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MAX PAYNE: El especial

October 16, 2008

Poster - MAX PAYNE Para el policía MAX PAYNE (Mark Wahlberg), la Justicia está por encima de cualquier regla. Un mítico antihéroe decidido a cazar a los responsables del brutal asesinato de su familia. Preparado para la venganza, su obsesiva investigación le conducirá a una pesadilla a través de un oscuro submundo y según vaya profundizando en el misterio, se verá obligado a luchar contra enemigos sobrenaturales y enfrentarse a una traición inimaginable.

Cómo se hizo MAX PAYNE
Mark Wahlberg (LOS INFILTRADOS), nominado al Oscar, encarna al protagonista, MAX PAYNE, un hombre que tiene muy escaso respeto a las normas –y nada que perder–, y que investiga una serie de misteriosos asesinatos que podrían guardar relación con la muerte de su esposa y de su hijo. Pero existen unas fuerzas gigantescas, reales y que a la vez superan toda imaginación, que conspiran para que la desoladora verdad quede oculta –y para que Max permanezca callado para siempre. Acompañando a Wahlberg en MAX PAYNE están Mila Kunis en el papel de Mona Sax, una bella hampona y asesina rusa; Olga Kurylenko (que actúa en la próxima película de James Bond QUANTUM OF SOLACE) da vida a Natasha, la hermana menor de Mona, siempre en busca de emociones; Chris “Ludacris” Bridges interpreta al detective de Asuntos Internos Jim Bravura, mientras que Beau Bridges se encarga del papel de B.B., el mentor de Max. MAX PAYNE está dirigida por John Moore (LA PROFECÍA 666, TRAS LÍNEAS ENEMIGAS) y se basa en un guión de Beau Thorne, recientemente licenciado en el programa cinematográfico de la Universidad de Texas. La película está producida por Julie Yorn (BRIDE WARS), Scott Faye y John Moore. “Esta película no es un ‘Payne Mínimo’. Tampoco es un ‘Payne Medio’. Es Payne en su Máxima expresión”, resume el director John Moore, hablando de su nueva película, que él imaginó como una producción neo negra de acción y tensión, a horcajadas del filo de la navaja que separa la realidad de lo irreal. Y Moore, un estilista visual de gran talento, es quién para hablar de ello. Su empleo de la cámara subjetiva en la película –que nos coloca directamente en el mundo de Max y dentro de su cabeza, así como la utilización de cámaras lentas de última tecnología– lanza a los espectadores, junto con Max, a una montaña rusa de acción, tensión, misterio y unas imágenes sorprendentes, teñidas de lo sobrenatural. Pero mucho antes de que Moore hubiera empezado a llevar las cosas al límite, el videojuego Max Payne se estrenó en todo el mundo en 2001, seguido en 2003 de una segunda parte, Max Payne 2: The Fall of Max Payne. La crítica y los aficionados alabaron la elegante coreografía y la naturaleza cinematográfica del juego; las tétricas escenas del juego, capaces de ponerle a cualquiera los pelos de punta, y los tiroteos a cámara lenta, desfilaban por la pantalla como una novela gráfica con influencias del cine negro. Pocos juegos se trasladan con éxito a la gran pantalla, pero desde su concepción, pareció como si el relato del endurecido policía en busca de venganza estuviera destinado a exhibirse en las salas de cine.

La productora, Julie Yorn, afirma: “El videojuego de MAX PAYNE fue desarrollado por personas que tenían verdadera pasión por el cine. Desde la fotografía de estilo negro hasta sus personajes y sus diálogos, el juego tenía importantes influencias cinematográficas y el material transcendía de la habitual experiencia de un videojuego”.

No obstante, los realizadores se enfrentaban a unos desafíos formidables a la hora de llevar a MAX PAYNE a la gran pantalla. “Uno piensa que el proceso de adaptación va a resultar verdaderamente sencillo cuando se dispone de un relato diáfano y de un argumento de apoyo en el juego”, dice Yorn. “Pero al adentrarse en ello, uno se da cuenta de que tiene que encontrar una forma de hacer que la película resulte distinta y diferente del juego, respetando, a la vez, el estilo y el espíritu singulares de éste”.

Los realizadores y el estudio consideraron cientos de ángulos del relato hasta que el guionista primerizo Beau Thorne presentó una toma sobre el material que halló eco en todos. “Beau descubrió una forma de aportar una gran cantidad de textura al material”, explica Yorn. “No sólo captó las dificultades emocionales del personaje principal sino que también fue capaz de crear un mundo de ilusiones y sombras –una cualidad sobrenatural que nunca había formado parte del argumento”.

