tuve la menor duda. A veces me han pedido convertir en novela un guión mío que no se haya producido, pero siempre me he negado, no sería capaz. Al igual que cuando escribo una novela, he intentado que esta película conmueva a personas muy diferentes. Siempre me han gustado las novelas y las películas que no se limitan a un solo tipo de lectores o de público. No quería encerrarme en un género. Prefiero estar más cerca de la diversidad de la vida. Quiero rodar a las personas viviendo esas naderías de la existencia que acaban siendo grandes alegrías, o cuando se callan y se hacen daño, o cuando son capaces de superar lo que podría destruirlas.

¿Cuál fue el punto de partida de esta película?
La historia me permitió cristalizar elementos dispersos, como la reclusión y los secretos. Me fascinan las vidas secretas que convierten a los conocidos en desconocidos. La reclusión es un tema familiar para mí; di clases en una cárcel durante once años. También quería que los personajes centrales fueran mujeres, algo que no he hecho en ninguna novela. Me encantan las mujeres, me fascina su fuerza, su capacidad de recuperación, de renacer, de apoyarnos y aguantar la vida miserable de los hombres. Tengo la impresión de que los hombres se rinden muy deprisa, pero no las mujeres. Imaginé la historia de Juliette y Léa, dos hermanas que no han hablado en 15 años. Lo apunté en una libreta y me fui a Laponia. Allí, en invierno, las noches son larguísimas, solo hay dos horas de luz. Fue un momento mágico para escribir. De hecho, la primera versión es casi idéntica al guión de rodaje. Nunca me había pasado. Todo estaba en su sitio. No podía dejar que otra persona rodara ese guión, estaba hecho para mí. Visualicé todas las escenas.

¿Pensó siempre en la actriz Kristin Scott Thomas?
No, no inmediatamente. Al menos no mientras escribía el guión. Es verdad que tenía a Elsa en mente para encarnar a Léa. La conocía y me apetecía trabajar con ella. Siempre me ha gustado esa mezcla de alegría y de fragilidad. Me conmueve. En cuanto a Kristin, es una actriz formidable. Creo que el cine francés no le ha dado bastantes oportunidades, por eso le mandé el guión. Le gustó mucho y tuvo el valor y la inteligencia de meterse de lleno en el papel de Juliette. Cuando hablamos por primera vez, le dije que no debía estar guapísima al principio. Sé lo fácil que es desmoronarse en la cárcel. Los presos acaban con el mismo color que las paredes. Las paredes se convierten en ropa, piel, alma. Es muy difícil conservar la fuerza y la luz interior. Me pareció vital dejarlo patente en Juliette. Tuve mucho cuidado con el resto del reparto. Quería actores que no estuvieran gastados por el cine o por la fama, pero que fueran grandes talentos capaces de transmitir realismo a sus personajes.

Tres de los actores con papeles importantes, Laurent Grévill, Serge Hazanavicius y Frédéric Pierrot, no son grandes estrellas.
Laurent Grévill es Michel. Quería a un actor con un encanto secreto, no era necesario que fuera “guapo”, alguien que hubiera sido un marginado, como Juliette. Los dos, poco a poco, empiezan a reconstruir algo. El único gesto de ternura entre ambos es cuando Juliette le pone la mano en el hombro al salir del museo. Es el primer guiño cómplice. El rostro de Laurent está marcado por las heridas y las promesas de la vida.

De todos los amigos de Léa, es el primero en adivinar el secreto de Juliette.
Porque conoció a una mujer como ella cuando enseñaba en la cárcel. Las almas perdidas se reconocen. Por ejemplo, el personaje del capitán Fauré, interpretado por Frédéric Pierrot, es el doble de Juliette. Por cierto, todas las mujeres del equipo de posproducción se enamoraron de él, es una persona maravillosa. Es uno de los personajes que más me conmueve. Todos los personajes de la película ayudan a Juliette a regresar a este lado de la vida, a la luz, a recuperar la confianza.

¿Y Luc, el marido de Léa, interpretado por Serge Hazanavicius?
Reacciona ante Juliette como lo haría mucha gente. Incluso puede parecer desagradable al principio, pero hay que ponerse en su lugar. De pronto, su mujer le pide que acepte en su hogar a una cuñada a la que no ha visto nunca y que ha estado 15 años en la cárcel. Al principio es difícil saber si es desagradable por naturaleza o si es la actitud que adopta con Juliette. Quería transmitir la idea de “familia feliz” con Luc, Léa y sus dos hijas. En principio, todo va bien entre la pareja. Tienen dos niñas adorables, una bonita y cómoda casa. El padre de Luc también vive con ellos, un hombre mayor que no habla y con una permanente sonrisa en los labios. Son la familia ideal, pero poco a poco nos damos cuenta de que no todo va tan bien, y con la llegada de Juliette se forma otra pareja, la de las dos hermanas, en detrimento de la pareja real. Léa solo se preocupa por la hermana que le arrebataron de pequeña. El encarcelamiento de Juliette y los tabúes familiares destruyeron la adolescencia de Léa, marcándola para siempre.

La película está construida mediante ligeros toques…
Es una historia impresionista, tal como está escrito el guión. El montaje fue bastante simple. Solo fue necesario reajustar y reducir un poco, cortar aquí y allá, suprimir algunas escenas que habrían sido redundantes. El rostro de Kristin Scott Thomas es impresionante. Es capaz de expresar mucho sin pronunciar una palabra y sin perder ese aire misterioso, secreto. Kristin tiene mucho talento. En algunas ocasiones probamos con diferentes maneras de abordar la escena, lo que me permitió disponer de matices muy variados en la sala de montaje. Elsa también está maravillosa. Su torpeza, su falsa alegría, la sonrisa que siempre está a punto de ahogarse bajo un torrente de lágrimas. Jugué con los encuadres. Por ejemplo, al principio uso muchos primeros planos de la cara de Juliette, encerrándola, encarcelándola. Los planos son cada vez más abiertos a medida que se reintegra en el mundo. Del mismo modo, la cámara que rodó a Juliette apenas tiene movilidad, mientras que filmé a los otros personajes con mucho más movimiento.

Transformó a los actores físicamente.

Me parece importante que Juliette lleve los años de cárcel tatuados en la cara, y que Léa tenga el rostro y la silueta de una adolescente que rehusó crecer. Las dos actrices aceptaron esta transformación, lo que les obligó a rodar gran parte de la película sin maquillaje, desnudas.

¿Cómo explica el acento inglés de Kristin Scott Thomas? Su hermana no tiene acento.
Kristin me preguntó si su acento no me molestaba. Le contesté que cuando Romy Schneider trabajaba en las películas de Sautet, a nadie le preocupaba su acento, y que no solía haber una explicación en el guión. Creo que el acento de Kristin me ayudó a reescribir una escena, el encuentro con su madre, interpretada por la actriz irlandesa Claire Johnston, que tiene lugar en una residencia de ancianos. Su madre tiene Alzheimer, y cuando recuerda cosas, pasa de un idioma a otro.

Explora los lazos familiares, la complicidad entre hermanas.
Intento contestar a una pregunta: ¿Puede recrearse una unión después de una separación tan prolongada? Sobre todo porque estaban muy unidas entonces y ahora no queda nada. ¿Podrán volver a comunicarse? Y aunque una de las dos lo desee, ¿comparte la otra este deseo? No hay nada tan fuerte como la unión entre dos hermanas, a pesar de que la vida y las circunstancias lo hayan hecho todo para romperla. El público descubre al mismo tiempo en las dos hermanas la profundidad de su relación, y la tristeza que les produjo esta larga separación. Más aún, las dos protagonistas apenas llevan ventaja al espectador, que debe colocarse al lado de ellas y no delante de la pantalla, como observador.

También toca el tema de la adopción, ya que las dos niñas nacieron en Vietnam y son adoptadas.
Sí, el tema del secreto está muy presente en toda la película. En este caso, se trata del enigma del origen de las niñas. También quería preguntar qué es una familia, cómo se construye. Escogí a dos niñas con una marcada diferencia de edad para reflejar los años que separan a Juliette de Léa. Rodar con Lise Segur, la mayor, fue muy fácil. Se sentía cómoda delante de la cámara. Pero Lily-Rose, la más pequeña, fue un auténtico quebradero de cabeza. Es una preciosidad, pero un auténtico diablo que solía hacer exactamente lo contrario de lo que le pedía.

La madre de las dos hermanas tiene Alzheimer; el padre de Luc no puede hablar porque ha tenido una hemorragia cerebral. ¿Quería volver a tocar el tema del aislamiento?
No quise hacer un inventario exhaustivo del aislamiento, pero es un tema que me preocupa mucho. La película toca diferentes modalidades del tema: la cárcel y sus consecuencias; la vejez y la enfermedad de Alzheimer; la soledad del divorciado, con el capitán Fauré; el encierro del duelo, ilustrado por el personaje de Michel; los secretos que no se cuentan y que acaban por apresar a la persona. E incluso la adolescencia, ya que Léa no creció y se quedó, en cierto modo, atrapada en su adolescencia.

