Gus Van Sant
July 1, 2008
Gus Green Van Sant, Jr. (nacido el 24 de julio de 1952) es un director, fotógrafo, músico y guionista estadounidense, conocido por una carrera capaz de combinar el cine independiente con el comercial que muestra una visión experimental del cine y la realidad.
Van Sant nació en Louisville, Kentucky, hijo de Betty y Gus Green Van Sant, Sr. Una constante de los primeros años del director fue su interés en la pintura y filmar en una Super-8; mientras estaba en la escuela empezó a hacer cortos autobiográficos con un costo de entre 30 y 50 dólares. Las inclinaciones artísticas de Van Sant lo llevaron a la Escuela de Diseño de Rhode Island en 1970, en donde conoció a director vanguardistas como Stan Brakhage, Jonas Mekas, y Andy Warhol, lo que lo llevaría de cambiar su carrera de pintura por la del cine.
Luego de pasar tiempo en Europa, Van Sant fue a Los Angeles en 1976. Obtuvo un trabajo como asistente de producción del director Ken Shapiro, con quien desarrolló algunas ideas que desgraciadamente no dieron frutos. Van Sant encaminó sus frustraciones en ALICE IN HOLLYWOOD (1981), cinta sobre una inocente joven actriz que va a Hollywood y termina abandonando sus ideales. La cinta nunca fue estrenada. Durante este periodo, Van Sant pasaba el tiempo observando a la gente de los sectores no tan glamorosos del Hollywood Boulevard, fascinado por la existencia de esta marginada población, sobretodo al contrastarla con el mundo más común pero próspero que los rodeaba. Van Sant enfocaría su trabajo en varias ocasiones hacia esta gente, empezando con MALA NOCHE en 1985.
MALA NOCHE fue realizada dos años luego que Van Sant fuera a New York para trabajar en una agencia de publicidad. El cineasta ahorraría 20 mil dólares durante su tiempo allí, lo que le permitiría financiar la mayor parte de esta trágica historia amor entre un trabajador gay de una tienda de licores y un inmigrante mexicano. La cinta tiene varias de las características comunes del cine de Van Sant, como el romanticismo irrealizable, un seco sentido de lo absurdo, y el rehusarse a tratar el tema de la homosexualidad como algo que deba ser juzgado. A diferencia de varios cineastas gays, Van Sant siempre ha estado mucho más interesado en aspectos experimentales de la imagen que en crear un ideario moral y estético alrededor de la temática gay, aunque este tipo de relaciones aparecen en sus cintas. Filmada en blanco y negro, MALA NOCHE le dió a su director fama de la noche de la mañana en el circuito de festivales, incluso siendo nombrada por Los Angeles Times como La Mejor Cinta Independiente del año. Debido a esto, Van Sant fue cortejado brevemente por la Universal, pero esto acabaría cuando declinó en interesarse en una serie de sus proyectos (incluyendo las que luego serían DRUGSTORE COWBOY y MY OWN PRIVATE IDAHO).
Pero Van Sant no abandomaría sus ideas, y se mudaría a Portland, Oregon, para darles más vida. Con la ayuda de la productora independiente Avenue, el director realizaría DRUGSTORE COWBOY (1989), sobre cuatro adictos quienes roban farmacias para costear sus hábitos. La cintas obtuvo excelentes críticas, lo que aumentaría la reputación de Van Sant como un director dotado, además de revivir la carrera de Matt Dillon, quien causó sensación en su papel de líder de la banda que luego decide rehabilitarse. Con DRUGSTORE COWBOY, Van Sant realiza una obra donde la narración se interrumpe constantemente para introducir imágenes que aportan emociones y sentimientos, que si bien explican a los personajes, no parecen pertenecer a la narración, insertos de naturaleza alegórica que buscan crear otro nivel expresivo dentro de la película.
Algunas de estas formas narrativas también se verían reflejadas en la siguiente película del cineasta, MY OWN PRIVATE IDAHO (1991). Esta película experimental es una adaptación de varias obras de Shakespeare, así como un retrato bastante conciso del mundo underground. Centrada en la vida de dos gigolos (interpretados por River Phoenix y Keanu Reeves), la cinta examina del amor no correspondido, la alienación y el concepto de familia (tema explorado repetidamente en el cine de Van Sant). Así como lo hiciera con DRUGSTORE COWBOY, el guión de la cinta le valdría un premio Independent Spirit. Además de aumentar el prestigio del director, MY OWN PRIVATE IDAHO ayudaría a Reeves a obtener el hasta entonces elusivo respeto de la crítica.