Los elementos del otro mundo añadidos por Thorne incluyen un demonio alado que amenaza a Max y envía a otros a un destino inimaginable. Extraído de la mitología nórdica, el demonio Valquiria –sonriente, con los labios retraídos sobre colmillos retorcidos, con resplandecientes ojos rojos– representa una pista fundamental en la persecución que Max emprende en pos de quienes destruyeron a su familia. A lo largo de todo el relato, el demonio –o partes del mismo– impregna la acción: escuchamos el estruendoso martilleo del agitar de unas enormes alas, y alcanzamos a ver, tentadoramente, un par de alas casi perdidas en las sombras. El demonio alado es una imagen icónica, y los realizadores crearon otros elementos visuales clave vinculados a Valquiria. A lo largo de toda la película pueden verse pintadas que representan una “V” atravesada con una aguja hipodérmica, así como alas tatuadas en algunos de los personajes principales.

Empleando los materiales del juego –incluidas las escenas cortadas y el guión– como un trampolín, Thorne se propuso dar con los cimientos de la película. “El juego era visualmente muy cinematográfico, pero también se tardan entre ocho y doce horas en ganarlo; en consecuencia el material y la información para una película eran excesivos”, explica Thorne. “Traté de aprender todo acerca de lo que contenía el juego y, a continuación, intenté imaginar formas de simplificarlo y racionalizarlo. El reto consistía en entender la forma de permanecer fiel al material original, pero, al mismo tiempo, dándole un impulso hacia delante y logrando que funcionase como un tenso misterio”.

Con Thorne trabajando en el guión, el estudio se dirigió al director John Moore, conocido por el estilo visual bien diferenciado que mostró en sus tres largometrajes anteriores, para dirigir el proyecto. Moore colaboró estrechamente con Thorne y los productores para dar forma al guión.

Moore compara el proceso de adaptación del juego a la película a arrancarle el control al jugador, pedirle que se acomode y deje que los realizadores se ocupen de todo a partir de entonces. El empleo de la cámara subjetiva es un elemento importante de la creación de una experiencia memorable para el espectador de cine. “Hay que dar al público cinematográfico algo excitante y agresivo –y pensamos que la forma de lograrlo era utilizar la cámara subjetiva –básicamente, sometiéndola a un trajín de muerte– y hacer que sienta que es MAX PAYNE”, afirma Moore.

Para dotar a la acción de una intensidad adicional y de un estilo convencional, Moore utilizó un sistema especial de cámara en movimiento denominado Phantom, que hacía posible una nueva toma del popular proceso de cámara lentísima “efecto bala”. “Se trata básicamente de un disco duro digital que puede rodar hasta mil fotogramas por segundo”, explica Moore. “Yo no quería imitar el deslumbrante trabajo de efecto bala y cámara lenta realizado por John Woo, o por los hermanos Wachowski en MATRIX, de modo que ideamos nuestra propia técnica con este nuevo sistema. Creo que hemos logrado algunos resultados excitantes que se verán en la película”.

Los estilizados, y a veces sorprendentes, efectos visuales de Moore, aportan una calidad operística que realza la mezcla de relato de venganza, elementos sobrenaturales desconcertantes y misterio que trastoca las expectativas del espectador, de que se compone la película . Al mismo tiempo, Moore insistió en que la película tuviera un núcleo emotivo realista, gran parte del cual es transmitido por la aventura de Max en busca del asesino de su esposa e hijo. Tanto él como su odisea están definidas por este suceso traumático.

Para este fin, el actor que diera vida a Max tendría que transmitir la dureza del personaje, siendo, al mismo tiempo, accesible al público en un nivel emotivo. El papel le venía a Mark Wahlberg como anillo al dedo. “Mark se incorporó a la empresa intensísimamente comprometido con su personaje”, asegura Yorn. “Es un actor vehemente con una gran presencia, pero también es un padre que ama a su familia, y fue verdaderamente capaz de sacar partido a la angustia del personaje”. “Este es uno de esos papeles que no es posible imaginar que los interprete ninguna otra persona”, añade Moore del trabajo de Wahlberg en la película. “Mark está tan en sintonía con el tipo –la forma como Max se mueve, el aspecto que tiene– que consigue encarnarlo de forma absolutamente impecable”.

Wahlberg, que se incorporó a MAX PAYNE inmediatamente después de sus dramáticas actuaciones en EL FIN DE LOS TIEMPOS y THE LOVELY BONES, disfrutó con la oportunidad de regresar a sus raíces en el cine de acción. “John Moore me permitió realmente forzar la acción y la emoción”, afirma Wahlberg. “John… verdaderamente intenta sobrepasar los límites”.