Su obsesión por el aislamiento surgió cuando empezó a conocer las cárceles.
No tengo la pretensión de afirmar que conozco las cárceles. Pero durante diez años fui varias veces a la semana a una cárcel para dar clases, lo que cambió profundamente mi modo de ser y de ver la vida. Era profesor en un buen instituto y me gustaba lo que hacía, no tenía problemas. Pero pensé que debía ir a sitios donde no va mucha gente, donde pudiera ser más útil. También di clases a niños enfermos hospitalizados. Más tarde enseñé en un instituto especial para niños discapacitados físicos. De hecho, algunos de mis antiguos alumnos salen en la película. Me parece que tenemos el deber de entrar en los guetos para agrietarlos un poco e intentar incluirlos en nuestro mundo.

Queda patente a lo largo de la película que está pendiente de los detalles más pequeños, de los toques realistas, de las anécdotas llenas de humor.
No solo fui muy riguroso con la ubicación de la historia y de los personajes, sino también de los decorados, el vestuario, el maquillaje, la peluquería. Le pedí a Kristin que se sometiera a una transformación física. Al principio no lleva maquillaje. Jugamos con su corte de pelo, sus accesorios, los ínfimos detalles que pudieran hacerla más creíble. Cuando sale de la cárcel, lleva un abrigo que corresponde a su vida anterior. Le va grande porque ha adelgazado mucho, es muy pesado, está pasado de moda. Tiene la piel grisácea, sus cabellos no brillan, se come las uñas y no deja de fumar, pero Kristin no fuma en la vida real. Insistí mucho para que fumara de verdad, no bastaba con fingirlo. Escogí unos cigarrillos muy fuertes, nada actuales, como el abrigo. Quería que tanto el asco como la adicción fueran perceptibles. Hice lo mismo con Elsa, que siempre viste muy bien, con elegancia, a la moda. Pero escogí ropa que nunca se pondría en la vida real. Recorté fotos en los catálogos de La Redoute, H&M, Monoprix para que la diseñadora de vestuario entendiera la ropa de los personajes. He visto demasiadas películas en las que los decorados de diseño de casas modestas no coincidían con el nivel de vida de sus habitantes, o donde la gente normal se viste de Prada. Siempre le decía a Elsa: “No olvides que Léa no lleva tacones”. Puede parecer un detalle, pero ayuda a meterse en el personaje. Le dije cuánto gana una profesora como Léa y un investigador como Luc, su marido. No se compran ropa cara. Lo mismo pasó con los demás personajes.

La casa es un auténtico hogar, está llena de libros.
La historia debía transcurrir en una ciudad de provincias, no podía imaginarla en otro lugar. Me parecía indispensable que la mayoría del rodaje transcurriera en Nancy. Gran parte de la credibilidad del guión dependía de eso. Al igual que para el vestuario, no se dejó ningún detalle de la casa al azar. Coloqué los libros que me gustan en las estanterías y en las mesillas de noche. El padre de Luc y Juliette tienen un punto en común, Sylvie, de Nerval, que Juliette leyó una y otra vez en la cárcel. También di mucha importancia a los colores, pasando del gris oscuro a un gris mucho más suave, de la oscuridad a la luz. Hablé mucho con Jérôme Alméras, el director de fotografía. Había que volver poco a poco hacia la vida. También trabajamos el sonido en esta misma dirección. Todos los elementos debían acompañar el renacimiento del personaje. También puse mucha atención en los cuerpos, en la forma en que se mueven, en cómo Juliette recupera el suyo nadando en la piscina con su hermana. Reencontrar su cuerpo, mostrarlo de nuevo, sentir el agua en la piel.

¿Se concentró mucho en el rodaje para que no se le escapara nada?
Sí. Sabía exactamente lo que quería, y debía conseguirlo sin ser demasiado rígido. Gran parte de la belleza del cine nace del trabajo en equipo. Todo fue muy bien a pesar de la dificultad de interpretación de los personajes, que requería mucha concentración, entrega y tensión. Además, fui bastante exigente. En dos meses de convivencia, hubo algunos momentos más difíciles que otros, aunque muy pocos. A pesar de que no soy una persona difícil, sé que habría podido convertirme en alguien terrible si hubiera notado reticencias. Sabía que nunca podría hacer otra película igual, y cada noche, al cortar, quería haber conseguido las imágenes que tenía en la cabeza. Y así fue. No hubo un solo día que pensara: “Vaya, hoy no ha salido bien”. Fue una enorme satisfacción.

¿Cómo dirigió a las actrices?
Hicimos dos lecturas conjuntas. Luego, con Elsa todo fue muy fácil. Bastaba con tranquilizarla, abrazarla como lo haría un hermano mayor. Creo que el contacto físico nos daba fuerzas a los dos, intercambiábamos energías. Con Kristin, la relación fue más intelectual, más cerebral, pero no menos intensa. Antes de rodar una escena, pensábamos en voz alta acerca de cómo iba a reaccionar esa mujer, en lo que pensaba. Kristin y Elsa hicieron muchas sugerencias que a menudo me parecían útiles, y que en otros casos descarté.

¿Rodaron en orden cronológico?
Fue totalmente imposible por imposiciones presupuestarias. Únicamente la escena final, que se rodó en último lugar porque quería la violencia, la rotura, la emoción de Kristin producidas por los sentimientos que por fin consigue expulsar. Quería captar la belleza destrozada y a la vez apaciguada de esas dos mujeres.

Lloran por primera vez…
En varias ocasiones durante el rodaje tuve que contener las lágrimas de Elsa. Su personaje podría llorar fácilmente; las lágrimas siempre están a punto de brotar. Con Kristin era todo lo contrario. Su personaje no debe llorar hasta el final. Durante su vida, Juliette ha demostrado una fuerza tremenda, pero sus lágrimas se han fosilizado durante los 15 años de cárcel. Solo muestra su dolor al final, después de recuperar la confianza, la vida y la esperanza, cuando su corazón vuelve a latir.

¿Que haya un buen ambiente de rodaje depende en gran parte del equipo técnico?
Desde luego. Por suerte, he trabajado con personas a las que quería o que aprendí a querer. Los productores Yves Marmion y Brigitte Maccioni confiaron en mí desde el principio y siempre me apoyaron. En cuanto al equipo técnico, ya conocía a varios personalmente y estaba al corriente del talento de los otros. Luego pude descubrir sus cualidades humanas. La maquilladora Gill Robillant, el estilista Patrick Renault y la diseñadora de vestuario Jacqueline Bouchant se adaptaron a mi obsesión por los detalles; el director de fotografía Jérôme Alméras es un buen amigo y un cómplice sin par; el ingeniero de sonido Pierre Lenoir es un gran profesional. El director artístico Samuel Deshors me comprendió inmediatamente y supo aportar el toque de comodidad y calor a la casa familiar. Julien Zidi, en el siempre delicado puesto de primer ayudante de dirección, estuvo maravilloso, al igual que los demás. El equipo de posproducción no se quedó atrás. La montadora Virginie Bruant conoce mi universo y supo aceptar mis manías, mi presencia y mi perfeccionismo. No quería dejarme llevar por las costumbres, las normas o la moda. Me gustó en especial la mezcla de generaciones en un equipo formado por técnicos con mucha experiencia y otros que empiezan a trabajar. Además contraté a diez becarios, estudiantes de la Escuela de Cine de la Universidad de Nancy. Fue un rodaje lleno de complicidad durante el que nos reímos a menudo.

¿Qué puede decirnos de la música? Es muy importante, impone su ritmo a la película. Incluso el título es musical, ya que es una estrofa de una vieja canción francesa.
Quería una música original, sin piano, con guitarra acústica y guitarra eléctrica. Jean-Louis Aubert, un artista al que admiro desde hace tiempo y gran amigo mío, ha compuesto una partitura de tono poético, una especie de música mental que acompaña la evolución del personaje de Juliette. Le invité a venir al rodaje y allí mismo, entre dos tomas, cantó la canción de Barbara “Quand reviendras-tu?”. Fue mágico, conmovedor y supe que sería la canción que acompañaría a los créditos de salida. Luego, Jean-Louis compuso una hora de música en la que mezcla variaciones del tema “Alter Ego”, una canción suya que me gusta mucho, con composiciones originales y “Je t’attends”, una canción inédita que yo conocía. Además, jugó con la canción “A la claire fontaine”, que forma parte del patrimonio cultural francés.

¿Está satisfecho con el resultado, con la película?
Gracias a todas las mujeres y hombres que han trabajado conmigo, he conseguido lo que tenía en mente: contar una historia fuerte y sensible, basada en una puesta en escena muy controlada, rigurosa y sobria, que no aburra al espectador y le haga reflexionar. Una historia seria de la vida cotidiana, optimista a pesar de un punto de partida trágico; una historia sincera, de la vida, que guía a los personajes principales hacia la luz, el renacimiento, el amor y la comprensión. Espero que esta película ayude a los que la vean a acercarse a los demás, a aceptarlos tal como son, sin juzgarlos, y a ayudarlos cuando lo necesiten. Espero haber hecho una película de amor, llena de humanidad y cuya emoción perviva tiempo en el corazón del espectador.