Desgraciadamente el siguiente proyecto de Van Sant, EVEN COWGIRLS GET THE BLUES (1994), no tuvo buena acogida, ni con el público y ni con la crítica. Con un presupuesto mucho mayor a lo que el cineasta estaba acostumbrado, así como un reparto grande y variado, que incluía a Uma Thurman, John Hurt, y Keanu Reeves, la cinta fue trabajada y vuelta a trabajar; pero aún así el producto final no estuvo a la altura de sus predecesoras, no pudiendo encontrar ese lugar de convergencia entre lo irónico y lo serio. Aún así, esta cinta continúa con las temáticas de la vida itinerante y la necesidad de buscar la identidad, acentuadas en este caso por el personaje interpretado por Uma Thurman, Sissy, una joven que posee unos enormes pulgares con los que puede hacer auto-stop incansablemente con la seguridad de que siempre la recogerán. Así este personaje que continúa a los anteriores en la obra de Van Sant, una outsider, en este caso por fuerza de la naturaleza, que vive al margen y no le queda más remedio que vivir en el camino.
Por suerte su siguiente proyecto TODO POR UN SUEÑO (1995), lo ayudaría a recuperar su prestigio. Allí donde EVEN COWGIRLS GET THE BLUES no encontraba su lugar, TODO POR UN SUEÑO sí lo logra, siendo una combinación de géneros y tonos en todo momento conseguido. Nos cuenta la historia de Suzanne Stone, interpretada por una aún no tan conocida Nicole Kidman, una demasiado ambiciosa chica del clima, y quien a pesar de su éxito termina siendo también un personaje marginal, que no quiere crecer como persona ni saber más sobre sí misma, si no que desea sólo recibir aplausos que, tarde o temprano, acabarán. En el reparto también estarían un excelente Matt Dillon como el desafortunado esposo y un interesante Joaquin Phoenix, como el igualmente desafortunado amante. TODO POR UN SUEÑO es una de las mejores películas de Van Sant, a pesar de que con ella se diluyeron varios aspectos de sus cintas anteriores. En ella se siente el cambio de registro, a un Van Sant que ha evolucionado y ha perdido cierto sentido experimental. Fue su primer trabajo en un estudio grande, Columbia, y su éxito pavimentaría el camino a proyectos escogidos a dedo por el mismo director.
Es en este momento que el cineasta se lanza al camino extraño, al menos para un director surgido del cine independiente, de los altos presupuestos de Hollywood. Sus tres siguientes cintas marcarían un cambio en la dirección de Van Sant, en donde parece al mismo tiempo estar y no estar en sus películas.
La primera cinta que traería la aceptación del director en el mainstream vendría en 1997, y se llamaría GOOD WILL HUNTING. Protagonizada y escrita por Matt Damon y Ben Affleck, la cinta acerca del genio problemático, no llega a desentonar con el tono general de la obra de Van Sant, con personajes marginales de la sociedad que intentan encontrar su lugar. A pesar de la relativa convencionalidad y cierta rigidez de la cinta, comparada al menos con su cine anterior, con Van Sant demuestra ser un buen director, capaz de adaptarse y ver hasta donde es capaz de llegar como tal. Al final de cuentas, GOOD WILL HUNTING resultó un enorme éxito comercial y crítico, logrando, además de los 220 millones de dólares que recaudó en todo el mundo, varias nominaciones al Premio de la Academia, incluyendo Mejor Director para Van Sant.
Este éxito le permitió a Van Sant tener la oportunidad para hacer remake de la clásica PSICOSIS de Alfred Hitchcock. En lugar de reinterpretar la cinta sesentera, Van Sant optó por recrear la cinta cuadro por cuadro solo que en color. Su decisión fue vista en partes iguales de curiosidad, escepticismo y desdén, y el resultado final obtuvo una recepción similar. Por un lado, parte de la crítica vio este ejercicio como totalmente innecesario, pero hubo también quienes vieron en ella muchos puntos de interés, al menos por aquello que sugería antes que por lo que mostraba. Con Anne Heche, Vince Vaughn, y Julianne Moore, PSICOSIS, aunque no fue un fracaso, tampoco significó un éxito, y dejó a Van Sant en una encrucijada. Regresar a sus orígenes o seguir buscando un lugar en la industria. Lo primero sería como rendirse y lo segundo arriesgarse a un fracaso mortal. Finalmente las críticas ambivalentes no detuvieron al director, quien optó por la segunda alternativa y seguir con sus proyectos.
Van Sant tuvo mejor suerte con FINDING FORRESTER (2000), drama sobre un estudiante de secundaria del Bronx con mucho potencial (Rob Brown) quien se vuelve amigo de un escritor recluso y amargado (Sean Connery). Con esta cinta, Van Sant intenta reconciliarse al mismo tiempo con el cine comercial como con sus intereses originales. La respuesta de la crítica fue mayormente positiva, sobretodo por la habilidad de Van Sant al mezclar los estilos de actuación del Novato Brown con una leyenda como Connery. Pero hubo quienes vieron en FINDING FORRESTER a un típico producto comercial, una película milimetrada para no ser excesiva, y cuya puesta en escena dejó poco lugar para que Van Sant pudiera expresarse.