“Me encanta la acción, por lo que fue fantástico volver al género con una gran producción –en la que puedo darle a alguien la paliza de su vida en un cuarto”, añade, riéndose. “MAX PAYNE me brindó la oportunidad de trabajar en una acción de tal intensidad que rebasa lo que hice en LOS INFILTRADOS, FOUR BROTHERS y FEAR. En lo que se refiere a la acción, Max es igual a cualquiera de esos personajes multiplicado por diez”.

Aceptando el desenfrenado lado físico de Max, Wahlberg estaba igualmente decidido a aportar importantes matices emotivos a su personaje. “El de Max es uno de los papeles más complejos que jamás haya interpretado”, dice el actor. “Es un personaje adulto, sofisticado y complejo. Todo cuanto hace responde al impulso de la emoción. Sabemos que Max, aunque ahora esté reducido al armazón consumido de un ser humano, disfrutó en un tiempo de una vida dichosa. Tenía una bella esposa y un hijo encantador, los cuales le fueron arrebatados. Y una vez que todo ello ha desaparecido, no puede decirse que vea mucha esperanza para él ni para el mundo –pierde toda la que tiene en la humanidad”.

“Había una forma sencilla de interpretar a este personaje, consistente en adoptar un estado mental monocorde, muy propio de un hombre embarcado en una misión”, prosigue Wahlberg. “Pero el público se va a sorprender cuando vea cuán enrevesado es en realidad. Max se mueve por la emoción, y creo que el público va a comprender por qué está tan implicado en lo que hace”.

Mila Kunis da vida a Mona Sax, la bella mafiosa rusa que forma equipo con MAX PAYNE para vengar la muerte de su hermana. El papel exigía una actriz que tuviera la capacidad de ser dura –que pudiera defenderse ante MAX PAYNE y que, al hacerlo, resultara creíble. Nadie esperaba que Kunis consiguiera el papel ya que debe su fama a sus papeles cómicos en la exitosa comedia de situaciones That ’70s Show y al no menos popular largometraje CÓMO SOBREVIVIR A MI EX.

“Mila nos dejó de piedra”, dice Moore. “No era una opción evidente, pero encaja en Mona a la perfección. Entre ella y Mark existe una química fantástica; en la película forman un equipo implacable como no hay otro, lo que es fundamental. Necesitábamos a alguien que fuera algo más que un petimetre o un complemento de Max; necesitábamos a alguien que tuviera que ser el personaje y transmitir sus propios planes. Creo que Mila logra una interpretación magistral”.

Para Kunis, el papel representó una oportunidad de explorar nuevos territorios como actriz. “Yo siempre había querido participar en una película de acción; una parte de mí desea repartir estopa”, afirma riéndose. “Mona es feroz y luchadora y no está dispuesta a ser eclipsada por nadie. Diría que ella y Max forman un dúo muy equilibrado”.

Para ayudarla a transmitir la formidable habilidad física y con las armas de Mona, Kunis se sometió a un programa intensivo de entrenamiento. Al final de dicho periodo, Kunis consiguió que pareciera que se hubiese pasado la vida dedicada a las artes marciales y el manejo de armas. “Es una locura”, comenta Kunis. “Jamás había disparado un arma y heme aquí encarnando a una asesina. Pero déjeme decirle que, ahora, ¡disparo como el que lava! La parte física de esta película ha sido, sin duda, muy divertida. Practiqué un poco de boxeo y su pizca de artes marciales”.

Un aspecto del personaje para el que Kunis no tuvo que entrenarse fue hablar en ruso. Kunis, que proviene de ese país, exhibe su dominio de las lenguas en una escena clave en la que reprende a su atribulada hermana Natasha, interpretada por Olga Kurylenko, otra auténtica emigrada rusa. Kurylenko, que encabeza, junto a Daniel Craig, el cartel de la próxima película de James Bond, QUANTUM OF SOLACE, y Kunis se criaron en ciudades vecinas pero no se conocieron hasta que se presentaron en el plató de MAX PAYNE.

La Natasha a la que da vida Kurylenko es una mujer fatal de la tradición más clásica. Le presentan a Max en una fiesta y al instante se siente atraída hacia él. Pero su belleza y sus seductores encantos se desaprovechan en Max, cuyo interés por Natasha se reduce a la información que pueda facilitarle y que le ayude en su empresa. Cuando Natasha es asesinada después de salir del apartamento de Max –y éste pasa a ser el principal sospechoso– los esfuerzos de nuestro personaje se embrollan todavía más. Y es a través de sus aciagos encuentros con Natasha como Max entra en conflicto con Mona.