Exclusiva: Entrevistamos a Osric Chau, actor de 2012

November 17, 2009

Osric Chau1. 2012 es tu primer filme y toda una superproducción, ¿cómo llegaste al proyecto?
Audicioné para obtener el papel como en cualquier otro proyecto. Tenía ventaja porque estaba familiarizado con el mandarín luego de pasar casi un año en China en 2007, así que cuando se pidió que audicionará en Mandarín, todavía era todo bastante conocido para mí. Fue un proceso largo, con dos call-backs diferentes, incluyendo la última con Roland y los otros productores. La espera fue atroz pero cuando escuché las buenas nuevas… decir que salté de alegría es quedarse corto. Salté bastante alto;)

2. ¿Qué sentiste luego de verte por primera vez en pantalla grande? ¿Tu opinión sobre la cinta?
Lo primero que pensé es “oh por Dios, soy yo”. No me gusta verme en pantalla grande o la TV la verdad. Siempre me critico y deseo que haya hecho las cosas de manera diferente, así que es duro. Pienso que la película fue fantástica, sirvió a su propósito. Prometió algo grande con lo que millones de personas alrededor del mundo se sintieran identificadas, y lo cumplió. Los efectos fueron sorprendentes, especialmente porque estuve en el set y pude ver la diferencia. Estaba asombrado la mayor parte del tiempo, apreciando todo el trabajo que hicieron todos.

3. ¿Conocías las profecías mayas?
Había escuchado algo aquí y allá, pero no fue hasta que conseguí el trabajo y lo investigué, que parecía que todo el mundo hablaba de ello.

4. ¿Cómo te preparaste para tu personaje? ¿Alguna escena complicada de realizar?
¡El idioma tibetano no es fácil! Aprenderme mis líneas fue definitivamente un reto. La escena más dura es con mi abuela, fue la primera escena de ambos hablando en tibetano y no sabíamos realmente lo que estaba diciendo el otro. A veces ella hacía una pausa y yo recomenzaba mi diálogo, pero ella solo estaba tratando de recordar sus líneas. Fue difícil pero lo logramos luego de escucharlo unas cuantas veces.

5. El monje que interpretas en la cinta representa, de alguna manera, la fe, la solidaridad y los valores positivos de las personas. ¿Crees que por ahí está el mensaje principal?
El mensaje es si el fin justifica los medios. Para muchos personajes en la cinta, tendrán que escoger. Valerse por sí mismos y asegurar su existencia, o escoger salvar a otros y disminuir sus posibilidades de éxito. Mi humanidad me hace escoger salvar a otros. No sería una vida propiamente dicha si la vivieras solo. Así que estoy feliz que mi personaje piense de la misma manera.

6. ¿Qué nos puedes contar sobre Emmerich y su gusto por los efectos especiales?
Roland y su equipo saben hacer una película a lo grande. Tienen tantas grandes ideas y con la tecnología actual pueden hacer lo que tienen en su mente realidad. Trabajar con efectos es divertido a su modo. Es más “actuación” que lo que a un actor le gustaría hacer normalmente. Cuando solo estás reaccionando a otros personajes, es fácil meterse dentro de ello, pero cuando estás frente a una pantalla azul sin idea de lo que está ahí, entonces solo usas tu imaginación. Pero es igual de divertido, especialmente el ver cómo se arma todo.

7. John Cusack y Amanda Peet son actores muy conocidos, ¿cómo fue compartir escenas con ellos?
Fue divertido. Al comienzo, era difícil no saber cómo acercarte a ellos, seguro que se cansaban de hablar con todos quienes trabajaban así que no me les acercaba directamente. John siempre andaba muy ocupado y siempre sobre su magnífica bicicleta y Amanda era muy divertida y muy profesional.

8. También actuaste con Daryl Hannah y el legendario David Carradine en KUNG FU KILLER, ¿qué nos puedes contar sobre esa experiencia?
Ese fue mi primer proyecto con un papel significativo. Me cambió la vida rodar en China con el reparto y el equipo. Fue lo más entretenido que me tocó vivir. Claro que recordando, yo era un novato en el cine, y hubiera hecho todo diferente. Me volví loco con la comida chatarra y pagué el precio. Subí como 7 kilos luego de llegar a China. Bueno, la próxima vez que tenga que quitarme la camisa para una película, ¡estaré listo! Me aseguraré de comer sano y hacer ejercicio para mantenerme en forma.

9. ¿Con qué otros actores y directores te gustaría trabajar más adelante?
Están mis héroes de la infancia Jet Li y Jackie Chan, a quienes siempre admiré y aspiré ser como ellos. Y aunque mis aspiraciones han cambiado un poco, aún me gustaría trabajar con ellos algún día. Sobre directores, hay tantos buenos por ahí. Sam Raimi me viene a la mente, todo lo que hace es magnífico y siempre escoge proyectos excelentes. Hace poco conocí a Bryan Singer, y también me ha gustado todo lo que he visto de él. Me encantaría trabajar con ambos.

10. ¿Qué tipo de películas prefieres? ¿Alguna disaster movie que te haya impactado?
Acción y comedia. Crecí con el cine de acción, y las comedias siempre son agradables de ver. DÍA DE LA INDEPENDENCIA es una de mis películas favoritas. Me encantó la primera vez que la vi, así que estuve muy emocionado de poder trabajar en 2012 con Roland.

11. Se reportó que esta historia continuaría como una serie de TV titulada 2013, ¿qué sabes sobre esta secuela? ¿Participarías en ella? ¿Qué papel jugaría tu personaje?
Sería una mezcla de Lost y SECTOR 9. Pienso que tiene el potencial de ser una franquicia enorme, definitivamente hay mucho que puedes hacer con ese escenario. Sería algo para considerar, aunque el cine será siempre mi pasión. ¡Definitivamente me gustaría que mi personaje hablara inglés! El Dalai Lama del nuevo mundo aprendería inglés, ¿no?

12. Finalmente, ¿algún nuevo proyecto antes del año 2012?
Habrá varios. Tengo reservados varios papeles pequeños en algunas series de TV. Pero estoy empezando a superar al look de colegial de 15-18 años. El próximo año me enrumbaré a Pekín, perfeccionaré mi mandarín, y continuaré mi carrera ahí para luego regresar a Los Angeles.

Entrevista: Amy Wong, Erick Quispe Jara
Traducción: Mirella Matías

Entrevista: Michael Bay, director de TRANSFORMERS: LA VENGANZA DE LOS CAÍDOS

June 23, 2009

¿Cómo se siente filmar en lugares tan asombrosos?
Filmamos en Petra, Jordania y es un bastante asombroso filmar ahí [en las Pirámides].

Debe ser tan excitante traer el mundo futurista de TRANSFORMERS al Mundo Antiguo.
Lo es. Todos nos preguntamos siempre cómo se construyeron las Pirámides; bueno, nosotros les explicaremos en TRANSFORMERS.

¿Fue este un rodaje agotador?
Sí, siempre tratas de desafiarte a ti mismo. Pienso que esta película tiene mucha más diversión y más pasión que la primera. Es más que una aventura. Así que se siente diferente. Rodamos cosas grandiosas, es definitivamente un película que se ve mejor.

Filmó algo de la película en IMAX.
IMAX es algo genial. Filmamos escenas en IMAX con estas cámaras gigantescas. Toma un poco más de tiempo, pero creo que se verá fenomenal. Ver BATMAN, EL CABALLERO DE LA NOCHE en IMAX me impresionó de verdad. Pero a diferencia de esa película hicimos los efectos en calidad IMAX. ¡Esto es 10 veces más resolución!

Se rodó muy rápido. ¿Hizo un storyborad de toda la película?
Hicimos el storyboard de los efectos pero no de la película. Tengo en esto tanto tiempo que ya está en mi cabeza. Pongo la película en mi cabeza y cuando llego al set miro la luz, veo dónde están mis ángulos; siempre tengo que explorar antes dónde estoy filmando. Así es cómo lo hago.

Hay una especie de tendencia para la secuelas de ser más oscuras que la original. ¿Es este el caso aquí?
¡Esta será para mayores de 18! (RISAS)

No murió mucha gente en la primera película. ¿Habrá más daño colateral en esta?
Sí, habrá un poco más. Es más una cosa mundial. La anterior era una pequeña amenaza en una pequeña ciudad. Esta impacta el mundo. Afecta varios continentes… Europa, América y África del Norte. Es un poco más apocalíptica.

La magia del primer filme era que lo disfrutaba un público verdaderamente amplio.
¡Y no tenía idea de que pasaría eso! Cuando haces una película, no sabes realmente si va a funcionar o no. Cuando hice la primera película, todos dijeron que era una mala idea. Hice la escena de Scorponox en el desierto y se la mostré a unos amigos que dijeron que entendían esta película, pero tan pronto como vieron la realidad mezclada con nuestros robots ellos salieron… oh, ¡ya entiendo! Luego pensé que estábamos solo en la punta del iceberg de los que podríamos hacer con nuestros robots y personajes. Pero ahora tenemos personajes más divertidos y variedad más amplia de robots… desde los estúpidos, a los viejos, a los pequeños.

¿Desarrolló las escenas de acción con un coordinador de dobles?
No, escucho música y pienso cómo me gustaría hacerlo. Así como lo hago. ¿Qué música? De todo. A veces uso la de TRANSFORMERS, a veces la de GLADIADOR o BATMAN, la primera de la nueva franquicia… Hans Zimmer. Hans está haciendo ahora unos pocos temás más en esta película. Siempre lo hago de esta manera; me siento en una habitación y pienso.