De cualquier manera, FINDING FORRESTER es vista como la consecución lógica de las dos anteriores. Si con GOOD WILL HUNTING, Van Sant intentaba realizar con un cine más figurativo, y menos abstracto que el de su primera etapa, y al copiar PSICOSIS intentaba aprender del cine narrativo y pictórico, con FINDING FORRESTER ya había aprendido tal vez crear un cine de imágenes claras, concisas y directas. Y aunque este cine no se parece a lo que Van Sant hizo ni a lo que haría, fue una etapa importante y experimental, que le sirvió para constatar que si bien puede hacer este cine, no es un camino por el que desea continuar.
Así, con el deseo de regresar a los métodos de producción más íntimos, Van Sant decidió dejar el cine de grandes presupuestos y millonarios estudios para sus siguientes dos largometrajes. Van Sant se refugiaría entonces en los desiertos de Argentina, Utah, y El Valle de la Muerte para GERRY (2002), uno de los experimentos cinematográficos más extraños, de los últimos años. Esta cinta escrita y protagonizada por Matt Damon y Casey Affleck, hermano de Ben, parece la otra cara de la moneda de GOOD WILL HUNTING. En donde la otra cinta estuvo perfectamente planeada, esta resultó en gran parte improvisada. La trama de dos jóvenes llamados Ferry, que se pierden en un desierto e intentan encontrar una salida, mientras discuten temas totalmente sin importancia, termina siendo una cinta minimalista, con un fondo totalmente sencillo pero con una superficie bastante compleja. GERRY se estrenó en el Festival de Cine de Sundance, donde consiguió tanto halagos como desprecios, polarizando al público con su historia elíptica en donde no sucede gran cosa, pero embellecida por la fotografía de Harris Savides.
A GERRY le tomó más de un año llegar a las salas de cine, tiempo en el cual su creador se la pasó produciendo su siguiente cinta, la controvertida ELEPHANT (2003), a quien GERRY termina siéndole como una suerte de borrador o ensayo. Abordado por la HBO y la productora Diane Keaton para crear una historia ficticia basada en la masacre de Columbine ocurrida en 1999, el director escogió rodar en su pueblo natal de Portland, usando a decenas de adolescentes sin estudios actorales para hacer una crónica de un día “ordinario” en una secundaria, que estaría marcado por una insospechada tragedia. Para esto, Van Sant repite los travellings que usara en GERRY, para seguir a los alumnos en su cotidianeidad antes, durante y después de los terribles hechos, con la clara intención de mostrar antes que explicar. Pues si bien desde sus inicios, el cineasta dejó claro que su cine poseía una alta carga estética, en sus últimas películas éste se ha acrecentado, y estas largas secuencias buscan una visualización determinada antes que darles un sentido interno, algo que puede provocar cierto rechazo, porque da la sensación de que no hay nada, cuando en verdad ahí está todo. Como era de esperarse, el producto final provocó fuertes reacciones en el público del Festival de Cine de Cannes de 2003, quienes aprobaron o rechazaron la decisión estética del director de nos mostrar razones para explicar las tendencias homicidas de los jóvenes sociópatas. Sorprendentemente al jurado de Cannes le encantó la cinta de manera unánime, y la cinta obtuvo la Palma de Oro, mientras que Van Sant obtuvo el premio al Mejor Director.
En 2005 Van Sant estrenó LAST DAYS, junto a GERRY y ELEPHANT, de lo que se conoce como su “Trilogía sobre la Muerte”, aunque talvez sería más correcto decir que son sobre la ausencia y la pérdida. En LAST DAYS, recuento ficticio de los últimos días del vocalista de la banda Nirvana, Kurt Cobain, el cineasta persigue con sus largos planos al personaje principal, en los días anteriores a su supuesto suicidio, y cuyos actos cotidianos no hacen si no resaltar el vacío y la nada.
En 2006, dirigiría el segmento LE MARAIS de la cinta PARÍS, YO TE AMO, sobre un joven cliente que se ha enamorado de otro joven que trabaja en una imprenta e intenta hacerle entender que son almas gemelas, a pesar de que no se da cuenta que el otro sabe muy poco francés.
Ese año, Van Sant también empezaría a trabajar en PARANOID PARK (2007), basada en la novela de Blake Nelson, sobre un skater adolescente quien accidentalmente causa la muerte de un guardia de seguridad. Esta cinta se estrenaría en el Festival de Cannes en donde fue bien recibida por la crítica y ganaría el Premio por el 60 aniversario.
Van Sant regresaría al mainstream con su próximo proyecto, MILK, biopic sobre Harvey Milk (Sean Penn), el supervisor de San Francisco activista de los derechos de los homosexuales quien fue asesinado en 1978.




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