La fotografía principal de MAX PAYNE dio comienzo el 3 de marzo de 2008. La filmación durante los cincuenta días de rodaje tuvo lugar en innumerables exteriores de Toronto, desde el sistema de metro hasta el activo distrito financiero de la ciudad, pasando por sus extensos muelles, así como en platós de Cinespace y del Toronto Film Studio. Varios de los lugares sirvieron para más de un fin; por ejemplo, el edificio abandonado de una terminal de recepción de alimentos facilitó el telón de fondo para el escondite de Mona, una guarida, un estudio de tatuajes y la escena de la fiesta en la que Max conoce a Mona. Una fábrica de gas en ruinas de la ciudad de Hamilton, sirvió de escenario para los interiores del cuartel general de Jack Lupino, Ragna Rok.

“Siempre que uno tiene entre manos una película que contenga mucha destrucción y caos, trata constantemente de inventar formas originales de ejecutar la acción. El director de la película, el de fotografía, el coordinador de especialistas, el equipo de efectos especiales, el productor. . . todos participan”, asegura Moore. “Uno lanza ideas constantemente, repasando y revisando guiones gráficos y tratando de diseñar escenarios que se ajusten a la acción. En MAX PAYNE nuestro objetivo era el de garantizar que la emoción se viera incrementada no sólo por el argumento, sino también por unas acrobacias impresionantes. De esa forma, uno no se limita a realizar una película de acción, sino una de tensión inteligente que todos desean experimentar”.

Martin Scorsese

August 1, 2008

Heath Ledger Martin Marcantonio Luciano Scorsese nació el 17 de noviembre de 1942 en Nueva York. Sus padres fueron Catherine (1912–1997) y Luciano Charles Scorsese (1913–1993), ella costurera y el planchador. De niño, su padre lo llevaría a menudo al cine, lo que generaría ya desde esta etapa en su vida una pasión por el séptimo arte, especialmente por el cine neorealista. Hablaría de esta influencia en un documental sobre el neorealismo italiano, específicamente en como LADRÓN DE BICICLETAS, PAISA y ROMA, CIUDAD ABIERTA lo inspirarían y de cómo influirían en cómo vería su herencia siciliana. En su documental IL MIO VAGGIO IN ITALIA, Scorsese notó que el episodio siciliano de PAISA de Roberto Rossellini, que vio por vez primera en la televisión junto a parientes inmigrantes sicilianos, tuvo un impacto importante en su vida. Fue por el cine que su deseo original de ser sacerdote fue finalmente reemplazado, dejando el seminario por la Escuela de Cine de NYU, en donde recibió su maestría en dirección de cine en 1969.

Debido al asma que lo aquejaba desde la infancia, Scorsese no sirvió al ejército en Vietnam cuando estalló la guerra, aprovechando el tiempo que pasó estudiando cine en la Universidad de Nueva York realizando cortometrajes como WHAT’S A NICE GIRL LIKE YOU DOING IN A PLACE LIKE THIS? (1963) y IT’S NOT JUST YOU, MURRAY! (1964). Su corto más famoso de este periodo sería la comedia negra THE BIG SHAVE (1967), en donde un hombre se afeita hasta terminar desangrado al cortarse la garganta. Esta cinta sería un guiño al envolvimiento de EEUU en Vietman, que también es sugerido por el título alternativo, VIET ‘67.

1967 también fue el año en que Scorsese logró realizar su primer largometraje, WHO’S THAT KNOCKING AT MY DOOR, en blanco y negro junto a sus compañeros de estudios, el actor Harvey Keitel, y la editora Thelma Schoonmaker, quienes luego colaborarían en varias cintas juntos. Esta cinta sería una precursora de MEAN STREETS. Ya incluso en este etapa embrionaría, se dejada evidenciar el “estilo Scorsese”: la visión de la vida callejera de los italoamericanos en Nueva York, una edición ágil, una banda sonora rockera y variada, y un protagonista masculino con problemas.

Fue en ese entonces que se haría amigo y conocido de los llamados “movie brats” de los 70: Francis Ford Coppola, Brian De Palma, George Lucas, y Steven Spielberg. Fue De Palma quien le presentó Robert De Niro a Scorsese, y ambos pronto se volverían amigos, y trabajarían juntos en varios proyectos. Durante este periodo el director trabajaría como uno de los editores de la cinta WOODSTOCK en donde conocería al actor y director John Cassavetes, quien no solo se convertiría también en su amigo, sino en una especie de mentor.

En 1972, Scorsese realizó la cinta de gángster de la era post-depresión BOXCAR BERTHA para el productor Roger Corman, quien también ayudó a directores como Francis Ford Coppola y James Cameron a comenzar sus carreras. Aunque se le considera una película menor, BOXCAR BERTHA le enseñaría a Scorsese a hacer cintas rápido y sin gastar mucho, proparándolo para su primera cinta junto a Robert De Niro, MEAN STREETS.