¿Hay acción especial en esta película?
La acción es un poco diferente. Hay una pequeña persecución en autos. Es diferente de las cosas que he hecho antes. Envuelve un poco a los militares. Es como un grupo especial Reino Unido/EE.UU. emplazado en Diego Garcia.

¿Qué hace tan especiales a Shia y Megan?
Literalmente encontré a Megan de la nada. Los estudios decían que ella no había hecho nada. Pero continué trayéndola y audicionando con ella y mostrando cintas de lo que podía hacer. Ella realmente ha mejorado en esta película. ¡Y Shia es una joya! Es un insoportable de 22 años pero es una joya. (RISAS) He sido como un hermano mayor para él. En verdad es un actor talentoso y ha llegado muy lejos. Es un líder en esta película y tiene más carisma.

¿Es a causa de su terrible sentido del humor que tuvo a John Turturro corriendo en una casaca de cuero con un collar peludo?
¡Sí! (RISAS) John es divertido en verdad. Me hace reír. Me alegra tenerlo de vuelta. Esta vez ha sido sacado de Sector Seven y trabaja en el restaurante de su madre en Nueva York. Entonces está resentido… ¡y mucho! Ramon Rodriguez –nuestro nuevo chico en el grupo- también es realmente divertido. Él es el compañero de cuarto de Shia en la universidad. Es con quien el público se va a identificar. No tiene un extraterrestre en su garaje, así que todo es una sorpresa para él.

¿Cuál fue la secuencia más dura de rodar?
Construimos este gigantesco pueblo egipcio en Nuevo México. Fue bastante complicado. Estuvimos dando vueltas de un lado a otro y yo era el único que tenía las respuestas.

¿Qué nos puede decir sobre los dos pequeños autos que son los nuevos TRANSFORMERS en esta película?
Son realmente graciosos y grandes héroes lo que será estupendo para los chicos. Fue mi idea tener a estos dos torpes TRANSFORMERS. Sus nombres cambiaban. Son como dos hermanos pequeños que se insultan todo el tiempo. Se pelean por cualquier cosa. Bumblebee no es más el toque cómico. Se vuelve algo más serio esta vez. Estábamos pensando que Bumblebee puede ser actualmente el carro más famoso del mundo.

¿Y sobre la campaña de desinformación que ha tenido para alejar a la gente que quiere descubrir el argumento de esta película?
Distribuimos tomas falsas que podrían parecer cosas ciertas dentro del guión. Las dejamos en ciertas locaciones –la gente los recogía y los en Internet- y estaban equivocados. Escribimos personajes falsos y cosas graciosas. Ni siquiera el equipo sabía de qué trataba porque circularon pocos guiones.

¿Es esta película la más divertida de su carrera?
Esta es divertida. Aunque tuvo sus altibajos y fue difícil. Es exigente porque yo filmo verdaderamente rápido. Muchos directores que hacen estas películas grandes tienen una segunda unidad todo el tiempo. Yo no tengo segunda unidad, así que lo hacemos todo nosotros. Quiero mantener mi visión y sentirme orgulloso de presentar estas películas dentro del presupuesto. Rodamos esta por 30 o 40 millones de dólares menos de lo que una secuela costaría normalmente.

Pero la acción es aún increíble.
El Destructicon es un escena realmente divertida que está hacia el final. Es algo gigantesco.

Cuando escaló la Pirámide, ¿que tan lejos llegó John Turturro?
Bastante alto.

¿Le preocupaba que pudiera resbalar y herirse?
Todos tuvimos un ojo morado, un dedo quebrado y tuvimos que trabajar así. Pienso que él es lo bastante cuidadoso. El único que me preocupaba era Shia porque es siempre muy intrépido. Es un muchacho y hace esas cosas y yo le digo que no porque puede lastimarse. Los chicos sienten que son invencibles.

Ramon [Rodriguez] dijo que lo primero que Ud. le preguntó fue si era un atleta?
Hacemos muchas cosas atléticas. Y tú quieres que sean ágiles porque esto es físico.

¿Tiene una libreta al lado de la cama por si las ideas llegan de noche?
A veces. Últimamente he tenido sueños dirigiendo. Es de lo peor. Estás medio despierto/medio dormido y sueñas sobre tomas.

¿Hay presión con esta secuela?
Siempre hay presión. Siempre te presionas para hacerlo mejor.

Se ha dicho que esta es más una película de guerra.
No es una película de guerra. Hay robots en ambos bandos. Siento que el final de la anterior era un poco débil. Este tuvo más pasión y corazón. Tiene más emoción y las apuestas son mayores.

¿Es algo típico que Ud. como artista nunca esté satisfecho?
Sí, por supuesto. Con la última solo esperaba que la película funcione.

¿Y qué hizo cuando las cifras llegaban y sabía que era un éxito total?
Supe que era algo especial cuando la probamos. La probamos con 95 –un número realmente alto. Yo estaba sentado en la prueba pensando… esta es una estúpida película para niños. Ok, los niños a los que les guste apestan! Es tonta. A los niños les gustaban las bromas, de todas maneras, es una película tonta… Luego volvieron con 95. Ok, es una película para niños. Luego tuvimos la proyección de adultos, 30 minutos después. Me senté cerca de uno y le pregunté si le gustó la película y él dijo… No. Luego los adultos empezaron a reírse de los chistes. Luego tuvimos un focus group y el resultado fue 95. En los focus group les preguntamos por qué les gustó la película y una mujer como de 40 años levantó la mano y dijo… Hemos visto capas y trajes, pero esto es nuevo. Pensé que era una buena respuesta. Luego [cuando llegaron los números] el primer y segundo día pensé que eran solo los fans, luego el tercer día pensé Ok se mantiene. Pero Jerry Bruckheimer me dijo que no me ponga arrogante hasta el segundo fin de semana. Eso es lo que separa a los hombres de los niños. Y al segundo fin de semana supimos que realmente se mantuvo [primera en la taquilla]. Fue el boca a boca y el público era sorpresivamente mayor a lo que yo esperaba.

Traducción: Erick Quispe Jara

Entrevista: Colin Farrell en UNAS VACACIONES DIFERENTES

April 16, 2009

Colin Farrell protagoniza UNAS VACACIONES DIFERENTES, donde interpreta a un asesino a sueldo a punto de ser liquidado en las afueras de Bruselas, en Brujas.

¿Hay algo en los personajes de sus películas que se identifican con el verdadero Colin Farrell?
Las canas; el pelo blanco que me está creciendo es de verdad.

¿Por qué no muestra en el cine sus tatuajes o los dos aretes que lleva puestos?
Simplemente, porque no creo que pueda encontrar a alguien tan vanidoso como yo. Es pura confianza personal, si te gusta ponerlo de alguna forma. No lo sé, hasta ahora no me parece haber encontrado a alguien que use tantos tatuajes o aretes, como yo.

¿Ni siquiera se identifica con el sentido del humor de algún personaje?
Sí, pero el gran sentido del humor solo se lo puedo adjudicar a los autores. Ellos lo crean, yo solo pongo la firma. Es verdad que en la película UNAS VACACIONES DIFERENTES comparto el mismo sentido del humor, pero yo soy conocido por reírme a carcajadas y él no se ríe para nada. También me gusta ese tipo de personas que se nos cruzan de vez en cuando, sin saber lo graciosas que son y terminas riéndote con ellas, mientras no entienden por qué los encontramos tan graciosos, aunque lo sean. Mi personaje no tiene idea de lo divertido que es, pero tiene tanta pureza y honestidad, que vale la pena disfrutar un momento con él.

¿Tampoco agrega a veces los típicos insultos suyos, en medio de un diálogo?
Ni siquiera eso. Respeto siempre el guión. Y hoy me estoy comportando bastante bien, ¿no?

¿Con la película UNAS VACACIONES DIFERENTES es la primera vez que usa el verdadero acento irlandés en cine?
Sí. Fue algo muy adorable, porque el acento es un buen camino para cualquier personaje, ya que ayuda a entenderlo mejor. Supongo que también tiene el lado malo, al mostrar algo tan personal, pero lo vale si se identifica con el personaje. Hubo momentos en que conscientemente no me sentí tan cómodo, pero fue buenísimo agregar ese lado con un ciento por ciento de energía en el texto. Fue encantador.

¿Cuáles son las cualidades que mejor identifican a un irlandés?
Todavía las estoy buscando, ni siquiera estoy seguro de lo que significa ser irlandés. Si pudiera averiguarlo, te aseguro que ganaría una fortuna.

¿Cree en Dios? ¿Es tan religioso como suelen ser los irlandeses?
El tema de la fe y absolución es suficientemente… no quiero decir la palabra tedioso, porque tampoco quiero ofender a los miembros de mi familia, pero la fe debería basarse en algo donde se cuestione constantemente el escepticismo. Hay momentos de fe, para todos.

¿Por ejemplo, cree en la culpa después de hacer algo malo, los pecados, la vida después de la muerte y todo eso?
¿Si creo en la culpa y los pecados? Seguramente creo en la culpa y el pecado. ¿Realmente creo en la vida después de la muerte? Todavía es un fantasma para mí, pero es algo en lo que me gustaría creer. Lo de “todo eso” sería una conversación mucho más larga.

El título original de la película (EN BRUJAS) se refiere a la ciudad donde transcurre la historia y no parece ser un lugar favorito para su personaje cuando dice: “El infierno debe parecerse a Brujas”. ¿Era así en la realidad? ¿Le gustó la ciudad?
Bueno…

¿No aprovechó el tiempo para pasear como turista o ver algunos paisajes?
No había muchos más paisajes de los que se ven en el viaje de camino al hotel desde el aeropuerto. Eso fue casi todo. Y, después, los volví a ver de nuevo, una y otra vez, todos los días. (Más risas). Pasamos buenos momentos, pero llegamos en pleno invierno y oscurecía a las cuatro de la tarde. A esa hora no quedaba nadie en la calle y, definitivamente, es la exacta descripción de lo que uno espera de una ciudad ubicada en cualquier frontera. En invierno no hay nadie. Y en cierta forma es lo simpático de la historia de mi personaje, porque él se siente mal en los tres días que pasa en el lugar, con desesperación y culpa, en medio de una ciudad hermosa con edificios medievales increíbles. Al principio, yo también me sentí tan solitario como mi personaje. Después, volví durante la primavera y el lugar era encantador, lleno de turistas. Se puede volver al mismo lugar en el mundo, en diferentes etapas, esperando encontrar algo distinto, y al final te das cuenta de que todo es lo mismo y solo nosotros somos los que cambiamos. En esta ciudad, al menos, encontré lo que me ayudó con mi interpretación.

¿Qué le atrajo del guión?
Las palabras o la superrealidad en la forma como hablan los personajes. Les entendía exactamente lo que decían; sabía la razón de lo que decían, aunque haya ciertos temas que se enmascaran sin saber lo que se dice realmente. Al mismo tiempo, nunca antes escuché a otros personajes hablando de esta manera. Nunca vi tanta honestidad en la manera de hablar. Y, como le dije al director, había demasiados subtextos en el guión que yo pensaba que no tenían nada que ver, como cuando en el ensayo analizamos el hecho de dos asesinos turistas, cuando sí tiene sentido después. En resumen, es un gran cuento con personajes hermosamente dibujados y diálogos muy inteligentes. Y aunque el guión me pareció muy gracioso, también sentí que tiene mucho más corazón que los momentos cómicos en que se desenvuelve.

¿Improvisó alguna escena?
Nada de la película fue improvisado. Con el resto del elenco era fácil de llevarse bien y son muy buenos actores. No hubo una sola gota de ego en esta película. Tampoco quiero decir que impongo mi ego en el resto de las películas, pero al menos en UNAS VACACIONES DIFERENTES, todos estábamos participando por la misma razón. Nos encantó el guión. Cuando lo leí la primera vez, sentí que nunca antes había leído algo parecido. Y cuando tuve la oportunidad de filmarla, hice las valijas enseguida para viajar a la ciudad.

El alto nivel de las actuaciones es impresionante para ser una película de bajo presupuesto. ¿Ensayaron bastante?
Tuvimos tres semanas de ensayo, muy intensos. Y por un momento pensé que íbamos a perderle el gusto, pero el guión es tan bueno que nos mantuvo vivos. Cada vez que planteabas una duda sobre alguna cuestión de la historia, surgían otros 10 cuestionamientos más en la mesa. Así de bueno era el libro. Cuando supe que teníamos tres semanas para ensayar, pensé que al final de la segunda semana me iba a aburrir hasta el cansancio, y que rogaría que empezáramos el rodaje.

¿Los ensayos no son tan comunes en el cine?
La única vez que pasé por un ensayo fue en la película ENLACE MORTAL y fue algo muy extenso. Para UNAS VACACIONES DIFERENTES estuvimos en una misma habitación, con otros dos actores, todos los días por tres semanas. Y fue grandioso, todo resultó muy bueno.

¿Es verdad que piensan presentar la película en el Festival de Cine de Dublín? ¿Es lo más parecido al Oscar para usted, al volver a casa con una película propia?
Va a ser genial. Cada vez que un actor irlandés aparece en cualquier película de Hollywood, apoyan muchísimo. Hay un gran sentido de orgullo en mi país. Y el solo hecho de ver a un actor irlandés hablando con puro acento irlandés… espero que guste. Va a estar muy bueno.

Entrevista: Corneliu Porumboiu a las 12:08 AL ESTE DE BUCAREST

April 5, 2009

Corneliu Porumboiu nació en Rumania, en 1975. En el año 2003 se graduó en la Universidad de Drama y Film de Bucarest. Sus cortometrajes LIVIUS DREAM (2003), GONE WITH THE WINE (2002) y A TRIP TO THE CITY (2003) ganaron varios premios internacionales, incluyendo el de Cinefondation en Cannes 2004. Después de ser residente de la Cinefondation en Francia, dirigió su ópera prima 12:08 AL ESTE DE BUCAREST, estrenada en la quincena de realizadores de Cannes, donde obtiene el primer premio, la Cámara de Oro, otorgada por un jurado que presidían los hermanos Dardenne.

¿De donde ha sacado la idea de hacer una película sobre la revolución rumana de 1989, situada en nuestros días?
Vi un debate televisado sobre ello hace cinco años en mi ciudad natal Vaslui al Este de Rumanía. La pregunta del día era: ¿hubo o no hubo una revolución en nuestra ciudad? Tres personas discutían sobre como los acontecimientos se rebelaron en el tiempo. Este tema ha estado dando vueltas en mi cabeza durante cinco años. Luego, en mayo del pasado año, terminé de escribir un guión en el que había estado trabajando durante dos años, pero que no acababa de convencerme. Así que empecé a escribir 12:08 AL ESTE DE BUCAREST, usando como inspiración a esos tres personajes que había visto en televisión. Fue una especie de terapia para aparcar el otro guión. Para mi grata sorpresa, lo terminé un mes después. Estaba tan contento con él, que decidí empezar a grabar lo antes posible.

¿Dónde estaba usted cuando el régimen comunista se derrumbó?
Tenía 14 años en ese momento y lo recuerdo muy bien. El día en que el régimen cayó, yo estaba jugando al ping pong fuera y mis padres estaban pegados delante de la televisión. Volví a casa justo después del momento crucial examinado en mi película: porque a las 12:08 p.m. donde nosotros vivíamos, todo el mundo estaba observando en directo como Ceaucescu huía.

¿Por qué a un joven director como usted le interesa este momento histórico?
La revolución tuvo un profundo impacto en mí. En ese momento pensé que terminaría trabajando como ingeniero en una fábrica. La revolución cambió completamente mis perspectivas, como lo hizo para otros rumanos. El programa de televisión que inspiró la película, mostró cómo la revolución del 22 de diciembre de 1989 no se extendió a mi ciudad, Vaslui. La gente salió a la calle sólo después de conocer los acontecimientos de Bucarest. De repente, se dieron cuenta de que esto era una agitación radical. Dicho esto, no hay nada autobiográfico en esta película.

¿Cómo se presenta usted en relación a sus personajes que están reñidos con su pasado?
Soy como el personaje del joven cámara que graba el debate “revolucionario”. Él quiere participar así que intenta dar su punto de vista con su encuadre y siendo innovador: graba a los testigos en primeros planos, zooms, se mueve cerca de ellos para capturar algunas de sus faltas de veracidad. Como él, yo quería involucrarme en la película directamente en primera persona.

¿Juega su película con la fuerza de la televisión?
No, yo intenté centrarme en mis tres personajes -el presentador, el profesor, el hombre viejo y sus recuerdos sobre la Revolución. Quería multiplicar los puntos de vista sobre este suceso. Sin embargo, durante el espectáculo, muchos espectadores llamaron para dar su versión de las cosas….Su debate sobre los detalles más pequeños de este “histórico” día 22 de diciembre de 1989 es divertido y desesperante a la vez, porque esta gente habla sobre un suceso que cambió sus vidas, mientras se auto cuestionan sobre la existencia de tal suceso en su ciudad.

¿Son como el coro de una comedia humana?
Sí, porque tenía miedo de perderme en las generalidades de un tema tan vasto. Quería mostrar los diferentes puntos de vista en hechos cuyos recuerdos son muy personales. Cuando la gente habla de la revolución en la televisión local, no tiene en cuenta la historia, pero rápidamente se acuerda de sus experiencias personales. Y ahí, dejo ver que en las pequeñas comunidades como ésta, la noción de héroes es superflua.

¿Ridiculiza sus pretensiones de convertirse en héroes?
Nadie en la película podría llegar a creer nunca que un borracho pudiera ser jamás un héroe de la historia. En una pequeña ciudad como esta, los ciudadanos viven puerta con puerta cada día, saben exactamente de donde provienes, así que, por supuesto no puede haber para ellos nada heroico sobre tu vida. Para cambiar este punto de vista, el periodista televisivo, por ejemplo, quiere crear un personaje que sea eterno. Esto es típico. ¡Esta persona sueña con que haya una estatua de él algún día! Él creó su canal de televisión, porque quiere hacer cosas importantes, quiere formar parte de la historia.