MEAN STREETS significó un reconocimiento inicial para ambos, y la consolidación del “estilo Scorsese” del que ya se ha hablado. Y aunque la cinta significó una innovación en el cine, su atmósfera energética, su estilo casi documental, y la dirección dura y callejera, bebe bastante de los directores Cassavetes y un Jean-Luc Godard cuando recién empezaba; es más, el primero instó a Scorsese que terminara de hacer su cinta, pues sintió que BOXCAR BERTHA no era suficiente para mostrar todo el talento del prodigioso director.

En 1974, la actriz Ellen Burstyn escogió a Scorsese para dirigirla en ALICE DOESN’T LIVE HERE ANYMORE, cinta por la cual ganaría el Oscar a Mejor Actriz. Aunque la cinta es apreciada, se le considera una anomalía en la carrera del director, pues se enfoca en un personaje femenino central.

Pronto después regresaría a Pequeña Italia en Nueva York, para explorer sus raíces étnicas, lo que se materialize en el documental ITALIANAMERICAN (1974), en donde aparecen sus padres, Charles y Catherine Scorsese.

Dos años después, Scorsese sorprendería al mundo del cine con la icónica TAXI DRIVER (1976), un retrato violento y deprimente de un hombre y su lento descenso hacia la locura en una Manhattan de pesadilla. Aquí la dirección de Scorsese ya estaba bastante lograda, con iluminación expresionista, cámaras lentas, cortes rápidos y tomas con punto de vista, todo para reflejar el delicado estado psicológico del protagonista. Pero a pesar de esta espectacular dirección, el poder de TAXI DRIVER recayó también en la excelente actuación de Robert De Niro en el papel principal. Esta cinta además sería la primera de una serie de colaboraciones con el guionista Paul Schrader. TAXI DRIVER ganaría la Palma de Oro del Festival de Cannes de 1976, además de ser nominada a cuatro premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, aunque desgraciadamente el Oscar lo evadió en ese momento.

Este éxito con la crítica animaría a Scorsese a realizar su primer proyecto de gran presupuesto: el estilizado musical NEW YORK, NEW YORK (1977). Desgraciadamente este tributo del cineasta a su ciudad natal y al cine clásico musical de Hollywood fue un total fracaso. NEW YORK, NEW YORK marcó la tercera colaboración junto a Robert De Niro, y fue co-protagonizada además por Liza Minnelli, y se recuerda a la cinta principalmente por su canción principal del mismo nombre, popularizada por Frank Sinatra. Aunque poseía las típicas marcas visuales de Scorsese, los críticos en su mayoría que su atmósfera de la dejaron fría en comparación con su anteriores trabajos.

El desesperanzador recibimiento de NEW YORK, NEW YORK, deprimió mucho al director, que se complicaría al sufrir una adicción a la cocaína. Aún así mantuvo el ánimo creativo para realizar la apreciada THE LAST WALTZ, que documenta el último concierto de The Band, que mostraba uno de los equipos más caros de artistas presentados en un solo concierto, que incluía reconocidos músicos como Eric Clapton, Neil Young, Ringo Starr, Muddy Waters, Joni Mitchell, Bob Dylan, Ronnie Wood y Van Morrison. La cinta no sería vista hasta 1978 por que otros proyectos del cineasta retrasaban su estreno. Por ese entonces Scorsese también se encargó de otro documental, llamado AMERICAN BOY, que se enfocaba en Steve Prince, un arrogante vendedor de armas que aparece en TAXI DRIVER. A este le siguió un periodo de vida bastante desordenado, que hizo mella a la ya de por sí frágil salud de Scorsese.

De hecho, varios (incluído el mismo Scorsese) aseguran que fue Robert De Niro quien prácticamente le salvo la vida, cuando lo convenció a dejar su adicción para hacer la que es considerada una de sus mejores cintas, TORO SALVAJE (1980). Convencido que no volvería hacer otra cinta después de ésta, Scorsese puso todas sus ernegías en la realización de este violento biopic sobre el campeón de boxeo Jake La Motta. Filmada en blanco y negro, TORO SALVAJE, marca el ápice del desarrollo estilístico de Scorsese, con el uso extensivo de la cámara lenta, travelings completos, y extravagantes distorsiones de perspectiva. Los temas continuaron con los ya tratados en MEAN STREATS y TAXI DRIVER: la inseguridad masculina, la violencia, la culpa y la redención.La cinta, considerada ampliamente como toda una obra maestro, recibió 8 nominaciones al Premio de la Academia, incluyendo Mejor Película y Mejor Director. De éstos, se consiguió 2, uno para la increíble actuación de Robert De Niro y otro para Thelma Schoonmaker por edición.

El siguiente proyecto de Scorsese, y su quinta colaboración con Robert De Niro, sería EL REY DE LA COMEDIA (1983), sátira del mundo de los medios y las celebridades, y fue un alejamiento notorio de lo comúnmente era asociado a su cine. Visualmente también es una cinta más estática a lo que se estila del director, no sólo por la falta de movimiento de la cámara sino también por las largas tomas. Pero EL REY DE LA COMEDIA seguía siendo un cinta de Scorsese, con su locación en New York, y algunos parecidos a TAXI DRIVER, sobretodo en el personaje principal, como un solitario obsesivo que se vuelve famoso por un acto criminal. A la cinta no le fue muy bien en taquilla, pero el tiempo se ha encargado de revalorizarla. Sobretodo porque hay quienes afirman que su temática del vacuo mundo del espectáculo y el fanatismo hacia las celebridades es más pertinente en estos tiempos que en aquel entonces.

En 1983 Scorsese empezó a trabajar en un proyecto muy personal, LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO, basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis, sobre un Jesús más humano que divino. La cinta iba a ser realizada bajo la bandera de Paramount Pictures, pero justo antes que empezara el rodaje principal, Paramount retiró su apoyo citando presiones de grupos religiosos. En esta versión interrumpida de 1983, Aidan Quinn tenía el papel de Jesus, y el músico Sting iba a ser Poncio Pilatos.

Luego del colapso de este proyecto, Scorsese vio una vez más su carrera en un punto crítico. Notó que en el auge del cine altamente comercial del Hollywood ochentero, el estatus del cine setentero, tan personal y estilizado, no sería el mismo, así que decidió darle un nuevo giro a su trabajo. Con AFTER HOURS (1985) hizo un cambio estético hacia un estilo cinematográfico más “underground”. Filmado con un presupuesto bastante bajo, en locaciones, y de noche en el barrio del SoHo en Manhattan, AFTER HOURS es una cinta de humor negro sobre la desafortunada noche de un procesador de texto neoyorkino (Griffin Dunne).

En 1986, junto con el icónico video BAD de Michael Jackson, Scorsese realizaría EL COLOR DEL DINERO, secuela de una cinta de Paul Newman, THE HUSTLER (1960). EL COLOR DEL DINERO fue además la primera incursión de Scorsese a la industria cinematográfica comercial. Fue con esta cinta que el director lograría la influencia necesaria para poder respaldar su esperado proyecto, LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO. Además de tener una breve aventura televisiva, dirigiendo un episodio de la serie de Spielbierg, AMAZING STORIES.

Luego de este breve coqueteo con Hollywood, Scorsese pudo por fin concentrarse en su tan ansiada LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO en 1988. Esta cinta causaría un gran furor, incluso antes de su estreno, con protestas a nivel mundial sobre su supuesta blasfemia, lo que convertiría a este proyecto de bajo presupuesto en toda una sensación mediática. La mayoría de la controversia esta centrada en las partes finales de la cinta, en donde, gracias a una alucinación mandada a Jesús por parte de Satanás, se le ve a éste casado y formando una familia junto a María Magdalena. Pero pasando por alto la controversia, esta cinta se ganó el clamor de la crítica y sigue vigente como uno de los trabajos más importantes de Scorsese, incluso valiéndole su segunda nominación al Oscar como Mejor Director. En esta versión los papeles de Jesús y Poncio Pilatos lo hacen Willen Dafoe y David Bowie respectivamente.

En 1989 dirigió el segmento LIFE LESSONS, de la cinta compuesta NEW YORK STORIES, en la que también participaron cada uno con un segmento los también directores neoyorkinos Woody Allen y Francis Ford Coppola.

Pero pronto Scorsese regresaría a sus raíces, luego de una década bastante agitada y de resultados diversos, con la épica cinta de gángster BUENOS MUCHACHOS (1990). Regresando con De Niro, Joe Pesci, y La Pequeña Italia en New York, BUENOS MUCHACHOS nos ofrece toda la virtuosidad de la técnica cinematográfica del director, además de consolidar, reestablecer e incluso mejorar su reputación. Para muchos, es de los mejores trabajos de Scorsese, el apogeo de su cálidad técnica, y como era de esperarse le valió su tercera nominación al Oscar como Mejor Director, aunque la estatuilla lo seguiría evadiendo.

Ese año, Scorsese también aparecería en un cameo como Vincent Van Gogh en la emblemática cinta SUEÑOS, del legendario director japonés Akira Kurosawa.