¿Es más fácil aceptar temas como la caída del régimen comunista y los cambios en la sociedad, 16 años más tarde?
Veo una gran división en la historia de mi país, diferenciando entre antes y después de la revolución. No pretendo aceptar la revolución en mi película pero intento enseñar lo que ha pasado en los siguientes dieciséis años. Esta es la razón por la que le he cogido tanto cariño a la vida de mis tres personajes. Observo lo que esta revolución ha llegado a ser después de dieciséis años y cómo la visión de la revolución ha sido transformada por cada uno de los protagonistas. También tengo la sensación de que las grandes esperanzas y deseos que hemos tenido desde la revolución han sido, en gran parte, decepcionantes. La mayoría de los ciudadanos no estaban nada preparados para los cambios que ocurrieron. Un ingeniero que se convierte en un periodista, un miembro de la Seguridad que se forma a sí mismo como el propietario de una fábrica.

¿Cómo ha visto los cambios que ocurrieron en las vidas de sus personajes?
En mi película no estigmatizo al chico de seguridad que trabaja cada día y que tiene su versión propia de la historia. A diferencia de él, mucha gente no fue capaz de sacar ventajas de los cambios en la sociedad desde la revolución. Mira al profesor de historia, se aferra a su pasado sin avanzar, no trabaja y se niega a cambiar su vida.

¿Tus personajes siguen conmoviendo porque no intentas esconder sus debilidades?
Quería ser lo más honesto posible, sin artificio y sin depender de una estructura confeccionada o siguiendo las líneas dramáticas convencionales que enseñan en las escuelas de cine. Inspirado por este show televisivo y sus tres personajes, quise ser muy realista. Quería que la película fuera lo más cercana posible a lo que yo veo y siento. No es una película maniqueísta. Me encantan mis personajes por su humanidad. Enseñan sus debilidades, nadie es perfecto.
La puesta en escena de la ejecución de Ceaucescu fue un shock, una nueva forma de realidad mostrada en televisión.

¿Es esta en parte la razón por la cual la televisión juega un rol central en su película?
Creo que nuestra revolución fue la primera que se emitió en directo a todo el mundo. En 1989, teníamos muy poca información sobre lo que estaba pasando en Berlín, Praga y otras partes de la Europa del Este. Todo lo que sabíamos venía del canal de radio americano “Free Europe”. Sólo había unos cuantos rumores que circulaban que hablaban sobre los hechos en curso en Europa y sobre lo que allí estaba pasando y pronto pasaría en Rumanía.

¿Sin la televisión, cree usted que este espíritu revolucionario se habría diseminado por toda Rumania?
¿Quien sabe? La historia suele hacerse en las grandes ciudades, pero el programa de televisión en mi película muestra cómo a mucha gente en los pueblos más pequeños también les gustaría ser parte de la historia a pesar de que no ocurra nada de relevancia histórica en el lugar de donde ellos viven. La televisión es una especie de catalizador. Todavía recuerdo cuando Ceaucescu huyó: mi pueblo entero salió a las calles.

¿Porqué sus personajes argumentan sus verdades con tanta vehemencia?
No creo en una única verdad histórica. Toda la película está basada en esto. Me encuentro a mí mismo en cada uno de mis personajes, pero cada uno de ellos tiene su propia verdad. Por encima de todo, lo que queda de una revolución, más que los símbolos o las imágenes de sus líderes, son las memorias contradictorias de personas como las de la película. Pensé en Rashomon de Akira Kurosawa: ¿como transformamos la realidad que queremos recordar? Los personajes de mi película no mienten como en la de Kurosawa, pero cuando quieren recordar algo que sucedió hace dieciséis años, empiezan a modificar la realidad. Cada persona tiene sus propios recuerdos o perspectivas. ¿Dónde está la verdad? Yo muestro las diferentes opciones, y como las personas olvidan tan rápido, la memoria empaña los hechos y transforma la realidad.

¿De donde viene el humor que juega con las paradojas, el absurdo y el sentido de fatalismo?
Este humor es como un hilo que se entreteje a través de mis películas. Probablemente está vinculado a la idea de una cierta fatalidad en la vida. Mientras hablamos por teléfono, en este preciso momento, estoy viendo un anuncio de cerveza. E iré a tomar una cuando hayamos terminado nuestra conversación. Los rumanos hemos, de alguna forma, inventado la absurdidad…o al menos hemos hecho un arte de ello. Pero no tengo ningún método. El humor es superior a mí. Debe venir de mi ciudad natal y de la mentalidad de la gente de esa zona.

¿Cómo trabaja, deja abierta la posibilidad de los “accidentes”?
He estado trabajando con el mismo equipo durante los últimos años, lo que hace las cosas más fáciles. Paso mucho tiempo con mis actores. Hago muy pocos cambios en el plató, puedo por ejemplo, probar un diferente encuadre… esto es una clave elemental para mí. Cada segundo de la película y cada centímetro de película debe estar justificado y tener un sentido. De la misma forma que cada personaje debe tener sus propios gestos, espero de mis actores que se olviden de sí mismos y de esa forma estén más en sus papeles. Ensayamos mucho antes de rodar; esto me ayudó a encontrar la esencia de mis personajes. Cuando funciona, les sigo por todas partes y estoy incluso preparado para cambiarles el diálogo. Por el contrario, cuando no funciona, sueño con ser capaz de trabajar con ellos como Robert Bresson.

¿Graba las vidas de sus personajes sin mover la cámara para ser más realista?
Sí, todas mis películas están inspiradas en hechos reales pero el cine realista es un deseo piadoso, es imposible de hacer. Es por ello que creo mi propia realidad. Por ejemplo, grabé el show televisivo de la revolución en tiempo real, pero a mi manera. Soy como el joven cámara de la película que quiere poner su impontra personal en todo lo que hace. Cojo situaciones reales y las transformo. Para esta película, decidí no mover la cámara para darle tiempo a los personajes.
Contrariamente a la gente joven de mis cortos, que eran de mi edad, los personajes en 12:08 AL ESTE DE BUCAREST no tienen la misma edad que yo. Tuve que llegar a conocerles…

… ¿Y es de ahí de donde viene la distancia?
Sí, al no mover la cámara, quería dejar que su forma de vivir se expresara por sí misma. No quería cortar escenas. Pero dejarles respirar por sí solos. El tiempo es muy importante en esta película: es “dieciséis años después de la revolución….” Intentaba plasmar cómo la vida en una pequeña población crea una cierta forma de ser.

¿De donde viene la atmósfera en sus tomas largas? ¿Cuáles son sus influencias?
Me gustan mucho las últimas películas de Jim Jarmusch, aunque no pienso realmente en él cuando estoy grabando. Su estilo sí tiene pequeños ecos en esta película, por lo que parece un documental realista. Cuando escribo un guión pienso ante todo en capturar el espíritu de la historia. Es desde ahí cuando empiezo a escribir como director. DOWN BY LAW probablemente inspiró la estructura ligeramente extraña de mi historia: en la primera parte seguimos a cada personaje y luego los encontramos a todos juntos en una charla de un show televisivo.

(Estéticamente el espíritu del pintor Vermeer me inspiró. No hay muchos sucesos dramáticos en sus cuadros, pero quise capturar algo de una forma de vivir y ser).

Un nuevo cine rumano está emergiendo en los festivales internacionales de cine pero ¿están los directores como usted obligados a producir sus propias películas?
No, esta película es un caso especial, porque escribí el guión en junio de 2005 y quería rodar inmediatamente sin esperar una decisión de la agencia de fondos gubernamentales rumanos. Grabamos en diciembre de 2005. La película era relativamente sencilla de producir. Trabajo con muchos amigos y mucha gente me ayudó. Es mucho menos caro hacer una película en Rumania que en Francia, Alemania o España. Además, tengo que encontrar un productor rumano que me apoye en mis ideas. Así que tengo que producirme a mi mismo para poder llevar hasta el final la historia que quiero hacer. He incluso invertido parte de mi propio dinero en la película. No quiero tener que dar explicaciones a nadie.

¿Cuáles son los principales obstáculos al hacer películas en Rumania?
Como en cualquier país, el mayor obstáculo para dirigir una película es el director en sí mismo. (Risas)

Según su colega Cristi Puiu (La muerte del Sr. Lazarescu) no hay una Nueva Ola rumana, sólo directores desesperados…
(Risas) ¡Tiene toda la razón!

¿Como trabaja en el plató?
Mis películas están basadas en historias reales y en gente que conozco y quiero. Me encanta grabar, incluso cuando tengo que luchar contra mi propio caos. Cuando siento la concentración de mis actores en los ensayos, entonces es cuando empiezo a ver la película como un todo. Incluso cuando hay problemas que no he resuelto en preproducción el primer día de rodaje todo de repente se vuelve claro para mí. Es cuando estoy rodando cuando se me ocurren las mejores ideas. Es una droga que es placentera y creativa. Una vez que he capturado el espíritu particular de una historia es cuando tengo el dominio de mi película, de otra manera…

¿Son sus películas socialmente comprometidas?
Cuento historias en el presente y espero que mis películas muestren una parte de la sociedad rumana de hoy. Intento hacer películas sobre la verdad de un personaje y no dar una charla política. Incluso si el punto inicial es un hecho histórico, como la prohibición sobre el aborto con Ceaucescu, en medio metraje que hice, EL SUEÑO DE LIVIUS estoy contando sobre todo, una historia sobre un chico joven, sus deseos y su verdad. No quiero hacer documentales o comentarios sociales…siempre intento encajar los personajes en el centro de mis películas. Temo hacer juicios morales, tirar cosas a la cara de la gente….para mi eso es lo contrario a lo que el cine significa. La Rumania de hoy todavía está convaleciente. El comunismo no se preocupó lo más mínimo por el individuo. En comparación con el estado, un ser humano no tenía importancia… pero, hasta cierto punto, combato estas ideas dogmáticas por la naturaleza de las historias que elijo.

¿No juzgar es su respuesta al espíritu de la era comunista bajo Ceaucescu?
Absolutamente. En ese momento las películas debían tener un mensaje, un juicio o una moralidad… Yo creo que es más importante mostrar los personajes y sus destinos… ¡Soy cualquier cosa menos un juez!

El final de su película evoca nieve con una mezcla de poesía y nostalgia…
Sí, pero mis personajes no están lamentándose de la era comunista. Están nostálgicos de los notables días de la revolución cuando cualquier cosa parecía posible. La revolución fue como un renacer. Pero la gente veía las cosas en blanco y negro. Pensaron que viviríamos como las personas en EE.UU.; el sueño americano se convirtió en su principal objetivo.

Entrevistas y nuevos clips del Volumen 4 de Heroes

January 29, 2009

Entrevista: Natalie Portman es LA OTRA REINA

November 18, 2008

En plena adolescencia le tocó el papel de la reina Padmé Amidala en la última trilogía de STAR WARS. Desde entonces la joven nacida en Israel y que creció en Estados Unidos no ha parado de trabajar en Hollywood, aunque ha sido muy estricta con sus papeles. A contrapelo de muchos colegas, asistió a la universidad (se graduó en psicología en Harvard) y es muy reservada en relación a su vida privada. En estos días se mete en la piel de otra reina para su nueva aventura fílmica, LA OTRA REINA, película en la que comparte cartel con Scarlett Johansson. En esta entrevista exclusiva con ALMA MAGAZINE cuenta que cuando le queda tiempo libre se dedica a la Fundación Finca, creada por la reina de Jordania para ayudar a mujeres pobres del tercer mundo.

Esta es la segunda vez que a Natalie Portman le toca ponerse en la piel de una reina. Tenía apenas 14 años cuando el director George Lucas la eligió para interpretar a la reina Padmé Amidala, la futura madre de Luke y Leia en la última trilogía de la icónica STAR WARS. Este mes, en la película LA OTRA REINA se la verá moverse cómodamente en la corte de los Tudor bajo suntuosos vestidos de seda. Convertida en Ana Bolena, será la segunda esposa del rey británico Enrique VIII, y competirá con su hermana Mary, interpretada por Scarlett Johansson.

Ana perdió la cabeza por su ambición, un exceso que Natalie Portman no se permite. Si bien se da el lujo de diseñar una línea de zapatos, en la vida real Natalie está más cerca de otra majestad, la de Jordania. La reina Rania la inspiró a trabajar en Finca, una organización que ayuda a mujeres pobres del tercer mundo dándoles préstamos para microemprendimientos, de la que la actriz se ha convertido en “Embajadora de esperanza”. Dustin Hoffman, con quien recientemente actuó en MR. MAGORIUM’S WONDER EMPORIUM, se asombra de que mientras otras actrices pasan su tiempo en la sala de maquillaje banalmente, Natalie matiza la espera haciendo el crucigrama del periódico New York Times.

Acaba de viajar a África a filmar un documental sobre gorilas para el canal Animal Planet, un viaje en el que la acompañó su madre, quien ha sido siempre su agente, desde que debutó en cine a los 11 años como protagonista en EL PROFESIONAL. “Si mis hijos quisieran dedicarse a la actuación les pondría como agente a la mamá de Natalie. Es increíble lo bien que manejó su carrera, haciéndole priorizar sus estudios y eligiéndole muy bien sus roles”, dijo Julia Roberts, quien trabajó con Natalie en CLOSER, la película que le dio a Portman un Golden Globe y una nominación para el Oscar. Su mamá la hizo rechazar, por ejemplo, el papel de la sexy LOLITA de Nabokov, rol que realizó sin pena ni gloria la joven Dominique Swain.

En 1999, Natalie no pudo ir a la premiere de STAR WARS EPISODIO I: LA AMENAZA FANTASMA porque estaba en su fiesta de promoción de preparatoria. Luego eligió hacer menos películas para poder tener tiempo de estudiar en la Universidad de Harvard, donde se graduó con un título de psicóloga. “Prefiero ser inteligente antes que una estrella de cine”, le contestó al conductor David Letterman alguna vez, haciendo famosa la frase.

“Después de haberme convertido en la reina Amidala, surgieron innumerables clubes de fans míos entre las chicas. Ellas no están muy acostumbradas a ver mujeres líderes en la vida real, y tampoco en la pantalla. Por eso el rol de Ana Bolena es muy fuerte, muy diferente al tipo de mujer al que el cine nos tiene acostumbrados”, dice Natalie. Su voz es suave y cuando sonríe muestra sus dientes blancos, perfectos. No se abre mucho con la prensa, y parece que tampoco lo hace con sus fans.

El rol de Amidala le hizo archifamosa y le generó millones de fans. ¿Cómo es su relación con ellos desde entonces?

Es buena, pero no alimento la comunicación directa con mis fans. Creo que eso puede invadir un poco tu vida privada. Tampoco leo lo que opinan de mis personajes. No me gusta verme a través de los ojos de la gente. Eso es realmente peligroso.

¿Le resulta difícil lidiar con los fotógrafos que siguen a las celebridades?

Mi vida es territorio personal. Cuando te encuentras en público es como que esperas ver fotógrafos, pero tener a alguien afuera de donde vives es como vivir en una prisión; es como si estuviera implícito que si eres una celebridad tu vida es pública. Debería esperar eso, pero esta situación todavía me shockea. Y me da mucha pena que haya gente que tenga que hacer ese trabajo.

Parece una mujer fuerte. ¿Eso le atrajo hacia el rol de Ana Bolena? ¿Su carácter?

Es interesante tener que investigar un período histórico tan intrigante como el de la corte de los Tudor. Y Ana tenía un sentido de autoestima y de respeto hacia sí misma que no era muy común en las mujeres de su tiempo. Ella pensaba que merecía un estatus con el que no había nacido, y eso finalmente la terminó llevando a la perdición. Además, es una historia familiar entre chicas en un mundo que las corrompe empujándolas a competir entre ellas.

¿Y qué tal fue la experiencia de trabajar con Scarlett Johansson, otra actriz de su generación?

Fue fantástico. Es muy raro ver dos grandes roles para actrices en los cuales están peleando y no necesariamente por un hombre, aunque en este caso sea el mismo rey. Es una pelea de poder entre hermanas, entre mujeres, y dentro de ellas también, sobre qué imagen quieren dar y qué tipo de persona quieren realmente ser. Soy hija única pero Scarlett tiene tres hermanos, ella me tuvo que ayudar a entender mejor estas relaciones filiales. Por otro lado, soy más tímida y ella más frontal, así que nos complementamos muy bien.

¿Cómo nació su amistad con la reina Rania de Jordania y su desenvolvimiento en la organización Finca?

Quería trabajar en algo que tuviera que ver con la paz en Medio Oriente puesto que yo nací ahí, en Israel, y me vine de muy pequeña a vivir a EE. UU. Admiro mucho a la reina Rania y me puse a su disposición. Por suerte mi trabajo me permite tener entre películas el suficiente tiempo libre como para viajar y tratar de ayudar en algo.

Vegetariana e insatisfecha

Los viajes, dice, le permitieron entender que no hay que malgastar recursos que en otros lugares son tan escasos. Natalie es vegetariana y se cuida mucho de no usar cuero. La hija de Paul McCartney, Stella, era hasta ahora la diseñadora que le proveía zapatos que no son de cuero. Y ahora ella misma tiene su propia colección en Te Casan, calzados que ella diseña y en los que no se utiliza ningún cuero de animal.

A pesar del lado intelectual, a la actriz también le gusta la ropa de los diseñadores Chloe, Marc Jacobs e Isaac Mizrahi, pero sólo las usa para las alfombras rojas. En la vida privada prefiere los jeans y la ropa cómoda, confortable y de línea clásica. En ese rubro, hay quienes ya la comparan con Audrey Hepburn. Y ella sonríe ante la analogía.

El matrimonio en la época de Ana Bolena no tenía que ver con el amor, dice Natalie, sino que se trataba de unir a las familias y darles más poder. “Ana aceptó eso pero luego vio que Enrique era buen mozo y educado; ella encontró en él un compañero intelectual y la forma de atraerlo fue desafiándolo”, explica. A los 26 años, Natalie reconoce que todavía no ha encontrado su compañero perfecto y que no está preparada para el matrimonio. “No estoy convencida… el divorcio es tan fácil.”

¿Le quedan todavía muchos objetivos por cumplir?

Al contrario, creo que nunca hay que alcanzar las metas. Me gusta estar siempre un poco insatisfecha, me hace seguir explorando, buscando algo más.

Entrevista: Jennifer Lopez habla sobre VERDADES QUE MATAN

November 7, 2008

Háblenos de su personaje en VERDADES QUE MATAN.

Hago el papel de Lauren Adrian que es una periodista norteamericana que baja a México a investigar los asesinatos de Juárez y así cambia su vida para siempre.

¿Cómo se preparó el personaje de Lauren Adrian que interpreta en la película?