CABO DE MIEDO (1991) fue un remake de la cinta de culto del mismo nombre estrenada en 1962, y representaría la sétima colaboración del director con De Niro. La cinta fue una nueva incursión de Scorsese en el mainstream y fue un thriller bastante estilizado. influenciado hasta cierto punto por el cine de Alfred Hitchcock y LA NOCHE DEL CAZADOR (1955) de Charles Laughton. La crítica fue ambivalente con CABO DE MIEDO, recibiendo sus peores críticas por la violencia misógina en algunas escenas. Aún así, la cinta obtuvo dos nominaciones al Premio de la Academia, y consiguó recaudar 80 millones de dólares, la que la convertiría en la película de Scorsese más exitosa hasta ese entonces.

La bella y opulenta cinta LA EDAD DE LA INOCENCIA (1993) significó superficialmente un gran cambio para Scorsese. Adaptación de la novela de Edith Wharton sobre la constrictiva alta sociedad de Nueva York a fines del siglo XIX, fue muy alabada por los críticos, pero fue un fracaso en la taquilla. El hecho que Scorsese quisiera hacer una película sobre un romance fallido en el siglo XIX, sorprendió a propios y estraños, sobretodo pues éste aseguraba que se trataba de un proyecto personal y no de un trabajo para el que fue contratado. Lo que atrajo a Scorsese fueron los personajes y la historia de Wharton, y quería que la cinta fuera una experiencia más emotiva que lo que eran las clásicas adaptaciones cinematográficas de obras literarias. LA EDAD DE LA INOCENCIA le valdría cinco nominaciones al Premio de la Academia, incluyengo uno para Scorsese como Mejor Guión Adaptado, aunque al final sólo consiguió Mejor Diseño de Vestuario. Esta cinta fue también su primera colaboración con el oscarizado Daniel Day-Lewis.

En CASINO (1995), como en LA EDAD DE LA INOCENCIA, la trama se enfoca en un hombre controlado y controlador, cuya ordenada vida se ve alterada por fuerzas impredecibles. Claro que el hecho que se tratara de una violenta cinta de mafiosos la hizo mucho más agradable a los fans del director, quienes no recibieron tan bien a su predecesora. Sin embargo, la crítica fue ambivalente con CASINO, principalmente por su gran parecido en cuanto estilo con su anterior BUENOS MUCHACHOS. Por otro lado, CASINO es considerada para algunos la cinta más violenta y distante de su filmografía, con escenas iniciales que incluso bordean a lo documental.

Mientras tanto, Scorsese se dio tiempo para el documental de cuatro horas A PERSONAL JOURNEY WITH MARTIN SCORSESE THROUGH AMERICAN MOVIES (1995), que ofrecía un completo viaje al cine estadounidense. Cubre desde la era del cine mudo hasta 1969, el año siguiente al que marcaría el inicio de la carrera de Scorsese con largometrajes, pues dice que “No me sentiría bien comentado sobre mí o mis contemporáneos.”

Y si los fans de Scorsese se habían quedado algo confundidos con LA EDAD DE LA INOCENCIA, KUNDUN (1997) llevaría esta confusión a otro nivel. La historia nos narra los primeros años de Tenzin Gyatso, el 14vo Dalai Lama, de la incursión del Ejército Popular de Liberación en el Tibet, y del exilio de Dalai Lama a la India. No sólo fue un alejamiento de su temática habitual sino que en KUNDUN se usó una narrativa fresca y un acercamiento visual novedoso. A corto plazo, este eclecticismo total aumentó la reputación de Scorsese, pero con el pasar del tiempo, KUNDUN ha sido dejada de lado cuando se habla de los grandes logros del director, siendo mencionada más que nada por desvío que significó de sus temas y estilos habituales. KUNDUN fue también el segundo intento de Scorsese por retratar la vida de un gran lìder religioso, después de LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO.

BRINGING OUT THE DEAD (1999) fue un regreso a aguas conocidas, siendo una especie de revisión cómica de TAXI DRIVER. Fue una película en general bien recibida por la crítica aunque no recibió la aprobación universal de otras cintas suyas.

En 1999, Scorsese también produjo un documental sobre directores italianos llamado MI VIAJE A ITALIA (Il Mio Viaggio in Italia), que presagiaría el siguiente proyecto del director, la épica PANDILLAS DE NUEVA YORK (2002), cinta claramente influenciada en importantes directores italianos como Luchino Visconti, y filmada completamente en el famoso estudio Cinecittá de Roma.