Me entregué totalmente con la investigación que hizo Greg para la película. Mi personaje está basado en Bárbara Martínez y como ella yo fui a México. Ella se fue hasta allí, estuvo dentro de las maquiladoras y ella vivió todo lo que yo hago en la película.

En esta ocasión además de actriz participa en el filme como productora. ¿Cree que así es mayor su apoyo a estas mujeres?

Sí, como productora sentí que era mi responsabilidad hacer algo. Cuando tú te fijas en lo que está pasando allá, la injusticia de lo que está pasando hace ya diez años. Yo viviendo en EE. UU. no sabía nada de lo que estaba pasando. Sentí que producir la película era una cosa que tenía que hacer. No sé, para llamar la atención sobre esta situación.

También vuelve a trabajar con el director Gregory Nava con el que ya ha trabajado en dos ocasiones más. ¿Por qué cree que la escogió esta vez para el papel de Lauren?

(Risas) No sé, se lo tendríamos que preguntar.

¿Por qué me escogió a mí? No sé. Greg y yo tenemos una relación muy muy linda. Siempre trabajamos muy bien. Es la tercera película que hacemos juntos y no sé, tenemos una química muy linda para trabajar. Él sólo tuvo que decirme el tema de la película y sentí que era mi responsabilidad hacerla como ser humano, como mujer y como latina.

¿Estuvo en contacto con la asociación “Nuestras hijas de regreso a casa A.C.” que luchan por el fin de estos asesinatos en México?

Sí, fue una cosa muy triste y al mismo tiempo muy linda porque ellos apoyaron la película mucho, desde el primer momento.

Me hicieron un libro muy lindo que me mandaron para darme las gracias por hacer la película, por producirla, por actuar en ella. Todos los detalles de vivir allá… todos ellos tienen hijas asesinadas. Fue una cosa muy fuerte. Y sí, me reuní con ellos y nosotros les mostramos a ellos la película primero hace unos meses ya. Fue un día que yo nunca voy a olvidar porque era algo impresionante. Vivir sabiendo que estas chicas vivieron esa injusticia, esa situación. Perdieron sus hijas y nadie está haciendo nada. Ellos siguen con ese deseo de llamar la atención sobre todo esto y de conseguir justicia algún día.

Va a recibir el premio “Artistas por Amnistía” de Amnistía Internacional tras hacer la película. ¿Qué supone este premio en su carrera?

Es un gran honor que me den este premio. Algo así es algo grande en mi vida. Yo lo veo más grande que un Oscar. Es algo que me hace la vida mejor a mí y que ojalá haga la vida mejor a otras personas y pueda con ello darle un poquito de paz. Porque nunca se va a arreglar lo ya hecho, pero por lo menos intentamos pararlo.

DIARIO DE LOS MUERTOS: Entrevista al director George A. Romero

May 29, 2008

Hay varias cosas sobre DIARIO DE LOS MUERTOS que son bastante diferentes a tus otros trabajos. Algo que salta a la vista es que esta es la primera cinta de muertos vivientes –y una de las pocas cintas que has realizado– que se centra en jóvenes. Las anteriores cintas de muertos vivientes tenían a treintones de la clase trabajadora. Esta es una perspectiva diferente, ¿por qué se decidió por ello?

Me gustó la idea de que fueran estudiantes de cine porque así encajó de alguna manera en mi cabeza. Quería que fueran estudiantes de cine filmando un proyecto cuando los muertos empiezan a caminar. Ellos tenían su cámara y su equipo, así que podían documentar lo que pasaba alrededor suyo. De eso quería hablar realmente, esta nueva explosión de los medios y sus peligros y cómo envuelven a la gente. La gente es reclutada tan fácilmente por la CNN para ser reporteros caseros – que no es necesariamente una queja contra el medio. Creo que se le ha malentendido de esa manera – es más bien una preocupación acerca de quiénes están ahí hablando con nosotros. Podría haber un lunático ahí, y por la manera en que las cosas están estructuradas en estos tiempos, de repente tendría millones de seguidores. Si Hitler estuviera vivo hoy, olvídate.

Podría haber puesto un video viral en YouTube y cada chico de secundaria sería su amigo en su página de MySpace.

Exactamente. Subyace de qué se trata todo esto. Hay una secuela planeada en donde quisiera ir mucho más lejos. Creo que puedo ir más lejos, pues dejé esto como una historia menor y es forzada a acabar donde acaba. Espero que haya una secuela, porque tengo mucho más que decir al respecto.

Otra cosa que es diferente sobre DIARIO DE LOS MUERTOS es obviamente la manera en que está filmada. Lo interesante sobre esto es que como cineasta estás caminando una línea –quieres mantener la verosimilitud del concepto, pero por otro lado tienes una historia que contar. Quieres mostrar en pantalla todo lo que se necesita mostrar en pantalla. ¿Cómo camina sobre esa línea?

Fue muy conveniente el tenerlos estudiando para ser profesionales del cine. Intenté esplicar cuidadosamente que la personaje principal editó la cinta, así se explica la forma más tradicional de contar la hisroria pues pues ha sido editada. Una vez más, fue un ardid, y lo lancé al ruedo y ya veremos si funciona.

Usa bastante sangre digital en esta cinta, lo que también es otro gran cambio con respecto a los galones de “sangre real” que usaba en el pasado. Imagino que esto lo hace más fácil…

Mucho más fácil. No tienes que esperar a que se haga el efecto. Teníamos que avanzar la marcha; pues dije que teníamos 20 días y el tiempo era estrecho. Si estás esperando que estalle un petardo, y estalla arruinando las paradas y tienes que volver a pintarlas… no había tiempo para correr esos riesgos. […] El proceso de filmación es más fácil cuando puedes decir, “Lo arreglaremos en postproducción”. Por supuesto hay algunos efectos que los actores no nos permitirían hacer. Como derretir la mitad de la cabeza de alguien. La mayoría de actores se rehúsan.

Considerando la diferencia entre la sangre digital versus un cuerpo falso lleno de entrañas de cerdo. ¿Existe alguna diferencia para los actores, es más difícil hacer que “entren en el momento”?

No encuentro mucho de eso. Supongo que si hicieras un épica de pantallas verdes, donde te tienes que parar y hacer una escena con nada más que verde y alguien te dice “El universo está desarmándose por ahí, y tú estás parado en el borde de tu nave espacial”, sería mucho más duro. Esto no fue para nada difícil. Disparas el gatillo del arma, no te preocupas pues la chispa del disparo sera digital – no tenemos que preocuparnos pues la mitad de las veces el chispazo se registra y las otras veces no – sólo es cuestión de apuntar y se cae un zombie. Tienes esa cantidad de verosimilitud, pasaste por la acción. No es como si estuvieras actuando solo y luego agregan un dinosaurio.

Esta es su segunda cinta de muertos vivientes que obtiene la categoría R. […] ¿El gore que vemos es la edición final, o veremos una versión aún más dura de esto?

Actualmente no hay versión más dura. Lo que vez en la pantalla es lo que rodamos. Una vez más, estuvimos muy limitados respecto al presupuesto. Y la mitad de la veces esas cosas… He visto ediciones de EL AMANECER DE LOS MUERTOS con “material nuevo” – ¿quién lo rodó? ¡Yo no fui! Así que no, no hay nada parecido oculto en la bóveda. He visto situaciones donde la gente regresa y dice, “rodemos un par de tomas, las pondremos en los extras”. No puedo decirte que eso no vaya a pasar, porque uno nunca sabe, pero lo que está en la pantalla es lo que rodamos.

Habla de hacer una secuela. Aunque éste es un reinicio en la franquicia, un nuevo comienzo respecto a las otras cintas, todas las otras no continuaban realmente con los mismo personajes. ¿Veremos a los personajes continuar, o habrá una secuela tradicional no conectada?

En este caso, sí, definitivamente. Esas personas encerradas en aquella habitación saldrán. Definitivamente será una continuación, una secuela directa en esa manera. Las otras nunca lo fueron, y eso fue en parte contractual pues diferentes personas eran dueñas de cada cinta independiente.

Este es un género que Ud. inventó, y ha tomado vuelo de maneras que nadie se hubiera imaginado. ¿El futuro de estas historias se vuelve más pequeño, yendo hacia historias más personales?

Está empezando es lo que pienso. Ahora tengo una nueva oportunidad de ir en otra dirección. Hubieron dos grandes colecciones de historias cortas llamadas EL LIBRO DE LOS MUERTOS y EL LIBRO DE LOS MUERTOS II, y era todo lleno de escritores de terror que usaron LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES, y contaron sus historias acerca de lo que pasó aquella primera noche, y yo estoy haciendo lo mismo. Con suerte puedo mantenerlo pequeño y tener que volverse tan grande. Me encantó hacer TIERRA DE LOS MUERTOS, y siempre tengo que decir esto porque es la verdad, pero Universal me dejó hacer la película. Le tenía miedo a esos chicos en la Torre Negra, pero fueron excelentes. Me dejaron hacer una película de la manera que quería hacerla. Pero es demasiado difícil, y no es lo que me propuse hacer con este. Prefiero mantenerlo pequeño, mantenerme en la ventanilla de apuestas barata.

Entrevista: Devin Faraci
Traducción: Mirella Matías