Con un aparente presupuesto de poco más de 1 billón de dólares, PANDILLAS DE NUEVA YORK es tal vez la cinta más mainstream de Scorsese a la fecha. Así como en LA EDAD DE LA INOCENCIA, está ubicada en el Nueva York del siglo XIX, aunque se enfoca en el otro lado de la escala social, y curiosamente esta cinta también es protagonizada por Daniel Day-Lewis. A pesar de los rumores de problemas entre director y Harvey Weinstein, el dueño de Miramax, sobre desacuerdos artísticos, PANDILLAS DE NUEVA YORK es la cinta más convencional de Scorsese, en donde se usan argucias cinematográficas comúnes, como los flashbacks, que el director tradicionalmente rechazaba. Incluso la banda sonora compuesta por el colaborador habitual de Scorsese, Elmer Bernstein, fue rechazada para dar pase a una más convencional de Howard Shore y de los conocidos U2 y Peter Gabriel. Finalmente la duración total de la película fue de unos 168 minutos, mientras que la edición original del director fue de 180 minutos. A pesar de este inusual convencionalismo estilístico, los temas centrales de la cinta sí son consistentes a los tratados en el cine de Scorsese: New York, violencia como algo culturalmente común, y divisiones culturales y sociales. Por esta cinta, Scorsese recibiría su primer Globo de Oro como Mejor Director, además de conseguir 10 nominaciones al Oscar, incluyendo la de Mejor Director, aunque una vez más el premio se le fue de las manos.

Al año siguiente, se estrenaría THE BLUES, un largo documental de siete partes sobre la historia del blues desde sus raíces africanas hasta la delta del río Mississippi y más allá. Cada segmento de 90 minutos fue dirigido por un cineasta diferente, entre los que estaban incluidos Wim Wenders, Clint Eastwood y Mike Figgis, con Scorsese dirigiendo el llamado “FEEL LIKE GOING HOME”).

El 2004 llegaría con EL AVIADOR, un extravagante y titánico biopic sobre el pionero de la aviación y magnate del cine, Howard Hughes. La cinta recibiría muy buenas críticas, así como una taquilla exitosa y el reconocimiento de la Academia. EL AVIADOR consiguió seis nominaciones a los Globos de Oro, de los cuales ganó tres. Lograría además once nominaciones al Premio de la Academia, incluyengo Mejor Película y Mejor Director, desgraciadamente de estas solo ganó cinto, y una vez más Scorsese regresaría con las manos vacías.

En el documental NO DIRECTION HOME (2005), Scorsese seguiría la vida de Bob Dylan, y su impacto en la música y cultural popular estadounidense del siglo XX. La cinta no cubre toda la carrera del músico, sino que se enfoca en sus comienzo, su ascenso a la fama en los sesenta, su transformación musical de la guitarra acústica a la eléctrica, y su “retiro” de las giras en 1966 luego de un accidente en moto. El documental fue presentado en television simultáneamente en EEUU y el Reino Unido, y al mes se lanzaría una versión en DVD. La cinta le valería en premio Peabody, así como una nominación al Emmy.

Scorsese regresaría al thriller criminal con LOS INFILTRADOS (2006), basado en el drama policial de Hong Kong, INFERNAL AFFAIRS (2002). La cinta reuniría al director con Leonardo DiCaprio, en el que sería su tercer trabajo consecutivo juntos. LOS INFILTRADOS además significó un encuentro entre Scorsese y Jack Nicholson. La cinta fue bien recibida por la crítica mundial, con algunas proclamaciones que era su mejor película desde BUENOS MUCHACHOS, y otros incluso poniéndola a la altura de clásicos del director como TAXI DRIVER y TORO SALVAJE. Además al conseguir una ganancia bruta de casi 130 millones de dólares tan sólo en EEUU, la cinta pasaría a ser la más taquillera del director. LOS INFILTRADOS además le valió a Scorsese su segundo Globo de Oro como Mejor Director, así como un Critic’s Choice Award, y su primer premio del Sindicato de Directores de EEUU, y el tal elusivo Premio de la Academia. Puesto que el último era algo que se lo tenía merecido en varias ocaciones, varios críticos se refirieron a éste como su Oscar a “Toda una vida de Logros”. Algunos llegaron incluso a decir que le dieron el premio a Scorsese no porque necesariamente se lo mereciera en esta oportunidad, sino porque no había conseguido uno a pesar de ser nominado en tantas ocasiones. Este premio lo recibió de manos de sus viejos amigos y colegas, Spielberg, Coppola, y Lucas. LOS INFILTRADOS además recibió el Oscar a la Mejor Película, Mejor Guión Adaptado y Mejor Edición.

Su último proyecto finalizado es SHINE A LIGHT (2008) una especie de documental sobre los conciertos que dieron The Rolling Stones en el Beacon Theater de Nueva York, el 29 de octubre y el 1 de noviembre del 2006, sazonados con grabaciones de noticias y entrevistas sobre la banda a lo largo de su carrera. La cinta iba a ser estrenada originalmente en el 2007, pero la Paramount Classics la pospuso hasta el 2008. Su premier mundial fue en la apertura de la Edición 58 del Festival de Cine de Berlín, el 7 de febrero del 2008.